Hoy quiero hablaros de algo...
Ya estamos de vuelta de un viaje repleto de LOLs, tantos que hubo momentos en que no podíamos procesarlos todos juntos. El viaje da para tanto que he dividido el post en un resumen de nuestras actividades, una recopilación de consejos para el que vaya a viajar a Bucarest o a Rumanía y finalmente una lista de curiosidades.
Antes de empezar quiero avisar de que no tuvimos ningún problema durante el viaje, los rumanos son gente amable y hospitalaria (supongo que habrá de todo) y el concepto de rumano que tenemos en España dista mucho de cómo son la gente que vimos.
Cuanto esté en casa subiré algunas fotos.
Vayamos por partes:
Resumen. Ya sé que es largo, pero es que fue una semana entera.
Volamos el martes Madrid-Bucarest por 50€ ida y vuelta con Easy-Jet. Al llegar fuimos del aeropuerto de Otopeni hasta el primer hostal en Bucarest, el Midland Youth Hostel 2. No nos gustó. Para empezar nada mas entrar ya estabas molestando a gente que estaba viendo la tele y no había comida gratis. Lo que nos decidió a buscar otra cosa para los siguientes días en Bucarest fueron los congoleños. Ocupaban todo el espacio habitable y estuvimos el poco rato que pasamos en el hostal sin saber dónde ponernos.
Vimos Bucarest durante el día y quedamos para cenar con Alina, que es la novia de un amigo de Juan. Nos invitó el sábado a ir a su casa a comer una típica comida familiar rumana y a beber Palinka con su padre. No pudimos decir que no.
Al día siguiente alquilamos un coche y fuimos a Brasov para pasar tres días en los Cárpatos. La idea de alquilar un coche en Rumanía es muy buena. El coche es barato y la gasolina similar de precio. Las carreteras están mucho mejor de lo que esperábamos, ya que todo el mundo nos dijo que tuviésemos mucho cuidado. Lo único que hay tener en cuenta es que casi siempre hay gente andando o viviendo cerca de la carretera y que los rumanos conducen muy mal.
En Brasov nos hospedamos en el hostal Rolling Stones que no estaba mal, claro que eramos prácticamente los únicos huéspedes (entre semana y a mitad de noviembre) porque de estar lleno no creo que hubiésemos salido muy contentos.
Visitamos los pueblos de Brasov, Rasnov y Bran. Pasamos también por Ploiesti, Sinaia y Moeciu.
Paisajes bonitos, ambiente rural, auténticos carros de caballos rumanos, etc. Mereció la pena.
Hicimos varias excursiones infructuosas como al telecabina de Brasov (estaba roto) y al castillo de Sinaia (estaba cerrado) y bebimos muchas cervezas por pocos lei.
El viernes volvimos a Bucarest. Llegamos por la tarde-noche (nos anochecía a las 5) después de dos horas de atasco a la entrada de la ciudad. Pasamos del primer hostal y reservamos una habitación para tres en un motel cerca de la estación de trenes que en rumano se dice Gara (como el de la arena). Este motel era bastante de mala muerte, pero teníamos habitación para nosotros solos que fue una bendición.
Salimos de noche con Alina y unos amigos. Esa noche fue cuando descubrimos el pub más mítico en que jamás hayamos estado: Excomandant.
El sábado nos llovió. Lejos de amilanarnos decidimos ir a ver el museo de las villas rumanas. Una especie de parque donde hay casas rurales antiguas típicas rumanas de todo el país. Ideal para pasear toda la mañana y disfrutar del buen tiempo. Lástima que tuviésemos que verlo todo en 20 minutos y con un clima adverso, muy adverso en el caso de Juan. Al volver al motel nos estaba esperando con el coche Cristi, hermano de Alina y un tuntante de cuidado, para llevarnos a su casa. Cruzamos Bucares y llegamos a un barrio de antiguos edificios comunistas. La verdad es que merece la pena ir y ver la pinta que tienen. La casa por dentro era otro mundo, como cualquier casa de familia española, pero en vez de la sevillana encima de la tele tenían sus propios adornos rumanos.
La comida.
Sólo por esto mereció la pena el viaje. Como dice Carlos, no sé si es que nos hacemos querer o qué pasa que siempre que vamos por ahí nos invitan a todo. Tampoco sé cuantas horas estarían cocinando pero lo que sí sé es que estuvimos más de 4 horas comiendo, y bebiendo. Comimos tanto que tuvimos que hacer una pausa de 20 minutos a mitad. Un montón de platos de aperitivo que ya valían por dos comidas más tres platos principales. Todo ello aderezado por chupitos de palinka cada dos por tres, varias botellas de vino y una sandía a la vinagreta, un cachondeo de idiomas y el padre echando chistes después de cada chupito de palinka. Antes del postre, ronda de pulsos tumbados en el suelo contra el padre. Ninguno le pudimos.
Después de la maratoniana comida nos fuimos de bares. Estuvimos en uno de salsa, que creo que se llamaba Salsa, que no estaba mal, si te gusta la salsa, claro está. Al cabo de un largo rato decidimos cambiar de ambiente cansados de tanta salsa. Creo que como españoles esperaban algo más de nosotros. Se quedaron Cristi, la novia y amigos. Alina nos acompañó a una mini-maxi-discoteca que me recordó al Divino de Albacete llamada Twice. Estaba bien si te gustan esos garitos. A nosotros no nos gustó y además tuvimos que pagar para entrar.
El domingo nos levantamos tarde y fuimos a comer al McDonald's. Yo estoy totalmente en contra de comer en el McDonald's e infinitamente más en contra cuando te vas de viaje a un país extranjero. Pero Juan tenía ya mucho mono y la situación amenazaba con ponerse peligrosa, así que accedimos. Luego quedamos a tomar té con Alina y a comprar unos regalos a tiendas de recuerdos. Rematamos el día bebiendo cerveza en un bar de niños-pijos, uno de los sitios más caros de Bucarest. Fue sin querer, lo prometo.
El lunes vuelta a casa.
Consejos para el viajero Bucarestino
Si viajas a Bucarest, al aeropuerto de Otopeni, habrás oído decir que tendrás taxistas esperándote y que no debes fiarte de ellos. Es verdad, al menos lo primero. Ignóralos y ve al autobús línea 783 que te lleva al centro de Bucarest. Y ahora el consejo: la parada del autobús está en la planta de abajo y el billete de ida y vuelta hay que comprarlo antes de montar al autobús en una especie de kiosquillo que hay al lado por algo más de un euro (3 lei).
