11 enero 2007

Crítica literaria: Cañas y Barro

Hace tiempo que leí Cañas y Barro de Blasco Ibáñez. Busqué precisamente a este autor en un frustrado intento de leer algo en valencià.
Esta novela está escrita en castellano, pero aun así me la leí. Es un defecto que tengo, leer cualquier cosa que cae en mis manos. Hay quien se aprovecha de esto y me da a leer cosas como Mona Lisa Acelerada o La vida sexual de Catherine M.

En cuanto a Cañas y Barro, ¿qué puedo decir? Me ha parecido una magnífica obra. Aunque temo haber perdido el buen criterio debido a que lo último que leía era poco más que libros de relleno. Hacía tiempo que no leía un libro bueno, de los de toda la vida, y he recordado algo importante: estos libros hay que leerlos. Si sólo se leen los últimos bet-sellers, los libros que nos regala nuestro tío Paco cuando no sabe que comprarnos y los blogs de gente que se aburre (aunque trabajan mucho), llegaremos a un punto en el que no tengamos ningún criterio en cuando a la calidad de lo que leemos, llegando incluso a decir que el Código da Vinci es el mejor libro que he leído nunca.
Que sepas que cada vez que algún gañan dice esto, Dios mata un gatito.

Al final ni hablo del libro ni , menudo crítico estoy hecho. Qué le vamos a hacer, siempre fui de ciencias.



A parte de un libro de Rondalles Valencianes que me dejó mi padre, he empezado a leer dos libros, porque yo lo valgo:

El primero me lo regalaron los Reyes en Zaragoza y se titula "Romance de Ciego", ambientado en la Zaragoza de 1900 y del que ya hablaré más en otra ocasión.

El otro lo leo en el Centre d'Autoaprenentatge al que me obligan a ir un número determinado de horas si quiero presentarme al examen. Como me aburre estudiar valencià, he pensado en aprovechar esas horas para leer un libro en valenciano, que recordemos era mi primer objetivo. El libro elegido ha sido "La Corona Valenciana", novela policíaca. El único motivo por el que me he decido por este libro, en vez de cualquier otro de los muchos que hay en el centro, ha sido...

...no, no es el primer párrafo como sugerían nuestros amiguitos de salabecarios.
Yo, yendo un paso más allá, he decidido el libro que voy a leer por las dedicatorias!!!.

Seguro que muchos acertadamente pensáis:
Si lo del primer párrafo parecía dudoso, lo de las dedicatorias es una auténtica majadería.

Pero es que no puedo pasar por alto un libro cuya dedicatoria es:
A J. F., per màrfegues, en record d'uns gaspatxos manxecs mejats a prop de Monòver.

No me digáis que no se merece una oportunidad...

6 comentarios:

KikoLlan dijo...

¿Osea que al tío ese le invitas a un gazpacho manchego y te dedica un libro?

Sabía que los escritores se morían de hambre, pero no hasta tal punto.

Anda, pon el primer párrafo y ya te diré si el libro vale la pena o no ;-)

NUMA dijo...

Kikollan, seguro que no has probado los gazpachos del Culebrón.(que seguramente será donde se los comió el hombre este). Eso es para algo más que una dedicatoria.

Max dijo...

Pues si, si le gustan los gazpachos manchegos por lo menos sabe apreciar la calidad...

Ya había oido yo por ahí que no me fiara de nadie a quien no le gustaran los tomates, aunque todavía no he comprobado si es una advertencia digna de ser observada.

scrufy dijo...

Jamás me leería un libro con una dedicatoria gazpachona

Anónimo dijo...

Max, desde luego, es una advertencia sin fundamento.

scrufy dijo...

Las dedicatorias no me parecen buena opción. La mayoría son:
- A Carmen
- Para John y Susan
Pues vale!
Por lo menos algunos, es
- A Mary, mi mujer
Y ya por lo menos sabes quién es.

Yo optaría por seleccionarlos por las citas que suelen poner antes de cada capítulo.