Como bien saben los que me conocen de toda la vida, soy un apasionado del arte. Sobre todo de la pintura.
Por eso, una parada obligatoria de nuestro viaje a Nueva York fue el Metropolitan Museum of Art. Allí pude contemplar una obra de inconmensurable talento artístico. No tengo palabras para contar las sensaciones que me transmitió tan magna e irrepetible obra. Os pongo simplemente una foto donde aparezco totalmente abstraído ante la que es, sin duda, una de las mayores proezas artísticas de todos los tiempos:
1 comentario:
por tu cara se nota que entiendes de arte.No hay más que verte
Publicar un comentario