Hostales. En Bucarest el Midland Youth Hostel no lo recomiendo para más de un día. Es barato pero incómodo, aunque está en buena zona. No os dejéis impresionar por su página web. En Brasov, el Rolling Stones no está mal, pero es muy difícil de encontrar si no sabes exactamente dónde está y no llevas plano. Si ese es tu caso y vas en coche, lo mejor es aparcar en la plaza de la iglesia de San Nicolás (la gente te dirá dónde es) y luego ir andando hasta la calle del hostal que está al girar una esquina con una bar llamado Dodo (una "bodega" muy típica).
Alquilar un coche es la forma más cómoda de moverte por allí. A pesar de lo que oigas, las carreteras principales están muy bien y las más rurales no tanto, pero no mucho peor que las de aquí. Sólo ten en cuenta que los rumanos adelantan y caminan por el arcén jugándose la vida.
Si viajas por lo pueblos, ten cuidado con los osos. Nosotros tuvimos suerte que nos avisó Alina. No salgas del entorno urbano por la noche y si tienes la suerte de encontrarte con un oso, dicen que lo mejor es correr cuesta abajo o, como cuenta la leyenda que hizo el padre de Alina, gritar para asustarlo. Hacerse el muerto no creo que sea buena idea porque los osos pueden comer carroña si tienen hambre.
En algunos sitios se pueden autocobrar la propina. No es normal y sólo lo hacen con los extranjeros. Estas en tu derecho de montar el pollo.
Curiosidades
Palinka es una bebida típica de la zona Hungría-Rumana. Es una especie de orujo de ciruelas. Es bastante bueno al paladar y sólo tiene 50% alcohol.
En Rumanía las monedas prácticamente no se usan. Son como los céntimos. El billete más pequeño vale 1 leu que son unos 30 céntimos.
Los gitanos de Rumanía son iguales a los de aquí.
Si visitas Bucarest (esto es aplicable a muchas ciudades del este de Europa) y te haces con un plano, verás muchos barrios de calles paralelas a los que nosotros bautizamos como "barrios peine" por la forma que tienen vistos desde arriba. Estos barrios están constituidos por bloques de pisos idénticos de la época comunista. Son todos iguales, grises, de cemento, poco llamativos. Cuando le preguntamos a Alina a qué zona ir en Bucarest, nos dijo que a los barrios peines no. ¿Por qué no?. Porque no. No hay nada que ver...
A pesar de mis esperanzas, no vi ningún water comunista.
Aunque se ve mucho desarrapado por la calle. No vimos gente mendigar ni pedirnos dinero.
En rumano "bodega" se usa para los bares muy pequeños donde van los abuelos a beber. Lo que aquí llamamos "bar de abuelos".
En Bucarest la venta callejera, o es un problema serio, o es que es legal. Se vende de todo. Un hombre hasta intentó vendernos un coche de juguete el primer día.
El castillo de Drácula no existe. En el castillo de Bran, no hay ni una sola referencia a Vlad Tepes a pesar de que en el pueblo sí las hay.
El rumano es bastante legible. Escucharlo es imposible, pero leyendo te puedes defender bastante bien. Importante llevarse un mini vocabulario para las comidas. Cuidado con "salat" que no es la ensalada que conocemos aquí, sino un plato generoso de tomates, pimientos y pepinillos en salmuera.
En Bucarest el rango de "nivel de vida" en muy amplio y bastante mezclado. En un bar te pueden cobrar menos de un euro por medio litro de cerveza y en el de al lado tres euros por un tercio. Ve con ojo.
La cantidad de cojos que vimos en Rumanía es exageradamente alta. ¿Tendrá algo que ver con su costumbre de andar y cruzar por las carreteras?
Es posible cruzar Bucarest de punta a punta sin pisar el suelo, sólo yendo por encima de los coches aparcados.
Exceptuando las avenidas principales, la iluminación nocturna de las calles es inexistente de no ser por los letreros y escaparates.
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
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26 noviembre 2008
14 noviembre 2008
Destino Rumanía
Muy buenas fieles lectores.
Casi cometo la imprudencia de irme sin avisaros, aunque tampoco os daríais cuenta si estoy una semana sin escribir. Pues resulta que el martes de madrugada me voy una semana a Rumanía con Carlos y el Rus. Al final nos vamos sólo los tres, cansados tras meses mandando emails para animar a la gente.
A pesar de todos mis intentos de ir a Rumanía en un autobús de rumanos, al final vamos en avión hasta Bucarest, pero es que valía 48€ ida y vuelta y el autobús sólo de ida ya vale el doble.

No está muy claro el objetivo del viaje, a parte de viajar sin más. No hemos buscado mucha información ni nada de eso que hacen los que preparan los viajes al detalle. A nosotros nos gusta que haya una buena parte de improvisación para disfrutar del momento en toda su plenitud.
Supongo que iremos a ver el castillo de Drácula aunque creo que es una chufa sólo para turistas. Comeremos y beberemos lo típico de aquellas tierras y patearemos Bucarest a lo ancho y a lo alto.
País a país vamos extendiendo nuestros destinos hacia el este. A pesar de lo que me ha dicho la gente que ya ha ido a Rumanía, dudo que me sorprenda o impresione las peculiaridades rumanas. Quizás al año que viene cuando nos toque Ucrania...
Aun es pronto para echar por tierras las leyendas urbanas de Rumanía, las dejaré para cuando vuelva.
Nos vemos. La revedere.
Casi cometo la imprudencia de irme sin avisaros, aunque tampoco os daríais cuenta si estoy una semana sin escribir. Pues resulta que el martes de madrugada me voy una semana a Rumanía con Carlos y el Rus. Al final nos vamos sólo los tres, cansados tras meses mandando emails para animar a la gente.
A pesar de todos mis intentos de ir a Rumanía en un autobús de rumanos, al final vamos en avión hasta Bucarest, pero es que valía 48€ ida y vuelta y el autobús sólo de ida ya vale el doble.

No está muy claro el objetivo del viaje, a parte de viajar sin más. No hemos buscado mucha información ni nada de eso que hacen los que preparan los viajes al detalle. A nosotros nos gusta que haya una buena parte de improvisación para disfrutar del momento en toda su plenitud.
