24 mayo 2012

Gloria a Roma

Hola amigos.

Como ya avisé la semana pasada, tengo más premios que enseñaros. El de hoy es desde luego el mejor que he recibido hasta la fecha. Se trata de un juego de cartas, el Gloria a Roma. No os dejéis engañar por su aspecto y porque sea sólo un puñado de cartas. Este si que es un juego bueno, bueno de verdad. De hecho, en este momento está el número 75 en la lista mundial de juegos. Y es una lista con miles de juegos. Estar entre los primeros 300 ya dice mucho del juego. Para que os hagáis una idea, ahora mismo el Dixit está el 77, el Saboteur el 531 y el Palastgeflüster el 749.

Otra cosa interesante es que en la lista de juegos estratégicos está aun en más alta posición. Sí, habéis leído bien, en los estratégicos. Esto puede sonar raro porque mucha gente piensa que este juego es un puro caos totalmente regido por el azar, pero eso es porque todavía no han aprendido a jugar bien. Yo he de reconocer que tampoco he aprendido aún. Sólo he jugado dos partidas, la primera no me enteré absolutamente de nada y la segunda usé una estrategia muy directa y gané, por lo que supongo que mis rivales estaban un poco como yo en la primera partida.

Os explico un poco de qué va el juego. Se supone que estamos reconstruyendo Roma tras el incendio. A lo largo del juego construiremos edificios que nos proporcionaran prestigio y habilidades. Para construirlos disponemos de las acciones de seis personajes distintos y necesitaremos seis tipos de materiales distintos. Al final quien más prestigio tenga, junto con monedas de tesoro gana la partida.


La gracia está en que las cartas se pueden usar tanto como edificios para construir, como personajes, como materiales y como tesoros. Por lo que siempre tenemos bastantes opciones a nuestra disposición. Además gran parte del juego se basa en el mazo de descarte, pues de ahí se sacan muchos materiales para construir, con lo que tener control sobre estas cartas y sobre qué están haciendo los rivales, es de vital importancia. Bueno, esto último es sólo una suposición, porque yo nunca me entero de nada.
Otra gracia del juego es que algunos edificios tienen habilidades que se pueden combinar con las de otros edificios creando cadenas de acciones más o menos poderosas. Y hay suficientes de estos combos como para que cada jugador haga el suyo.

Los detalles de las reglas ya os los explico cuando vayamos a jugar.

Y eso es todo de momento. A disfrutar que ya se acerca el verano.
Saludos.

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