Hola queridos lectores.
Siento no haber escrito nada desde Reyes, pero enero ha sido un mes con muchas cosas que hacer. Comenzamos el mes con una semana de vacaciones en Zaragoza haciendo compras de Reyes y descansando en general.
El resto del mes, salvo un fin de semana en Albacete para celebrar mi cumpleaños, hemos estado en Sevilla sin hacer turismo ni na de na.
En mi trabajo hubo varias semanas de desorganización general, que parece ser la tónica de todas las empresas subcontratistas de Airbus. A mí me cambiaron de proyecto, supongo que debido a mis reiteradas peticiones de que me mandasen más trabajo. Aunque el cambio aún estoy considerando si ha sido para mejor o para peor. Estoy con otro proyecto de investigación, esta vez europeo, pero donde el papel de Airbus es bastante limitado, con lo que sigo sin mucho que hacer, pero bueno, algo es algo.
Otras cosas dignas de mención son los problemillas caseros que hemos tenido. Rotura de persiana del salón (hábilmente chapuceada por mí) y rotura de lavavajillas, que ya tenemos solucionado.
Y poco queda por destacar. Hemos empezado a organizar el próximo viaje a Japón para octubre/noviembre aunque de momento nadie se ha lanzado a apuntarse a pesar de que no paraban de darme la brasa con el tema.
Libros.
Empecé el mes leyendo en Zaragoza la Vida de Pedro Saputo, un libro picaresco ambientado en Almudévar, Huesca. Lo dejé a mitad. Espero terminarlo la próxima vez que vaya.
Luego leí Manuscrito encontrado en Zaragoza, un libro que narra las aventuras de un franchute por España topándonse con demonios, seres extraños y peripecias varias. Es bastante curioso. Está escrito por un conde polaco, está inconcluso y a pesar del nombre, no transcurre en Zaragoza sino en Sierra Morena. Esto último me decepcionó un poco.
Ahora mismo estoy con varios libros, el primero Un abismo en el cielo, un libro de ciencia ficción que empecé a leer como lectura por la noche y lo tuve que dejar porque no me enteraba de nada. Ahora lo leo cuando no estoy medio durmiendo. El segundo que vino a sustituir al primero como lectura de por la noche es León Bocanegra, un libro de aventurillas que sí se puede leer medio dormido. Por otro lado estoy intentando terminar Bienvenidos al mundo, un libro de humor extraño que me regaló Carlos y Rebe cuando vinieron el año pasado y que había dejado a mitad.
Juegos.
Durante este mes he probado solamente 4 juegos nuevos.
El primero fue el Tzolk'in, un juego de recursos bastante durillo que causó un poco de euforia el año pasado. No me enteré muy bien de cómo iba y aún así empaté con mi buen amigo Juano, así que imagino que el resto iban igual de perdidos que yo. Aquí una foto de la partida:
Por fin pudimos estrenar mi última adquisición, el Samurai. Un juego de mayorías con un toque japonés bastante chulo. Tiene unas figuritas de baquelita la mar de majas.
Tuve la oportunidad de jugar al Toma 6, el juego de las vacas, que todo el mundo hablaba muy bien de él y yo sin probarlo. Muy divertido. A ver si me hago con uno para poder enseñárselo al personal.
El último juego nuevo que probé fue el New Era. Un juego de desarrollo con cartas y ambientado no sé muy bien en qué, porque la verdad es que eso es lo de menos. No nos enteramos muy bien de cómo iba hasta el final, así que habrá que volver a jugar para terminar de pillarle el punto.
Otras distracciones.
Pelis no he visto ninguna que merezca la pena comentar. En cuanto a series hemos estado viendo las dos primeras temporadas de Boardwalk Empire, que os recomiendo encarecidamente.
Y eso es todo lo que enero ha dado de si. Espero escribir algo más antes de que termine febrero.
Saludos.

2 comentarios:
Entonces, Oct/Nov :) Me lo apunto pues aunque ya me diras algo mas, mas adelante ;)
Buenas Álvaro, creo que eres el único que sigue leyendo esto xD
Ya te diré algo si al final vamos, que de momento nadie se decide. Aunque en el peor de los casos, nos vamos Pilar y yo solos, qué leches!
Publicar un comentario