Supongo que iremos a ver el castillo de Drácula aunque creo que es una chufa sólo para turistas. Comeremos y beberemos lo típico de aquellas tierras y patearemos Bucarest a lo ancho y a lo alto.
País a país vamos extendiendo nuestros destinos hacia el este. A pesar de lo que me ha dicho la gente que ya ha ido a Rumanía, dudo que me sorprenda o impresione las peculiaridades rumanas. Quizás al año que viene cuando nos toque Ucrania...
Aun es pronto para echar por tierras las leyendas urbanas de Rumanía, las dejaré para cuando vuelva.
Nos vemos. La revedere.
19 agosto 2008
Camino de Santiago: cumplido!
¡Llegué a Santiago!
A pesar de que todas las apuestas pronosticaban que sería el primero en caer, fui de los pocos, por no decir el único, que no se convirtió en una maricona.
Lo primero a destacar es que seguimos la guía Eroski que, como buenos vascos, es una animalada. La gente normal hace etapas de 20-25 km mientras que nosotros seguiamos el patrón 25-30-40.
El Camino mola. Te revientas, es verdad, pero también lo pasas bien. Conoces a mucha gente (cuantos menos vayáis, más gente conoceréis) y te sumerges en un mundo donde sólo importa andar hasta la próxima estapa.
Ha sido una semana dura, muy dura. Si tuviese que definir el Camino de Santiago con tres palabras, estas serían: dolor, resignación y dolor. Sí, dolor está dos veces, la primer se refiere al dolor físico, una constante desde las primeras cinco horas hasta un día después de terminar. La resignación es otra constante, da igual el dolor, hay que terminar. Y con el segundo dolor me refiero al reviente moral que supone levantarte a las 5:30 con las piernas hechas polvo y saber que hoy hay que hacer 40 km andando, y también a cuando a medio camino la rodilla deja de responderte y aun te quedan 2 horas de caminata cuesta arriba. En ese momento puedes hacer dos cosas: llorar como hacían el Dani y el Guevara o aguantar el dolor y seguir como hicimos los demás.
Pero no todo es sufrimiento. También hubo momentos de descanso y sobre todo, de disfrute de la gastronomía local. Yo no he comido tanto pulpo en mi vida, ni tan barato.
Estamos pensando hacer un blog para escribir nuestras memorias en plan el blog de Noruega, aunque pasará lo de siempre, que escribiremos 3 y el resto pasará, pero bueno... si no lo hacemos ya iré poniendo mis impresiones aquí.
Actualización: He aquí el blog, aunque no tiene mucho contenido, como se veía venir
http://pueshoy40.blogspot.com/
Para despedirme, foto de cuando llegamos a la catedral de Santiago. Sólo estamos tres porque: Fernando se rajó al tercer día, a Rafa le dió una pájara el último día y se quedó frito a 10 km de Santiago y a Dani le dió el berrinche de niño pequeño de querer llegar el primero e hizo la etapa sin parar a comer y sin esperar a los que iban jodidos (Rafa y Guevara)
A pesar de que todas las apuestas pronosticaban que sería el primero en caer, fui de los pocos, por no decir el único, que no se convirtió en una maricona.
Lo primero a destacar es que seguimos la guía Eroski que, como buenos vascos, es una animalada. La gente normal hace etapas de 20-25 km mientras que nosotros seguiamos el patrón 25-30-40.
El Camino mola. Te revientas, es verdad, pero también lo pasas bien. Conoces a mucha gente (cuantos menos vayáis, más gente conoceréis) y te sumerges en un mundo donde sólo importa andar hasta la próxima estapa.
Ha sido una semana dura, muy dura. Si tuviese que definir el Camino de Santiago con tres palabras, estas serían: dolor, resignación y dolor. Sí, dolor está dos veces, la primer se refiere al dolor físico, una constante desde las primeras cinco horas hasta un día después de terminar. La resignación es otra constante, da igual el dolor, hay que terminar. Y con el segundo dolor me refiero al reviente moral que supone levantarte a las 5:30 con las piernas hechas polvo y saber que hoy hay que hacer 40 km andando, y también a cuando a medio camino la rodilla deja de responderte y aun te quedan 2 horas de caminata cuesta arriba. En ese momento puedes hacer dos cosas: llorar como hacían el Dani y el Guevara o aguantar el dolor y seguir como hicimos los demás.
Pero no todo es sufrimiento. También hubo momentos de descanso y sobre todo, de disfrute de la gastronomía local. Yo no he comido tanto pulpo en mi vida, ni tan barato.
Estamos pensando hacer un blog para escribir nuestras memorias en plan el blog de Noruega, aunque pasará lo de siempre, que escribiremos 3 y el resto pasará, pero bueno... si no lo hacemos ya iré poniendo mis impresiones aquí.
Actualización: He aquí el blog, aunque no tiene mucho contenido, como se veía venir
http://pueshoy40.blogspot.com/
Para despedirme, foto de cuando llegamos a la catedral de Santiago. Sólo estamos tres porque: Fernando se rajó al tercer día, a Rafa le dió una pájara el último día y se quedó frito a 10 km de Santiago y a Dani le dió el berrinche de niño pequeño de querer llegar el primero e hizo la etapa sin parar a comer y sin esperar a los que iban jodidos (Rafa y Guevara)
01 agosto 2008
Esas cartas me suenan... eee, ah, pues no
Buenas!
Ya estamos en Agosto y yo con estos pelos!
La verdad es que no hay muchas novedades, novedades que os puedan interesar, quiero decir.
En el trabajo están resurgiendo las partidas de Magic a la hora de comer. Espero que pase pronto porque no quiero ni pensar en volver a ese mundo aunque sea por unos días. La última toma de contacto con el Magic debió ser hace dos o tres de años jugando con mi primo y no conocía apenas un par de cartas. Ahora es aun peor. No conozco ninguna. Yo dejé el Magic hará unos 9 o 10 años y sólo lo retomé brevemente cuando se hizo el campeonato en el Galileo en mi primer año. Campeonato que tengo el dudoso honor de haber ganado.
Este fin de semana voy a Albacete y seguro que me pica la curiosidad de desempolvar las cartas y ver mis mazos. Seguro que esas cartas les parecen a mis compañeros de trabajo tan raras como me parecen a mí las suyas.
