Hará cosa de unas semanas que a la hora de comer, en el trabajo, tuve la oportunidad de enfrentarme a una leyenda urbana y hace tiempo que quería resarcirme de algo similar. Si recordáis mi fracaso previo, esta vez puse en marcha la alternativa 2 a ver qué tal salía.
El caso es que en mi empresa (por motivos evidentes) han dejado de contratar el servicio de máquinas expendedoras de agua con lo que a la hora de comer cada uno de nosotros lleva su botella de litro y medio de agua mineral. La conversación degeneró (juro que hasta entonces estuve callado) hasta discutir qué agua era la mejor. Todo el mundo estaba de acuerdo en que la mejor agua era aquella que tuviese menos residuo seco y/o menos minerales.
En ese punto, abrí la boca para comenzar lo que sería una batalla de dudosa victoria, pero esta vez al menos había hecho los deberes:
- Si la mejor agua es la que menos cosas lleva, bebed agua destilada que no lleva nada de nada.
... segundos de silencio... y todo el mundo al unísono:
- No se puede beber agua destilada. El agua destilada es mala.

Bueno, os ahorraré los detalles violentos y las jugadas sucias de esta pelea dialéctica. Sólo decir que al final uno de mis adversarios más crueles, puso dinero y fui al supermercado, compré un litro de agua destilada y me lo bebí ante sus caras asombradas.
Efectivamente no me pasó nada de nada.
Esta batalla no la cuento como ganada. Recurrir a la experimentación me parece un salida poco decorosa, pero me había metido tanto en la discusión y había desmentido a tanta gente que de no haber aceptado a beber hubiese quedado como un cobarde o, lo que es peor, un tondo del culo.
Yo pensaba que el hecho de beberme un litro de agua destilada supondría el fin de la historia y que me serviría en futuras discusiones como argumento irrefutable. Pues no. Aun hay quien me decía que, claro, por un litro no pasa nada, tienes que beber más. Cuánto más nadie lo dice, supongo que hasta que muera por agüitis extrema. En fin, afortunadamente en ese punto podía despacharles con un simple anda y que te peten!
Y eso es todo de momento. Si quieres saber más sobre la falacia del agua destilada, lee esto.
3 comentarios:
Espero de que después de este post te atrevas a contar cuando,tras una ardia discusión posterior al visionado de "The Human Centipede", y muy credido por tu victoria con el agua destilada, tuviste que demostrar empiricamente que "la mierda es mierda", y que por mucho que el profesor chiflado se empeñe, el segundo eslavon de la cadena no se alimenta.
PD:Juro que nunca diré quien fue el voluntario que ofreció su caquita
Saludos
¿Cómor?
Estos comentarios a horas intempestivas después de pasar por la bodeguilla se merecen la censura habitual de este blog.
¿¿¿es muy bueno tu historia
la cual eyuda a ver la vida
de otra forma!!!!!!!!!!
att···veronica
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