También es verdad que parte de la culpa la tiene el propio libro, que es más malo que pegarle a un padre.

El libro es el segundo de los tres libros de bolsillo que compré en Noruega antes de venirme. Y si Dead and Gone me gustó bastante, este me ha decepcionado. Y lo curioso es que era el que mejor expecativas me había creado. En la contraportada ponía el argumento que a mí me pareció interesante: Un hombre coge el metro para ir a trabajar, hoy es un día importante y tiene varias reuniones. De repente se encuentra en el vagón sin saber a dónde va ni quién es, sólo sabe que llega tarde a algún sitio importante...
Pues bien, la historia comienza así, pero en los siguientes capítulos recupera la memoria y casi el resto del libro va de su vida normal y corriente. Bastante rollete.
De todas formas me lo leí esperando que al final mejorase, pero no, sólo empeora.
Y lo mejor es que el autor de vez en cuando pone transcripciones de emails que se mandan los personajes e introduce, de forma deliberada, numerosas faltas de ortografía en los emails, supongo que para emular la realidad, pero el caso es que se pasa, mete por lo menos una falta por línea y además, faltas horrendas que dañan la vista.
No sé el porqué de esto, pero voy a mandarle un email al autor para expresarle mi descontento, no con el soporífero libro que ha escrito, si no con la manía de hacer a todos los personajes unos semi analfabetos.
Bueno, pues mi recomendación final: no lo leáis.
2 comentarios:
Confio en que el e-mail que le envies introduzcas las pertinentes faltas de ortografía.
No pienso leerlo, no se inglés.
Sr. Julio, su clasificación de investigadores, desde luego clavada.
¿Cual te animas a seguir..?
Hay una en cine que no está mal..
Ya te informo.
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