Ruty, si lees esto, este es el dibujo clásico de las aves del paraíso, y creo que tengo un par en casa:

Cambiando de tema, el sábado de la semana que viene me voy a hacer el Camino de Santiago.
En realidad queríamos hacer un viaje internacional, pero por diversos motivos al final no pudimos organizar nada decente, se nos echó el tiempo encima y decidimos abortar el viaje. Al final Guevara el Sabio propuso el Camino y aceptamos.
El equipo de la muerte lo forman: Guevara el Sabio, Fernando y Dani (ambos Guardianes del Sexto Chakra), Carlos Costa, un amigo de Carlos y yo.
Con esta panda de gañanes, ¿a dónde voy? Como en todos los viajes que se precien, nos acompaña un completo desconocido que esperamos esté a la altura de las circunstancias. Sobre todo cuando Guevara el Sabio se transforme en Guevara el Borracho y Dani se ponga violento como la última vez...
En fin, lo que tenga que ser será. Otros viajes a la vista: uno seguro a Sevilla en Septiembre para ir a la lectura de tesis de mi hermana (sí, lo ha conseguido, hurra!!!) y otro bastante inseguro a Rumanía cuando surja. A ver si este fin de semana hablo con el señor C. L. Roldán y con el señor J. R. Pérez para decidir algo.
Ya estamos en Agosto y yo con estos pelos!
La verdad es que no hay muchas novedades, novedades que os puedan interesar, quiero decir.
En el trabajo están resurgiendo las partidas de Magic a la hora de comer. Espero que pase pronto porque no quiero ni pensar en volver a ese mundo aunque sea por unos días. La última toma de contacto con el Magic debió ser hace dos o tres de años jugando con mi primo y no conocía apenas un par de cartas. Ahora es aun peor. No conozco ninguna. Yo dejé el Magic hará unos 9 o 10 años y sólo lo retomé brevemente cuando se hizo el campeonato en el Galileo en mi primer año. Campeonato que tengo el dudoso honor de haber ganado.
Este fin de semana voy a Albacete y seguro que me pica la curiosidad de desempolvar las cartas y ver mis mazos. Seguro que esas cartas les parecen a mis compañeros de trabajo tan raras como me parecen a mí las suyas.
Ruty, si lees esto, este es el dibujo clásico de las aves del paraíso, y creo que tengo un par en casa:

Cambiando de tema, el sábado de la semana que viene me voy a hacer el Camino de Santiago.
En realidad queríamos hacer un viaje internacional, pero por diversos motivos al final no pudimos organizar nada decente, se nos echó el tiempo encima y decidimos abortar el viaje. Al final Guevara el Sabio propuso el Camino y aceptamos.
El equipo de la muerte lo forman: Guevara el Sabio, Fernando y Dani (ambos Guardianes del Sexto Chakra), Carlos Costa, un amigo de Carlos y yo.
Con esta panda de gañanes, ¿a dónde voy? Como en todos los viajes que se precien, nos acompaña un completo desconocido que esperamos esté a la altura de las circunstancias. Sobre todo cuando Guevara el Sabio se transforme en Guevara el Borracho y Dani se ponga violento como la última vez...
En fin, lo que tenga que ser será. Otros viajes a la vista: uno seguro a Sevilla en Septiembre para ir a la lectura de tesis de mi hermana (sí, lo ha conseguido, hurra!!!) y otro bastante inseguro a Rumanía cuando surja. A ver si este fin de semana hablo con el señor C. L. Roldán y con el señor J. R. Pérez para decidir algo.
25 marzo 2008
Todo y nada sobre Granada
Hola amiguitos.
Como bien sabéis he estado en Granada durante la Semana Santa. Me acogió mi primo Cubi, el hipnotizador.
El viaje incluyó visitas obligadas a los principales puntos turísticos de Granada, pero no voy a recrearme con ellos ya que he recibido muchas críticas a mi exposición de mi viaje a Berlín (indirectas o veladas, pero críticas al fin y al cabo) y muchas más a mi viaje a Bután.
Así que me dejaré de milongas y me centraré en lo verdaderamente interesante del viaje, mi búsqueda de las famosas tapas granadinas y algunas anécdotas curiosas que quizás a alguien le hagan gracia, sobre todo a mi primo y a mí.
Uno de mis objetivos fue hacerle fotos a todas las tapas para corroborar mi historia.
No hice ninguna...
Así que el que dude de mi reportaje, que vaya y lo vea, pero antes que me avise para que le recomiende un par de sitios.
Tapas
La leyenda dice que en Granada ponen unas tapas que te cagas. Después de mi viaje de bar en bar guiado por el mago blanco de las tapas, puedo decir que la leyenda es cierta, pero con unos matices muy importantes.
Las tapas de cualquier sitio son siempre mejores que las que te puedan poner en Albacete (y no digo Valencia porque aquí ni existen) pero su tamaño y calidad dependen mucho del sitio al que vayas. Si tienes la suerte de tener a un anfitrión experimentado en subsistir con el mínimo dinero posible, podrás ir a sitios donde efectivamente comes pidiendo solamente dos o tres cañas (3 - 4.5 euros) y además la comida está muy rica.
Pero no es oro todo lo que reluce, y las tapas tienen su lado oscuro como todo en esta vida. Al haber sitios donde por un euro y medio te ponen una caña y medio bocadillo de lomo que está para chuparse los dedos, muy tonto hay que ser para irse a un sitio donde, por el mismo precio o más, te ponen una tapica de na. A lo mejor no tienes mucha hambre y es eso precisamente lo que quieres, pero no puedes dejar de sentirte como un primo.
Corolario: en Granada la gente sale efectivamente a comer o cenar tapas, pero no sale a tomar unas cañas, ya que es imposible beberse más de 3 o 4 cañas y no morir por reviente o sentirse timado.
Han matado el salir a ponerse fino a base de cañas.
Y no sólo eso, sino que además, una vez vuelves a tu lugar de origen, te sientes doblemente timado. Especialmente si vuelves a Valencia donde te pueden cobrar el doble por una caña y no darte de ni las gracias. Y ay de ti como se te ocurra pedir un plato de olivas, entonces saldrá el del sable a ponerte un décima parte de las olivas que te ponían en Granada sólo por entrar al bar y decir "ponme... ".
