Hace ya tiempo que alguien me pidió una nueva sesión de fotos gatunas para ver la evolución del ser peludo que merodea por nuestro piso y que tantos sustos ha dado a una que yo me sé.
Después de año y medio, el gato ya es más pantera que gato.
Un pequeño remember:
- Al traerlo a casa.
- Cuando cumplió seis meses.
- A día de hoy:


En la actualidad ha aumentado considerablemente de tamaño, aunque afortunadamente parece que se ha estancado. Ahora le toca crecer a lo ancho. Para una mejor apreciación de su morcillismo, he aquí un instantánea de mala calidad:

Siento la pésima calidad de las fotos. Parece ser que a medida que el gato crece en tamaño, pierde su habilidad innata de hacer posados. La verdad es que me ha costado sudor y lágrimas hacerle las fotos, así que aprovecho para dejar aquí unas tomas falsas:




5 comentarios:
Dios que mal rollo me da el gato, y en las fotos aun parece mas grande, que cuando lo vi, aunque no me fije mucho, uffffffffffff
Como venga sanidad, os mete un paquete de la leche.No sé como podéis dormir con ese animal suelto
¡Pero si es súper bonico! Además Fernando ha empezado a entrenarle en las artes ninjas.
si es que da hasta yuyu
Está gordaco pero también es bonico, aunqeu no tanto como cuando era piltrafilla. creo que a mí también me asustaría tenerlo por la casa acechándome...
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