Como bien sabéis he estado en Granada durante la Semana Santa. Me acogió mi primo Cubi, el hipnotizador.
El viaje incluyó visitas obligadas a los principales puntos turísticos de Granada, pero no voy a recrearme con ellos ya que he recibido muchas críticas a mi exposición de mi viaje a Berlín (indirectas o veladas, pero críticas al fin y al cabo) y muchas más a mi viaje a Bután.
Así que me dejaré de milongas y me centraré en lo verdaderamente interesante del viaje, mi búsqueda de las famosas tapas granadinas y algunas anécdotas curiosas que quizás a alguien le hagan gracia, sobre todo a mi primo y a mí.
Uno de mis objetivos fue hacerle fotos a todas las tapas para corroborar mi historia.
No hice ninguna...
Así que el que dude de mi reportaje, que vaya y lo vea, pero antes que me avise para que le recomiende un par de sitios.
Tapas
La leyenda dice que en Granada ponen unas tapas que te cagas. Después de mi viaje de bar en bar guiado por el mago blanco de las tapas, puedo decir que la leyenda es cierta, pero con unos matices muy importantes.
Las tapas de cualquier sitio son siempre mejores que las que te puedan poner en Albacete (y no digo Valencia porque aquí ni existen) pero su tamaño y calidad dependen mucho del sitio al que vayas. Si tienes la suerte de tener a un anfitrión experimentado en subsistir con el mínimo dinero posible, podrás ir a sitios donde efectivamente comes pidiendo solamente dos o tres cañas (3 - 4.5 euros) y además la comida está muy rica.
Pero no es oro todo lo que reluce, y las tapas tienen su lado oscuro como todo en esta vida. Al haber sitios donde por un euro y medio te ponen una caña y medio bocadillo de lomo que está para chuparse los dedos, muy tonto hay que ser para irse a un sitio donde, por el mismo precio o más, te ponen una tapica de na. A lo mejor no tienes mucha hambre y es eso precisamente lo que quieres, pero no puedes dejar de sentirte como un primo.
Corolario: en Granada la gente sale efectivamente a comer o cenar tapas, pero no sale a tomar unas cañas, ya que es imposible beberse más de 3 o 4 cañas y no morir por reviente o sentirse timado.
Han matado el salir a ponerse fino a base de cañas.
Y no sólo eso, sino que además, una vez vuelves a tu lugar de origen, te sientes doblemente timado. Especialmente si vuelves a Valencia donde te pueden cobrar el doble por una caña y no darte de ni las gracias. Y ay de ti como se te ocurra pedir un plato de olivas, entonces saldrá el del sable a ponerte un décima parte de las olivas que te ponían en Granada sólo por entrar al bar y decir "ponme... ".
Lo que marcó el viaje
- Videojuego del viaje - Professor Layton and the Curious Village. Recomendado a todos los que tengáis la Nintendo DS. Es facilón pero pica.
- Lo peor del viaje - La lluvia y el frío tan inusuales en esas tierras. Sin duda el poderoso Odín nos reclama de vuelta.
- Frases del viaje - Me dan miedo los hombres que no dudan y la famosa No dudes de tu poder, o darás poder a tus dudas. Resumiendo, la Duda fue el elemento presente en todo momento.
- Nunca te acostarás sin saber algo nuevo - Aprender el significado de marasmo, y ser capaz de emplearlo en una frase, es sin duda un paso más hacia el ciruelismo.
- La filosofía del viaje - Como bien dijo el famoso mampostero y tallista árabe Asthalas Pilo'Thas: "Por mala que fuere tu labor, mil veces fue peor cuando me dieron un clavo y me dijeron, "ale, ponte a grabar arabescos hasta que termines todos los palacios de la Alhambra".
- Momento surrealista del viaje: Pisanka - Última noche. Después de 20 horas en pié, vamos a la estación de autobuses a recoger a una de las dos chicas polacas que viven con mi primo (posteriormente conocido como Stan Lee). Una vez en casa, Daria, que así es como se llama, nos anima a pintar unos huevos de Pascua al estilo polaco. Aprendemos a tintar los huevos a partir de la piel seca de las cebollas (los marrones) o con un sobre secreto de polvos colorantes polacos (los verdes) y también a dibujar en ellos a base de rascar con un cuchillo. En la foto de la izquierda vemos mi primera y única creación en verde y la primera de la polaca. A la derecha un ejemplo de la wikipedia. El Spider-huevo de mi primo merece un post aparte.


3 comentarios:
Granada es el paraiso de las tapas sin duda! Un amigo mio estuvo viviendo 6 anyos alli y le visitamos un par de veces... lo mejor siempre las tapas... vas a cenar pidiendo solo bebida!
Ay, aquellos tiempos...
Tengo que decir que tu comentario de que la gente no sale a ponerse ciego a cañas no es del todo cierto (a no sea que te veas en la obligación de comerte siempre tapa por cada caña), por lo menos en mi pueblo de Granada(Huescar) la idea es comer con las 3 o 4 primeras cervezas, después, normalmente el camarero/a te pregunta si aún quieres comida, si no eres un gomias y no tienes hambre pos le dices que no saque más Y QUE SIGAN LAS CAÑAS!
¿Estás completamente seguro de que no te han hipnotizado a traición?
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