Lo que marcó el viaje

Como bien sabéis he estado en Granada durante la Semana Santa. Me acogió mi primo Cubi, el hipnotizador.
El viaje incluyó visitas obligadas a los principales puntos turísticos de Granada, pero no voy a recrearme con ellos ya que he recibido muchas críticas a mi exposición de mi viaje a Berlín (indirectas o veladas, pero críticas al fin y al cabo) y muchas más a mi viaje a Bután.
Así que me dejaré de milongas y me centraré en lo verdaderamente interesante del viaje, mi búsqueda de las famosas tapas granadinas y algunas anécdotas curiosas que quizás a alguien le hagan gracia, sobre todo a mi primo y a mí.
Uno de mis objetivos fue hacerle fotos a todas las tapas para corroborar mi historia.
No hice ninguna...
Así que el que dude de mi reportaje, que vaya y lo vea, pero antes que me avise para que le recomiende un par de sitios.
Tapas
La leyenda dice que en Granada ponen unas tapas que te cagas. Después de mi viaje de bar en bar guiado por el mago blanco de las tapas, puedo decir que la leyenda es cierta, pero con unos matices muy importantes.
Las tapas de cualquier sitio son siempre mejores que las que te puedan poner en Albacete (y no digo Valencia porque aquí ni existen) pero su tamaño y calidad dependen mucho del sitio al que vayas. Si tienes la suerte de tener a un anfitrión experimentado en subsistir con el mínimo dinero posible, podrás ir a sitios donde efectivamente comes pidiendo solamente dos o tres cañas (3 - 4.5 euros) y además la comida está muy rica.
Pero no es oro todo lo que reluce, y las tapas tienen su lado oscuro como todo en esta vida. Al haber sitios donde por un euro y medio te ponen una caña y medio bocadillo de lomo que está para chuparse los dedos, muy tonto hay que ser para irse a un sitio donde, por el mismo precio o más, te ponen una tapica de na. A lo mejor no tienes mucha hambre y es eso precisamente lo que quieres, pero no puedes dejar de sentirte como un primo.
Corolario: en Granada la gente sale efectivamente a comer o cenar tapas, pero no sale a tomar unas cañas, ya que es imposible beberse más de 3 o 4 cañas y no morir por reviente o sentirse timado.
Han matado el salir a ponerse fino a base de cañas.
Y no sólo eso, sino que además, una vez vuelves a tu lugar de origen, te sientes doblemente timado. Especialmente si vuelves a Valencia donde te pueden cobrar el doble por una caña y no darte de ni las gracias. Y ay de ti como se te ocurra pedir un plato de olivas, entonces saldrá el del sable a ponerte un décima parte de las olivas que te ponían en Granada sólo por entrar al bar y decir "ponme... ".
Lo que marcó el viaje
- Videojuego del viaje - Professor Layton and the Curious Village. Recomendado a todos los que tengáis la Nintendo DS. Es facilón pero pica.
- Lo peor del viaje - La lluvia y el frío tan inusuales en esas tierras. Sin duda el poderoso Odín nos reclama de vuelta.
- Frases del viaje - Me dan miedo los hombres que no dudan y la famosa No dudes de tu poder, o darás poder a tus dudas. Resumiendo, la Duda fue el elemento presente en todo momento.
- Nunca te acostarás sin saber algo nuevo - Aprender el significado de marasmo, y ser capaz de emplearlo en una frase, es sin duda un paso más hacia el ciruelismo.
- La filosofía del viaje - Como bien dijo el famoso mampostero y tallista árabe Asthalas Pilo'Thas: "Por mala que fuere tu labor, mil veces fue peor cuando me dieron un clavo y me dijeron, "ale, ponte a grabar arabescos hasta que termines todos los palacios de la Alhambra".
- Momento surrealista del viaje: Pisanka - Última noche. Después de 20 horas en pié, vamos a la estación de autobuses a recoger a una de las dos chicas polacas que viven con mi primo (posteriormente conocido como Stan Lee). Una vez en casa, Daria, que así es como se llama, nos anima a pintar unos huevos de Pascua al estilo polaco. Aprendemos a tintar los huevos a partir de la piel seca de las cebollas (los marrones) o con un sobre secreto de polvos colorantes polacos (los verdes) y también a dibujar en ellos a base de rascar con un cuchillo. En la foto de la izquierda vemos mi primera y única creación en verde y la primera de la polaca. A la derecha un ejemplo de la wikipedia. El Spider-huevo de mi primo merece un post aparte.

18 marzo 2008
Hipnosis en Granada.

Estoy harto de las Fallas y de esa manía de hacer mascletás a la 1 de la noche. El año pasado tuve la suerte de saltármelas enteras cuando nos fuimos de viaje a Noruega. Por cierto, la gente aun lee el blog que hicimos del viaje.
Este año he tenido que estar en Valencia como buen pringadillo. Menos mal que esta semana laboral acaba hoy y ahora vienen 6 días de vacaciones.
Aprovecharé para viajar a Granada a ver a mi primo que está allí haciendo un Master y un curso de hipnosis. Mi primo, para el que no lo sepa, vive en un piso con dos polacas a las que usa de sujetos experimentales para sus pruebas hipnotizadoras. Me preguntó si quería probar a ser hipnotizado, pero el riesgo de despertarme desnudo en medio del Mercadona es demasiado alto.
Supongo que el plan en Granada será cañas - SemanaSanta - cañas - Alhambra - cañas o algo similar. El viaje son unas 9 horas en autobús, supongo (espero) que porque pararemos a comer un buen rato. De todas formas me llevaré un libro bien gordo y la NDS de Fernando. Con eso ya soy felizote.
Así que hasta el domingo noche no vuelvo. Pasadlo bien.
04 febrero 2008
Viajes por venir
Después de haber estado viendo los últimos posts de Álvaro, siento un retortijón visceral (hay quien le llama un gusanillo en el estómago) que me impulsa a viajar y viajar.
El año pasado tuve la suerte de hacer muchos viajes internacionales de diversa índole y me gustó mucho la experiencia. Este año espero repetir, aunque no creo que llegue a tantos, ya que el año pasado se debieron de alinear los planetas o algo similar porque coincidieron muchas cosas (viaje familiar a ver mi hermana, viaje con unos amigos, viaje a una conferencia, viaje con desconocidos, ...).
