Hola a todos. Hoy voy a hablar de libros, de libros que tengo por leer.
Hace casi dos semanas que me compré una consolica portátil, la Nintendo DS, principalmente porque me salió por 88 €, pero también por envidia de la que tiene Pilar. El caso es que entre probar mil juegos (porque la nds es muy fácil de piratear) y jugar con Regaliz, casi no tengo tiempo para leer.
Y es que esto del tiempo libre es muy problemático. Es un recurso muy limitado, cuando la gente de negocios inventó lo de "el tiempo es oro", se referían sin duda al tiempo de ocio, no al de trabajo.

Mi problema es simple: quiero hacer demasiadas cosas. Como no tengo tiempo suficiente para hacerlas todas, tengo que priorizar. Por ello decidí no acumular muchos libros para poder jugar a la nds y con el gato, que aun es muy pequeño y necesita atención permanente. Yo normalmente tengo entre 1 y 3 libros acumulados en pila esperando a ser leídos. Esto es en parte por la auto-presión de
leer 50 libros en un año, pero también porque siempre voy recolectando libros y nunca digo que no cuando alguien se ofrece a prestarme uno.
Hace dos semanas, cuando sólo tenía uno por leer, decidí no acumular más libros ...
Ahora mismo tengo una pila de seis libros. Pero todo tiene una explicación.
Hace tiempo quería leer
El fin de la Eternidad de Asimov que tenía Fernando y no me había leído aun. Voy por la mitad y, bueno, está entretenido, he leído mejores de Asimov. Me mata las horas muertas en el trabajo y eso vale mucho.
El otro día fui al Corte Inglés a comprar un cargador español para la nds porque me la compró Carlos Costa cuando fue a los USA, y ya que estaba allí pensé en mirar los libros en inglés que había, porque no es fácil encontrar sitios donde vendan libros en inglés. Vi la segunda novela de Khaled Hosseini,
A Thousand Splendid Suns (Mil soles espléndidos) y no pude evitarlo, lo compré. Luego busqué algo de Lorca y compré una edición baratera del
Romacero gitano y, cuando ya me iba, vi un libro al que no pude resistirme,
The Third Twin, de Ken Follet. Lo tenía todo. Un libro gordaco, en inglés, de un autor que me gusta y por 6 euros. ¡A la saca!

Por otro lado está el libro que compré en Círculo, esa pequeña secta que me es innecesaria pero a la que de momento mantengo mi adhesión. Compré el libro
Vida y Destino de Vasili Grossman, que parece un clásico, aunque ya veremos.
Y para completar la pila, le compré un libro a un gitano por un euro en el rastro. El domingo, como me aburría un poco de jugar con Regaliz, me bajé al rastro de Mestalla, que me pilla al lado de casa, a ver que baratijas ofrecían. Fuera de toda previsión encontré, entre las novelas de vaqueros de hace cuarenta años, un libro bueno:
Extraños en un tren, de Patricia Highsmith. Estuve ojeando que estuviese en buen estado, y cuando el gitano me dijo que "los libros a un euro", no lo dejé escapar.
Eso es todo. No sé si este año llegaré a los cincuenta, pero de momento la pila no baja, al contrario, parece que cuando menos tiempo tengo, más crece y crece sin control.
FUNDOOOOOOOOOOOOO
(por cierto, el Señor de las Tinieblas sigue igual que siempre)
Un saludo.
Sed felices.