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12 diciembre 2013

Comer en Japón, otra vez

Hola de nuevo.
Por fin llegó el momento de subir todas las fotos de comida japonesa. Son muchas, ya lo sé, pero aún son más las que hicimos, así que he tenido que hacer una selección y ordenarlas según mi propio criterio. Intentaré no enrollarme mucho para que le post no se haga eterno. Os recomiendo leer también el post que escribí hace ya unos años sobre el mismo tema, que no ha perdido nada de valor.



Sushi
En este viaje probamos multitud de platos y tipos de cocina, mucho más allá del famoso sushi que al final viene a ser más o menos como el que comemos en España pero con más variedad. A parte de ir un día a un sitio de estos de platitos giratorios y variados bentos que comíamos en el tren, lo más destacable fue un día por la noche que compramos en un supermercado sushi rebajado. En Japón venden sushi del día en los supermercados y conforme se hace tarde lo van rebajando, hasta casi regalarlo a última hora, así que para cenar a hora española te sale muy bien de precio.

En la mesa del hostal de Hiroshima a punto de inflarnos a sushi.


Fideos, ramen y sopas variadas.
Cuando viajas a Japón acabas acostumbrándote a comer sopas de fideos con cosas flotando, ¡y con palillos! Hay muchos tipos de fideos y te pueden gustar algunos más que otros, pero por lo general lo bueno de estos platos son la sopa, consistente y reconstituyente. Os dejo las fotos y a disfrutar:





Comiendo en Ryokan
Cuando estás alojado en un Ryokan te inflas a comer. No es que este tipo de comida sea exclusiva de estos sitios, pero siendo turista en Japón será probable que no tengas otra ocasión de encontrarte en la mesa unos 15 platitos sólo para ti, algunos con salsas, otros con cosas inidentificables, otros con maravillas culinarias y otros de "cocíneselo usted mismo". Toda una experiencia.
Las siguientes fotos son de varias cenas y desayunos:

Lo mejor es comer sin preguntar qué es.







¡A esto le llaman desayuno!




Comida callejera
Los paseos turísticos dan mucho juego a la hora de probar cosas raras. Numerosos puestecillos esperan al incauto turista. Una vez más, el consejo es tirar la casa por la ventana y probar todo lo que se ponga por delante. Normalmente se acierta.


A pesar de mi cara de circunstancias, era carne frita muy, muy rico. ¿De qué? Mmm... ¿pollo quizás?

Marina con un trozo de calamar a la plancha y Juan con una especie de crep con cosas.

Javier pensando qué cefalópodo a la plancha le apetece más.

Típicas bolitas de pasta de arroz con salsa. Prescindible.

A pesar de mis avisos Juan se compró el pinchito que me engañó a mí la última vez pensando que era carne y era otra cosa muy distinta. Este viaje, gracias a los avances lingüísticos que están haciendo los japones descubrimos que era algo hecho con harina de arroz.



Comidas especiales: Takoyaki
En este viaje ibamos algo más culturizados en cuanto a cocina japonesa y pudimos probar algunos platos típicos de este país. El Takoyaki lo podemos considerar comida callejera y con unas bolitas de masilla con un trozo de pulpo dentro y con salsa y mayonesa por encima. Están buenas, pero son muy cebonas.


Comidas especiales: Okonomiyaki
Esto viene a ser más o menos una tortilla con cosas que se hace a la plancha al momento. Comimos varias veces, la primera en Hiroshima donde lo hacen con fideos y luego en Tokio en un sitio que se supone que lo haces tú mismo, pero el camarero fue muy amable y nos lo preparó él mismo.




Comidas especiales: Asador coreano
A este sitio fuimos por recomendación de Álvaro aunque no nos gustó mucho por el tema de la barrera idiomática. Pedimos un poco a ciegas y esta vez el camarero dejaba bastante que desear y no se molestó en explicarnos cómo funcionaba aquello, así que tuvimos que deducirlo mirando disimuladamente a las otras mesas. Más o menos consiste en una plancha redonda en la mesa donde van asando carne y luego, opcionalmente, pides bolas de arroz con las que hacen una plasta en la plancha a la que añaden diversos condimentos. No está mal, pero tampoco es lo mejor que comimos.




Comidas especiales: Arroz con curry.
Por raro que parezca, no tenemos fotos del arroz con curry. Según leímos en internet, el curry gusta mucho en Japón y están proliferando las cadenas de comida rápida que consisten en platos de arroz con curry con distintos complementos. Si te gusta el curry es muy recomendable.

Comidas especiales: Sabu sabu.
Aquí menos mal que fuimos con Álvaro y Naoko porque parece que hace falta estudiar un máster para saber cómo se come aquello. Para empezar hay que pedir una cazuela partida por la mitad donde hay en cada parte una salsa distinta. Luego te van trayendo verduras y carne que vas echando en las salsa para que se cuezan y una vez lista te las vas comiendo junto con varios platitos con cosas para picar. La verdura se deja repochar bastante, pero la carne la haces al momento con los palillo mientras dices "sabu, sabu" y te la comes al momento.