Este año quería ir a Polonia a ver al David pero el muy se vuelve en Marzo y no me va a dar tiempo. También podría ir a Eslovenia a ver al Torry y a Teresa, pero aquí nadie dice nada, y como me toque organizarlo a mí vamos a ir en la furgoneta de las Tortugas Ninja, avisados estáis los interesados.
De todas formas, el año pasado a estas alturas el único viaje concretado era el de Noruega en Fallas. Y aun estamos a tiempo de hacer algo similar. Creo que este año, en vez de planificar viajes con mucho tiempo, voy a apuntarme (u organizar = alquilar la furgoneta de las TN) a los viajes en el último minuto.
Ahora mismo estamos haciendo una ronda de validación en désedos, que significa que dentro de poco haremos una release y hay que probarlo todo, lo que viene a decir que estamos hasta arriba de trabajo. Así que es mal momento para irme de vacaciones, pero bueno, ya terminará algún día...
De momento, y aunque este viaje no sea internacional, este fin de semana me voy con Pilar a Cuenca.
Sí, a Cuenca, ¿qué pasa? Muy chula que es para ir un fin de semana.
Para los conquenses, ¿alguna recomendación grastro-socio-historico-cultural a parte de los zarajos?
Salud.
El año pasado tuve la suerte de hacer muchos viajes internacionales de diversa índole y me gustó mucho la experiencia. Este año espero repetir, aunque no creo que llegue a tantos, ya que el año pasado se debieron de alinear los planetas o algo similar porque coincidieron muchas cosas (viaje familiar a ver mi hermana, viaje con unos amigos, viaje a una conferencia, viaje con desconocidos, ...).
Este año quería ir a Polonia a ver al David pero el muy se vuelve en Marzo y no me va a dar tiempo. También podría ir a Eslovenia a ver al Torry y a Teresa, pero aquí nadie dice nada, y como me toque organizarlo a mí vamos a ir en la furgoneta de las Tortugas Ninja, avisados estáis los interesados.De todas formas, el año pasado a estas alturas el único viaje concretado era el de Noruega en Fallas. Y aun estamos a tiempo de hacer algo similar. Creo que este año, en vez de planificar viajes con mucho tiempo, voy a apuntarme (u organizar = alquilar la furgoneta de las TN) a los viajes en el último minuto.
Ahora mismo estamos haciendo una ronda de validación en désedos, que significa que dentro de poco haremos una release y hay que probarlo todo, lo que viene a decir que estamos hasta arriba de trabajo. Así que es mal momento para irme de vacaciones, pero bueno, ya terminará algún día...
De momento, y aunque este viaje no sea internacional, este fin de semana me voy con Pilar a Cuenca.
Sí, a Cuenca, ¿qué pasa? Muy chula que es para ir un fin de semana.
Para los conquenses, ¿alguna recomendación grastro-socio-historico-cultural a parte de los zarajos?
Salud.
31 enero 2008
Tres recuerdos...
Hace más o menos seis meses que fuí de viaje con unos (la mayoría ingenieros aeronaúticos) desconocidos a Viena, Praga y Budapest. Durante este tiempo les he estado pidiendo que mandasen las fotos con pésimos resultados hasta hace poco.
He estado ordenando las fotos, recordando el viaje, y he decidido subir una foto de cada ciudad para compartir mis recuerdos y, de paso, dar un consejo al viajero.

Viena - Esta foto está hecha a la entrada de la catedral de San Esteban, a la izquierda de la puerta central. Según nos dijo un vienés, la marca redonda se usaba antaño para medir el diametro de los panes y la recta, ahora unas barras metálicas, marcaba la longitud de un codo. Por el tamaño del pan y la longitud del codo, deduje irrefutaflemente que los antiguos austriacos eran gigantes.
Nota: el hinchazón de la camiseta es debido al viento, y no a que me comiese un bocadillo autriaco.

Praga - Aquí se ve a varios miembros de la expedición formados delante de nuestras habitaciones del hostal, que durante el año se usa como residencia universitaria. Cuando se construyó era un barracón soviético y probablemente una cárcel. Estas edificiaciones abundan mucho en estas latitudes.

Budapest - En esta foto aparece Luca, la única chica del viaje, posando delante del restaurante Vendéglö a Zsákbamacska.
Y ahora el consejo: si vas a Budapest y quieres comer bien en un sitio con clase te recomiendo éste. Está muy cerca de la estación de trenes y se come y te tratan muy bien por un módico précio para ser Hungría (vamos, que está tirao de precio). Hacen platos típicos y merece la pena probarlo. Yo si vuelvo a Budapest tengo claro que me pasaré por allí. Está exactamente aquí.
He estado ordenando las fotos, recordando el viaje, y he decidido subir una foto de cada ciudad para compartir mis recuerdos y, de paso, dar un consejo al viajero.
Viena - Esta foto está hecha a la entrada de la catedral de San Esteban, a la izquierda de la puerta central. Según nos dijo un vienés, la marca redonda se usaba antaño para medir el diametro de los panes y la recta, ahora unas barras metálicas, marcaba la longitud de un codo. Por el tamaño del pan y la longitud del codo, deduje irrefutaflemente que los antiguos austriacos eran gigantes.
Nota: el hinchazón de la camiseta es debido al viento, y no a que me comiese un bocadillo autriaco.
Praga - Aquí se ve a varios miembros de la expedición formados delante de nuestras habitaciones del hostal, que durante el año se usa como residencia universitaria. Cuando se construyó era un barracón soviético y probablemente una cárcel. Estas edificiaciones abundan mucho en estas latitudes.
Budapest - En esta foto aparece Luca, la única chica del viaje, posando delante del restaurante Vendéglö a Zsákbamacska.
Y ahora el consejo: si vas a Budapest y quieres comer bien en un sitio con clase te recomiendo éste. Está muy cerca de la estación de trenes y se come y te tratan muy bien por un módico précio para ser Hungría (vamos, que está tirao de precio). Hacen platos típicos y merece la pena probarlo. Yo si vuelvo a Budapest tengo claro que me pasaré por allí. Está exactamente aquí.
16 octubre 2007
Pilares 2007
FUNDOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Ya estamos de vuelta. ¡Menudo fin de semana!
