20 mayo 2013

Crítica literaria: The origin of science

Hace tiempo, siguiendo un enlace que ponía Steven Pinker en su twitter, acabé en una página llamada CyberTracker (no tiene nada que ver con la piratería en internet) donde había un libro gratuito llamado The origin of science de un tal Louis Liebenberg

Como el argumento me llamó la atención, y en ese momento buscaba un libro para leer en el ordenador, pues empecé con él. No estoy muy seguro de si es el libro tal cual o qué es, porque un libro con ese título lo escribió el autor hace varios años y a lo largo de lo que he leído hace referencias a él. No sé si será una nueva edición. La verdad es que tampoco lo he investigado mucho.

En el libro el autor plantea la hipótesis de que el origen de la ciencia, o mejor dicho, de las capacidades científicas del ser humano, bien podrían haber evolucionado gracias a, o junto con, el arte del rastreo de animales. Esto viene a explicar la paradoja de Alfred Wallace que viene a decir que las capacidades intelectuales para la ciencia, la física, las matemáticas, no se explican con la evolución ya que no son necesarias para la supervivencia del cazador recolector. Vamos, que somos más listos de lo que toca. Aunque hay que tener en cuenta que eso lo dijo después de hacerse espiritualista, así que...


Bueno, que me desvío del tema, el libro es altamente recomendable. Si bien es un poco rollo a veces y bastante repetitivo, explica muy bien las distintas técnicas de caza empleadas por los rastreadores del Kalahari y los procesos mentales que siguen para llegar a ser expertos rastreadores. 

A mí me ha gustado especialmente cuando explica el método de caza más primitivo que usan, la caza persistente, que consiste en ponerse a correr detrás de la presa (en el ejemplo un Kudu) cuándo más pica el sol. Al principio la manada de Kudus salen corriendo y los rastreadores siguen el rastro más prometedor y a la carrera buscan dónde se ha escondido el Kudu, que al verlos llegar sale corriendo a toda velocidad a esconderse en otro sitio, mientras los rastreadores van a su ritmico de maratonianos. Al final el Kudu no puede más con su alma y se deja atrapar.

No me digáis que no hay que ser muy tocho para perseguir corriendo a un Kudu en el Kalahari a medio día durante varias horas. Pues es de las técnicas más efectivas para cazar, según el libro. Y es que aunque parezca mentira, los humanos hemos evolucionado para las carreras de fondo, por eso no tenemos pelo en el cuerpo y sudamos como gorrinos, metáfora desafortunada donde las haya, porque los pobres gorrinos no sudan, de ahí que se revuelquen en barro para refrescarse.

También comenta el libro que el poder correr grandes distancias se empleó (y se emplea) para arrebatar presas a grandes depredadores. Tan pronto como se ven buitres en el horizonte, te pegas una carrera de varios kilómetros y tienes comida gratis, después de espantar a los leones, claro está. Que esa es otra, ¡a los leones se les puede espantar! (Si no tienen mucha hambre)

Así que la próxima vez que veáis a un keniata ganar los 10.000 metros lisos y alguien haga la broma de "mira cómo corren, para que no se los coman los leones", ya sabéis que en todo caso es al revés.

Y para los vagos que no se hayan querido leer lo anterior, aquí dejo un vídeo introductorio de un documental donde cuentan todo esto:


Eso es todo por hoy.
Saludos.

07 mayo 2013

Abril es el mes más cruel

Los ingleses dicen que abril es el mes más cruel por un poema de T. S. Eliot, pero a nosotros nos ha ido bastante bien, a pesar de la Feria de Abril, con grandes noticias, reencuentro de amigos y viajes y excursiones variadas.

Para empezar nació mi sobrino, del que no subiré fotos para preservar su intimidad, aunque deben circular ya unas 200 fotos suyas en distintos grupos de whatsapp.

Al mismo tiempo de tan magno acontecimiento, aquí en Sevilla era la fiesta grande, la Feria.


En Sevilla la gente se divide entre los que son pro Feria, para los que la Feria de Abril es la mejor del mundo, y los que han visto mundo y saben lo que hay fuera y los que reconocen que no es para tanto.

La visita a la Feria no es algo obligado y nosotros necesitamos alguna excusa para ir, normalmente alguien que viene de visita. Este año, fíjate tú por donde, la visita fue de nuestra amiga mejicana Lizette. Si amigos, tenemos amigas mejicanas y todo.



Resulta que estaba de viaje por España con una amiga y a su paso por Sevilla quedó con nosotros que hacía la friolera de 10 años que no nos veíamos. Pendiente queda el viaje a México. Y claro, tuvimos que ir a la Feria. Y montarnos en la noria y todo.




Y ahí no queda la cosa. Al fin de semana siguiente fuimos de viaje Madrid al cumpleaños de Marina y de paso, quedamos el sábado a cenar con personajes ilustres: Charmander, Esther y Pedro. 
Char, para el que no lo sepa, fue en otros tiempos musa de este blog.

Y para rematar el mes fuimos de excursión por la sierra de Aracena e hicimos turismo por Alcalá de Henares, aunque esto ya si eso lo cuento en otro post, que tampoco es cuestión de soltarlo todo hoy y dejar el blog famélico otro mes entero.

Saludos.