Hace dos semanas fue la famosa Feria de Abril de Sevilla. Famosa entre otras cosas por ser muy divertida para los sevillanos y un poco menos para los foráneos, que acaban aburriéndose de tanta caseta privada y tanto caballo.
Este año, aprovechando la ocasión, se bajaron a Sevilla Carlos y Rebe a pasar con nosotros el fin de semana de Feria, que ya nos debían una visita desde hacía tiempo.
El viernes, tras comer como gordacos, nos fuimos para la Feria a beber rebujito y esas cosas que se hacen en la Feria, menos bailar sevillanas, que no tenemos aun dominado el tema. Un compañero de trabajo de Carlos que es sevillano nos sacó de las casetas públicas, con lo que pudimos seguir tomando rebujito y comiendo pescadito frito en una caseta de verdad, que viene a ser lo mismo pero con más decoración y menos agobio de gente.
El resto del fin de semana lo dedicamos a la visita turística de la ciudad, a tapear a pesar del mal cuerpo y, gracias a la lluvia, a darle uso a los juegos de mesa que secuestré de la asociación. Y por supuesto no faltó la típica visita a la Plaza España, con la foto provincial de turno.
Ale, eso es todo de momento. Hasta la próxima.
Saludos.
2 comentarios:
Me gusta la foto de la Plaza, con jersey y paraguas¡¡Yo he pasado muchíiiiiiiiiiiiisimo calor ahí.
El paraguas sirvió tanto para la lluvia como para el sol.
Aun no sé quién fue el gafe que trajo la lluvia a Sevilla. Voto por Carlos.
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