Después de volver de la despedida del Aroca, de la que me abstendré de hacer comentarios, creo que es el momento adecuado para poner la crónica de la boda del Makike, Gabriel para los noamigos.
La segunda boda a la que hemos ido este año ha sido la de Isa y Makike, el 9 de junio en la catedral de Albacete. Makike, siguiendo su discreto estilo, se quiso casar vestido de militar y con sus compañeros haciéndole el pasillito con las espadas y todo eso. Quedó bastante chulo, la verdad. Tras la ceremonia nos fuimos a la comida donde nos pusimos moraos, luego la consecuente barra libre de la que intentaré no poner muchas fotos para guardar el poco honor que nos queda y finalmente nos fuimos a la zona a tomar las últimas copas.
Una boda bien arreglá con detalles frikis como ahora veremos. Vamos con las fotos.
Foto dentro la catedral. Para los que no se hayan creído que Albacete tiene una catedral.
"Alto o te corto el cuello". Imagino que esta será la broma típica del pasillito de espadas.
El trío calavera. ¿El Rus está en pleno striptease o qué?
Lo que viene a continuación son tres fotos del Makike "cortando" la tarta con un sable láser mientras sonaba la marcha imperial de la película La Guerra de las Galaxias. Ya os he dicho que el Makike tiene un estilo muy discreto. Para mí ya se es muy friki sólo por el hecho de tener un sable láser, pero cortar la tarta de tu boda con él alcanza cotas que rozan peligrosamente la locura.
Y no voy a comentar sobre el pasillo que el novio hizo hacer a las amigas con unas velas mientras nosotros los amigos, bajo amenaza de muerte, íbamos llevando uno a uno unas rosas a la novia. Luego llegó el novio con un jarrón y un mensaje. En fin...
"Ya está bien de tanta comida y tanta historia, al bebercio que para eso hemos venido."
La panda del moco casi al completo.
Un momento de descanso tomando el fresco. El Gran Hotel está enfrente de la plaza del Altozano, el edificio que se ve enfrente es el antiguo ayuntamiento de Albacete. Por ello bautizamos este balcón como "el balcón de los ricos" y eso dio pie a las siguientes dos fotos:
Ya en los bares de la zona. El Fernández no sé muy bien qué intenta.
Momento del manteo al padre del novio, Makike senior.
Y ya está, eso fue a grandes rasgos lo que vivimos, al final las bodas son todas muy parecidas. Lo pasamos muy bien, la comida muy rica y la fiesta se me pasó volando. Teníamos la casa muy cerca de la fiesta, así que genial. Enhorabuena a los novios, que sean felices y que se quieran mucho.
Tras el bodorrio del Makike aún no hemos acabado. En agosto tenemos la tercera (y espero última) boda de este año. Se casan este par de dos, vaya usted a saber por qué. Y además en Elche, con el fresquito que tiene que hacer allí.
Cuando pase la
boda tocará otro post como este, hasta entonces seguiremos con los juegos y los libros y alguna que otra anécdota sevillana.
Ale, disfrutad del verano y sed felices.