El concierto fue mítico. El ambiente excesivamente bueno. No voy a hacer ninguna crónica, si eso la leéis aquí.
Hay quien dice que estaban un poco desafinados, que Bunbury estaba ronco y que la gente chillaba y cantaba tanto que apenas se oía a los Héroes.
Sí, ¿y qué más da? Yo disfruté como nunca. Probablemente repitamos en Valencia. Weeeeeee...
Por cierto Luís, no puede comprar la camiseta que me pediste ni la que quería para mí. Dos horas antes del concierto ya no quedaban. El maldito Charmander se llevó la última.
Ya estamos de vuelta. ¡Menudo fin de semana!
El concierto fue mítico. El ambiente excesivamente bueno. No voy a hacer ninguna crónica, si eso la leéis aquí.
Hay quien dice que estaban un poco desafinados, que Bunbury estaba ronco y que la gente chillaba y cantaba tanto que apenas se oía a los Héroes.
Sí, ¿y qué más da? Yo disfruté como nunca. Probablemente repitamos en Valencia. Weeeeeee...
Por cierto Luís, no puede comprar la camiseta que me pediste ni la que quería para mí. Dos horas antes del concierto ya no quedaban. El maldito Charmander se llevó la última.
06 septiembre 2007
Mi viaje a Bután
Hace unos meses estaba hablando con mi amigo chino que hice durante mi Erasmus, Jamyong Xie. Pues resulta que no es chino-chino como yo creía, sino que es mediochino-mediobutanés (no sé cual es el gentilicio de Bután, pero por no decir butanero...). Estuvimos hablando de nuestros viajes y me invitó a ir a Bután una semana aprovechando que él iba a ir para ver a su familia.
Yo, cansado ya de los aburridos viajes por la vieja Europa, no lo pensé ni un momento y acepté.

Tras resolver los miles de papeles de visados, de los que ya hablaré en otra ocasión porque merece un post aparte, me puse a buscar vuelos hacia Thimphu, aunque resultó más sencillo y rápido ir directamente a Paro.
Resumiendo: antes de darme cuenta, estaba en un avión camino de Paro, haciendo escala en Amsterdam y Nueva Dheli.
En Bután el inglés es idioma oficial, pero ya advierto al viajero que si no conoce a nadie allí lo mejor que puede hacer es contratar a un guía nada más llegar, porque la oficialidad llega hasta dos manzanas de los hoteles "principales".
Como diría el Tonaka, Bután no mola.
En Bután lo que hay son montañas y más montañas, y lo que hay que ver son templos de monjes que, ¡sorpresa!, están en lo más alto de las montañas. Jamyong había organizado con unos amigos una excursión de dos días al monasterio Taktshang, "el nido del tigre", que es el monasterio más famoso y turístico de por allí y que está a unos 3000 metros de altura.
Por lo tanto nos pasamos TODO el sábado subiendo la montaña de los huev... de vez en cuando había casitas de habitantes de la montaña que no me quedó muy claro de qué vivían o a qué se dedicaban. Pero lo cachondo fue cuando llegamos al monasterio. Un monton de chinos sentados en la puerta, digo yo que sería del reviente de subir, porque yo estaba muerto. También había varios turistas mirando a todos los lados con cara de panolis: ¡No se podía entrar al templo!
Según me dijo Jamyong la gente iba allí a pasar la noche meditando en la puerta.
Cerca había una especie de "Bed&Breakfast" al estilo butanesco: dos cabañas de madera para pasar la noche y una señora que rondaría los 1000 años que preparaba una sopa por la mañana. Lo que salvó a Jamyong de morir a manos de su amigo europeo (yo) fue cuando sacó de la mochila una botella de Baijiu, una especia de vodka chino que a mí me recordó al sake, pero más fuerte. Y se ve que el alcohol es como los donetes, es abrirlos y empezar a hacer amigos.
La verdad es que las cabañas por dentro estaban súper bien acondicionadas y toda la gente que decidimos no meditar hicimos una fiestuqui: los amigos de Jamyong y tres franceses que conocimos allí que estudiaban chino y estaban unos meses viajando.
En el "botellón" tuve un memento de cuando estuve en Munich con el Charmander y sus compañeros polacos con la conversación a cuatro bandas, esta vez la situación fue:
Los amigo de Jamyong - hablaban entre ellos su idioma butanés, dzongkha para los amigos, y en mandarín con los franceses.
Jamyong - hablaba en dzongkha y en mandarín con sus amigos, en mandarín e inglés con los franceses y en inglés conmigo.
Los tres franceses - hablaban en francés entre ellos y en mandarín con el resto menos conmigo.
Yo - que trístemente sólo hablaba en inglés con Jamyong y los franceses.
Henos aquí bebiendo una botella de Baijiu entre todos (menos dos de las chicas y Thomas). De izquierda a derecha, Xiangi, Huan y Shu (no estoy seguro de que se escriban así, le pediré confirmación a Jamyong), Jamyong, Marie, André y Thomas.
Al día siguiente se puso de manifiesto que todo lo que sube tiene que bajar. Así que otro día ENTERO bajando la montaña. Aunque bajar se hizo infinitamente más llevadero, siguió siendo un reviente.
Yo bajando del monasterio Taktshang. Estas casas nada tienen que envidiar a las casas colgantes de Cuenca. Aunque no lo parezca, tengo una resaca considerable del vodka venenoso.
Conclusiones: más de dos días de viaje entre ida y vuelta + dos días subiendo y bajando montañas en el Himalaya + una botella de vodka chino entre 5 = Bután.
P.D. El que no viaja es porque no quiere.
Yo, cansado ya de los aburridos viajes por la vieja Europa, no lo pensé ni un momento y acepté.

Tras resolver los miles de papeles de visados, de los que ya hablaré en otra ocasión porque merece un post aparte, me puse a buscar vuelos hacia Thimphu, aunque resultó más sencillo y rápido ir directamente a Paro.
Resumiendo: antes de darme cuenta, estaba en un avión camino de Paro, haciendo escala en Amsterdam y Nueva Dheli.
En Bután el inglés es idioma oficial, pero ya advierto al viajero que si no conoce a nadie allí lo mejor que puede hacer es contratar a un guía nada más llegar, porque la oficialidad llega hasta dos manzanas de los hoteles "principales".
Como diría el Tonaka, Bután no mola.
