18 noviembre 2009

¿En Tokyo?

Hola amigos.

Hoy mi objetivo es daros un poco de envidia. Para el que aún no se haya enterado: el sábado me voy diez días a Japón en viaje de negocios.
Bueno, la verdad es que no voy a hacer negocios, pero siempre había querido decirlo y puede ser mi única oportunidad. En realidad voy a una boda. Que sí, que sí, que voy a una boda. Ya sé que lo de los negocios era más factible, pero a veces la realidad supera a la ficción. Y si no que se lo pregunten al muchacho que salió de Almansa hace unos 9 años para estudiar teleco y dentro de unos días se casa en Tokyo.

Hace ya unos meses que nos avisó para darnos la buena noticia y para preguntar quién podía asistir a la boda. Desde entonces hemos estado organizando el viaje. Iremos unos días a Kyoto para ver templos y cosas de esas tradicionales japonesas. Los últimos días estaremos en Tokyo conociendo el Japón del futuro, quedando con el Juanma que está allí con una beca Vulcanus, y por supuesto asistir a la boda por el rito sintoísta, que no es algo que uno haga todos los días (bueno, supongo que el monje-cura sí que lo hace todos los días).

Y eso es a grandes rasgos lo que voy a hacer la semana que viene. Reunirme con antiguos compañeros, visitar Japón y asistir a la boda de un viejo amigo. En ese orden.

Después de semanas buscando alojamiento y leyendo cosas por internet, podría hablar largo y tendido de cómo preparar un viaje a Japón, pero para eso ya hay muchos blogs en internet con muchísima información. Yo me limitaré a poner alguna fotillo de nuestras peripecias cuando vuelva.

Nos vemos.


10 noviembre 2009

La noria gigante del Prater

El otro día vi El Tercer Hombre, una película inglesa en blanco y negro de 1949. Ambientada en Viena en los años de la posguerra, viéndola descubrí que Viena, al ser tomada por los rusos, estuvo ocupada durante 10 años por un sistema cuatripartito parecido al de Berlín, que ayer mismo hizo 20 años que tiró el famoso muro.

Pero lo que quería comentar es otro detalle que aparece en la película y me llamó mucho la atención, la noria gigante del Prater. Allí transcurre una escena cumbre de la película. Prater es un parque bastante tocho al este de Viena, allí se encuentra una noria muy famosa y muy viejuna, más de lo que parece. Fue construida en 1897, así que échale más de un siglo.

Una de las únicas dos fotos que un grupo de 6 personas sacamos a la noria en nuestra visita Vienesa.


Quizás hace 50-100 años una noria así impresionase, de ahí el adjetivo de gigante. Pero la verdad es que ahora mismo si la ves y nadie te dice que tiene más de 100 años, parece algo de poca monta, sobre todo porque alrededor está todo lleno de atracciones modernas. De todas formas subir a una noria siempre tiene su parte buena, las vistas claro. Debajo de la noria hay una especie de museo con fotos de Viena a lo largo de la historia de la noria, para entretenerse mientras haces cola para subir. Aviso que es un poquito caro.

No obstante en Viena hay muchas, muchísimas cosas que ver. Y la noria no es la más interesante de ellas. Te lo digo yo que fui a verla. Aunque es un checkpoint para el viajero incansable, si vas a Viena sin mucho tiempo, que no te duela dejarla de lado.

Por cierto, la peli es muy recomendable. Aquí pongo la escena donde sale la noria.
Aviso que esta escena es muy spoiler si pretendes ver la peli.





¡Nos vemos!