28 junio 2006

De vuelta para casa.

Ya lo comentábamos Nacho y yo. "Es triste irse de un Mundial de esta forma". "Para ganar hay que jugar bien y encima tener la suerte del campeón".

Pero es lo que hay. Es lo de siempre.
¿Merecimos ganar? No digo que sí, pero tampoco creo que mereciésemos perder así.
Cualquiera pudo ganar, simplemente tuvimos mala suerte.

Pero no se le puede echar la culpa a la suerte, no jugamos mal, creamos jugadas de ataque, pero sin resolución, sin jugadores desbordantes.
Mucho tiqui-taca pero poco regate y gol.
Veo a jugadores como Joaquín que se van de uno, se van de dos, pero luego no tienen donde centrar o a quien pasar. Y con delanteros como Torres, con mucha velocidad pero en cuanto notan un contacto, o se caen o se tiran.

En fin, un año más, más de lo mismo. Es el ciclo de la selección:
llegan al Mundial echando peste, golean a algún equipillo y nos emocionamos, a la hora de la verdad no tenemos ni resolución ni suerte, y para casa calenticos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, una pena!

Anónimo dijo...

Aunque al equipillo ese que goleamos se la suda y, aunque sea a trancas y barrancas, ahí está en cuartos.

Y encima le toca con Italia, que con un poco de folla, ya verás, ya...