Después del post de la boda del Talavera y antes de la crónica de la boda del Makike, vamos a continuar con otro libro. El de hoy se titula Bueno para comer, de Marvin Harris.
Este libro lo saqué de la biblioteca el otro día cuando fui a por un par de guías de Croacia. Anda, que no lo había dicho aun. Dentro de un par de semanas nos vamos a Croacia de vacaciones. Aun estamos planificando la ruta y, estando a punto de reservar hoteles nos han aconsejado ir sin reservar nada, a la aventura, ya que abundan los alquileres de habitaciones buenas, bonitas y baratas. ¿Alguna experiencia al respecto?
Bueno, volviendo al tema del libro, me llevé este por varios motivos. Para empezar ya conocía al autor y aunque me parece un resabidillo, es una eminencia en su campo. Ya comenté su libro de las vacas y las brujas hace tiempo. Por otro lado, como estoy leyendo mi enciclopedia de los alimentos, quería ver cómo nuestro amigo Marvin desmontaba mitos culinarios, que es de lo que realmente va el libro, de desmontar mitos.
Nótese que Marvin Harris no es médico ni cocinero, sino antropólogo. Y por tanto lo que intenta en este libro es erradicar la idea de que algunas culturas comen o no algunos alimentos según supersticiones absurdas y arbitrarias. Así, capítulo a capítulo va explicando por qué el cerdo no es bueno para comer en algunas zonas del planeta, por qué la vaca no es buena para comer en India, por qué el caballo no lo es en América o por qué los insectos no lo son en Europa, dejando el aspecto cultural a un lado y buscando la explicación subyacente que siempre es socio-económica. Las almas sensibles que se salten si quieren el capítulo dedicado a la antropofagia.
Especial mención para el capítulo dedicado a la leche, donde sí se habla de su valor nutritivo y que viene a confirmar lo leído en La cocina y los alimentos, que ya comenté hace un año y es uno de los post más visitados del blog. Vaya usted a saber por qué.
Resumiendo, un libro cortico de lectura entretenida y muy recomendable que mantiene al señor Harris en mi punto de mira.
Hasta la próxima.
