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22 noviembre 2010

Mi vida en imágenes I

Hola amigos.

Ayer me descargué por fin las fotos del teléfono móvil. Había tardado tanto porque recordaba que la última vez que lo hice, en Windows, tuve que instalar un programa especial que venía con el móvil y que era horrible. Y ahora con Ubuntu pensaba que aun tendría más problemas porque tendría que usar el Wine para instalar el programa y blablabla. Pero no, fue enchufarlo al ordenador y me lo reconoció directamente. Sobra decir que mi móvil es cutre salchichero.

Como estamos a final de año he pensado poner aquí las fotos para vuestro disfrute. Quitando las fotos de algún que otro viaje donde se acabó la batería de la cámara, he visto que tenía sólo 13 fotos. Así que he pensado subirlas todas. Y si me acuerdo, lo repetiré cada año. Como tradición y como recuerdo del año. Aunque esta primera vez hay de varios años.

También sobra decir que no soy un gran móvil-fotógrafo. La mayoría son fotos de máximo aburrimiento y de fiesta por la noche.

Vamos allá!


Esta creo que fue la primera foto que hice con el móvil mientras probaba los menús. Luego hice alguna más a Sombra, el gato morcilla.




Esta foto no la recuerdo para nada. De hecho no sé ni quien es ese tío. Diría que mi primo Luís, y entonces sería en Moros, ¿el cuartelillo de Jaime I?

Esta sí, la mítica noche de la Feria de 2009 que estábamos solos el Rus y yo, reventaos, y tras visitar el Gordo como último recurso, nos volvimos a la Feria y volvimos a las mil. La foto la hice para mandársela al Aroca. Nunca llegó.

Otra foto de Feria. La tabla de multiplicar mojitos.

Esta foto tampoco la recuerdo, pero sin duda es una de mis mejores obras. Deduzco que es en el Carmen en Valencia. Pero no sé cuando. ¿Fallas quizás? Me recuerda una que le hice al Rus en Budapest al recogernos al amanecer. Algún día haré un exposición fotográfica de la vida nocturna estilo callejeros.

Mi reencuentro con el Źubrówka. Creo que esta fue en casa del Makike un día que fuimos a cenar y salimos de allí rodando.

El Mochino en el Pato Mareao apoyando a la selección en el pasado mundial.

El Torry fichando en su despedida.

El único e inimitable Gerard un día que lo vimos de casualidad en el Oktober Fest super falsaco que hacen en Valencia.

Una foto de una múltiple foto de Aquilino. ¿?

Esta la hice ayer cuando fuimos a comer Arròs amb Fesol y Naps al Palmar, en la Albufera.


Y eso es todo. Dejo limpio el móvil y ya veremos qué sale el año que viene.

Un saludo.

17 octubre 2009

Morcilla

Muy buenas.

Hace ya tiempo que alguien me pidió una nueva sesión de fotos gatunas para ver la evolución del ser peludo que merodea por nuestro piso y que tantos sustos ha dado a una que yo me sé.
Después de año y medio, el gato ya es más pantera que gato.
Un pequeño remember:
- Al traerlo a casa.
- Cuando cumplió seis meses.

- A día de hoy:




En la actualidad ha aumentado considerablemente de tamaño, aunque afortunadamente parece que se ha estancado. Ahora le toca crecer a lo ancho. Para una mejor apreciación de su morcillismo, he aquí un instantánea de mala calidad:
Siento la pésima calidad de las fotos. Parece ser que a medida que el gato crece en tamaño, pierde su habilidad innata de hacer posados. La verdad es que me ha costado sudor y lágrimas hacerle las fotos, así que aprovecho para dejar aquí unas tomas falsas:






22 julio 2008

De mayor quiero ser: gato gigante

Buenas.

El fin de semana pasado fui a Zaragoza a ver la Expo del agua, entre otras cosas. Otro día subiré alguna foto y os contaré.

El caso es que el domingo al volver a mi piso había novedades: el gato había cortado el cable de internet. Maldito!!!

Ya llevamos dos meses con el gato y la lista de destrozos aumenta día a día. El cordón de mi cámara de fotos fue la primera señal, luego le siguió el cable de un ratón, una camiseta de Fernando, unas hojas de mi planta, los cables de los altavoces de la tele, fundas de sillones deshilachadas, un agujero en mi puerta, etc. Y lo que aun queda por llegar.

En dos meses el gato ha crecido una barbaridad, yo diría que se multiplica por dos cada mes. A este ritmo, cuanto termine el año lo podremos usar de montura y para el verano que viene le daremos de comer elefantes.

Antes podías cogerlo con una mano, y dentro de poco vamos a necesitar una carretilla como el de los espárragos.
Para que comparéis por vosotros mismos, hace dos meses el gato era así, y ahora mirad que monstruosidad:







Miau!

24 mayo 2008

Dos nuevos compañeros de piso