07 agosto 2008

Crítica literaria: Vida y Destino

Ayer terminé de leer Vida y Destino de Vasili Grossman. Menudo tochaco.

Este libro se me ha hecho largo, claro, que tiene 1100 páginas, pero eso no tiene nada que ver. Se ha hecho largo porque se intercalan muchas historias, algunas muy interesantes y otras no tanto. Con este libro he bajado mucho el ritmo de lectura, que espero recuperar para llegar a cumplir mi objetivo aunque ya lo veo difícil.
Cuando llevaba unas 200 páginas estaba hecho un completo lío con tanto personaje y nombre ruso. Cuando pensé lo útil que me habría sido ir haciéndome una lista de los personajes fui al Google a ver si encontraba alguna y, ¡sorpresa!, viene una al final del libro.
Menos mal. A partir de ahí la historia empezó a coger forma y sentido.



Como ya he dicho el libro es largo, largo. Pero no se hace muy aburrido o pesado. De todas formas sólo se lo recomiendo a lectores experimentados. Los demás pueden pelechar en el intento de leérselo.

Eso es todo de momento.

5 comentarios:

NUMA dijo...

Quien quiera uno de verdad infumable, que me lo pida... Creo que es el libro que más veces he empezado a leer.

Josete dijo...

Es mi objetivo para después de verano, vendrá bien saber lo de los personajes...
Ya os contaré.

Eduardo Salazar dijo...

hola, recién estoy empezando a leer el libro y si, tiene unos pasajes realmente tristes que si no hubiera leido hace un mes "Eichmann en Jerusalen" pensaria que son ficticios... una pregunta, sabes de donde procede la fotografia de la caratula? gracias

Rikel dijo...

Hola Eduardo

La foto es de un fotógrafo ruso llamado Arkady Shaiket.
Está hecha en 1943 y la imagen es de un soldado del Ejército Rojo reuniéndose con sus hermanas tras la liberación del pueblo de Karachev.

Más información en http://auroramoderna.blogspot.com/2008/01/arkady-shaiket-la-fotografa-de-portada.html

miles davis dijo...

realmente me parece una novela muy intensa. está muy bien escrita y traducida.
es menester que mucha gente pueda leerla y disfrutarla. claro que está situada de un momento histórico cruel, pero el objetivo de Grossman es el de despertar conciencias y liberarlas.
la estoy leyendo desde ayer, de a poco. desde Buenos Aires, saludos