Cenando en casa de Álvaro y Naoko.
La última noche nuestros contactos japoneses nos invitaron a cenar a su casa. Allí pudimos ver de primera mano cómo cocinan en Japón que, a mi parecer, fue ir echando cosas a la plancha circular que tenían en medio de la mesa e ir comiendo según gula de cada uno. 






Fotos variadas.
Estas fotos ya no son exactamente cosas que comimos, pero como están más o menos relacionadas con el tema comida, pues aprovecho y las pongo:

Ese platito sonriente es el arroz con curry del que os he hablado antes. Lo blanco arroz, lo marrón curry. ¡A disfrutar!







26 noviembre 2013

Resumen del segundo viaje a Japón

En mi segundo viaje a Japón volvimos a hacer la típica ruta Kyoto-Tokyo, obligatoria para todo turista que vaya por primera vez a Japón, que era el caso de mis cuatro compañeros de viaje. Afortunadamente fuimos días suficientes para visitar más sitios y ver más cosas a parte de estas dos ciudades, además en ellas vimos muchas cosas que me había saltado en mi primera visita, como este robot gigante:

Comenzamos nuestro viaje yendo a Hiroshíma donde lo único que nos pareció merecer la pena visitar, fue el parque memorial de la bomba atómica y el castillo de Hiroshima. Muy cerca de Hiroshima, a poco tiempo en ferry, se encuentra la isla sagrada de Miyajima, donde está prohibido nacer y morir. Allí vimos el santuario con la famosa puerta en el mar y estuvimos dos horas subiendo a la montaña de la isla. Mientras que el templo y los alrededores merecen la pena una visita, la subida a la montaña es más que prescindible.

 Parque memorial. Siempre lleno de niños y de turistas. Tranquilo, bonito y aburrido.

 El famoso edificio en ruinas. Famoso por ser el único que quedó más o menos en pie tras la bomba nuclear. Allí una amable guía turística nos explicó muchas cosas sobre la explosión de la bomba.

Castillo de Hiroshima. Dentro hay una especie de museo histórico japonés que no está mal. Te dejan disfrazarte de samurai y todo.

La famosa puerta de Miyajima. Cuando baja la marea se puede ir andando hasta ella.

Santuario miyajimeño. Bonito.
La marea baja nos pilló justo en lo alto de la montaña.



La segunda etapa del viaje fue la bonita ciudad de Kyoto donde, a parte de ver los templos típicos, hicimos unos fallidos intentos de encontrar el ambiente nocturno kyotota (que según parece ser, no existe). Por supuesto hicimos la obligatoria visita a Nara con la parada de rigor en el camino de las puertas. Os remito a mi otro viaje para ver más fotos de estos dos sitios.







Cumplida la primera semana de viaje, fuimos a pasar el fin de semana a un pueblecito balneario de estos típicos japoneses en las montañas con aguas termales. El pueblo en cuestión se llamaba Kusatsu, en la prefectura de Gunma, a unos 180 kilómetros al norte de Tokyo. Allí nos juntaríamos con Álvaro, Naoko y el pequeño Yuuhi que aprovecharon para pasar el fin de semana con nosotros y enseñarnos de cerca las costumbres japonesas.


En el humeante pueblo de Kusatsu. Allí fuimos a bañarnos a unos Onsen.


Tras subir al volcán de Kusatsu. Como véis no decíamos que no a nada.


Tras el relajante fin de semana nos dirigimos a Tokyo donde pasaríamos la segunda y última semana del viaje. Visitamos sus distintos centros: Ueno, Akihabara, Asakusa, Shinjuku, Shibuya, Roppongi y para completar incluimos visita a la isla de Odaiba y al buda gigante de Kamakura.
 A punto de adentrarnos en el mercadillo de Ueno donde se puede encontrar de todo.

En el ferry que nos llevó desde Asakusa hasta Odaiba. Al fondo el edificio de Fuji TV. 

 Con el buda gigante de Kamakura. Y no fue el más grande que vimos en el viaje.

 Perdidos en Tokyo. Diría que en Shinjuku, pero vete a saber.


Última noche. Naoko y Álvaro nos invitaron a su casa cenar con ellos y el pequeño Yuuhi.

  
El cometido de Yuuhi fue el repartir unas algas-aperitivo al resto de comensales. Cumplió con eficacia su misión.


Con mucho cansancio y mucho pesar, llegó el momento de despedirnos de Japón y volver a la cruda realidad. Aprovecho para darles las gracias a Álvaro y Naoko por su hospitalidad y paciencia con nuestra infinidad de preguntas.

A ver si puedo subir pronto un post de delicias culinarias del viaje. Además quedan miles de fotos de visitas y chorradas. Quizás algún día las suba. Permanezcan atentos.
Un saludo.