En Bután lo que hay son montañas y más montañas, y lo que hay que ver son templos de monjes que, ¡sorpresa!, están en lo más alto de las montañas. Jamyong había organizado con unos amigos una excursión de dos días al monasterio Taktshang, "el nido del tigre", que es el monasterio más famoso y turístico de por allí y que está a unos 3000 metros de altura.
Por lo tanto nos pasamos TODO el sábado subiendo la montaña de los huev... de vez en cuando había casitas de habitantes de la montaña que no me quedó muy claro de qué vivían o a qué se dedicaban. Pero lo cachondo fue cuando llegamos al monasterio. Un monton de chinos sentados en la puerta, digo yo que sería del reviente de subir, porque yo estaba muerto. También había varios turistas mirando a todos los lados con cara de panolis: ¡No se podía entrar al templo!
Según me dijo Jamyong la gente iba allí a pasar la noche meditando en la puerta.
Cerca había una especie de "Bed&Breakfast" al estilo butanesco: dos cabañas de madera para pasar la noche y una señora que rondaría los 1000 años que preparaba una sopa por la mañana. Lo que salvó a Jamyong de morir a manos de su amigo europeo (yo) fue cuando sacó de la mochila una botella de Baijiu, una especia de vodka chino que a mí me recordó al sake, pero más fuerte. Y se ve que el alcohol es como los donetes, es abrirlos y empezar a hacer amigos.
La verdad es que las cabañas por dentro estaban súper bien acondicionadas y toda la gente que decidimos no meditar hicimos una fiestuqui: los amigos de Jamyong y tres franceses que conocimos allí que estudiaban chino y estaban unos meses viajando.
En el "botellón" tuve un memento de cuando estuve en Munich con el Charmander y sus compañeros polacos con la conversación a cuatro bandas, esta vez la situación fue:
Los amigo de Jamyong - hablaban entre ellos su idioma butanés, dzongkha para los amigos, y en mandarín con los franceses.
Jamyong - hablaba en dzongkha y en mandarín con sus amigos, en mandarín e inglés con los franceses y en inglés conmigo.
Los tres franceses - hablaban en francés entre ellos y en mandarín con el resto menos conmigo.
Yo - que trístemente sólo hablaba en inglés con Jamyong y los franceses.
Henos aquí bebiendo una botella de Baijiu entre todos (menos dos de las chicas y Thomas). De izquierda a derecha, Xiangi, Huan y Shu (no estoy seguro de que se escriban así, le pediré confirmación a Jamyong), Jamyong, Marie, André y Thomas.Al día siguiente se puso de manifiesto que todo lo que sube tiene que bajar. Así que otro día ENTERO bajando la montaña. Aunque bajar se hizo infinitamente más llevadero, siguió siendo un reviente.
Yo bajando del monasterio Taktshang. Estas casas nada tienen que envidiar a las casas colgantes de Cuenca. Aunque no lo parezca, tengo una resaca considerable del vodka venenoso.Conclusiones: más de dos días de viaje entre ida y vuelta + dos días subiendo y bajando montañas en el Himalaya + una botella de vodka chino entre 5 = Bután.
P.D. El que no viaja es porque no quiere.
28 agosto 2007
Praga, no es oro todo lo que reluce
Aviso al navegante: al principio iba a poner un post de Praga elogiando su belleza, una pequeña extensión del artículo de la wikipedia donde se la llama "la ciudad de las cien cúpulas", "la ciudad dorada", "París de los años 20 en los años 90", "la madre de todas las ciudades" y "el corazón de Europa".
Pero lo he pensado mejor y voy a poner mi impresión menos positiva (por no decir negativa) para enriquecer un poco la información para quien busque por internet.
---------------------------------------------------------------------------------------------
Si alguien me pregunta: ¿qué hay en Praga?
La respuesta es: turistas y arañas.
¿Cómo que turistas y arañas?, ¿no hay nada más?
Si claro, hay muchos edificios bonitos, muchos puentes, iglesias y restaurantes baratos. Pero eso ya te lo esperas, eso es lo que vas a ver.
Pero cuando estás allí lo que ves son turistas y arañas.
A mí Praga me dejó una sensación agridulce, quizás porque me esperaba mucho ya que todo el mundo me había dicho que era una ciudad muy bonita. Y es verdad, es una ciudad muy bonita con mucho que ver, pero cuando fui en Agosto había tanta gente que no se podía estar a gusto. Las calles llenas como en la mascletá, el puente lleno como el paseo de la Feria, los restaurantes y terrazas, sin sitio.
Y lo peor es que de todos esos turistas, la cantidad de españoles era ingente. A cada paso estabas escuchando a la típica familia cebolleta: mira esto que bonito, uff que calor que hace en este país, ah! pues no es tan barato como decían, Puriiiii hazme una foto con esta estatua que está llena de arañas.
No creo que deba quejarme mucho: yo era uno más de ellos. Uno más en la masa de gente esperando que sonaran las 8 para ver a los muñequitos del reloj asomarse. Uno más buscando la jarra de cerveza a un euro y comprando postales.
Luego está el tema de las arañas.
Es verdad que en España todo el tema turístico está bastante cuidado, sólo hay que ir a Portugal para ver que allí las cosas están que se caen y bastante sucias. Pero en Praga acojona cuando subes a la torrecita del puente de Carlos IV y no te puedes asomar a ningún ventanuco sin riesgo de ser el próximo spiderman. Y no hay estatua en el puente (y hay unas 30) que no se libre de tener dos o tres arañas pululando. No sé, con tanto turista poco les costaría pasar una escoba cada día para quitar las telarañas, digo yo.
¿Entonces Praga mola o no mola? Psss, hombre, no voy a decir que no mole. Aunque hubo muchas cosas que no me gustaron, creo que debo decir que Praga mola. Eso sí, si algún día vuelvo, y sirva esto de consejo al viajero, intentaré que sea en invierno. Praga es muy bonita, y verla toda nevada sin gente tiene que estar muy chulo. Aunque haga frío seguro que merece la pena.
Otra cosa: cuando vas a Praga se te dice mil veces que la República Checa es muy barata. Es verdad.
Pero eso no quiere decir que los pragos sean tontos. En casi todas las calles del centro, donde está el mogollón de gente, los comercios literalmente te estafan con unos precios que podrías pagarlos perfectamente en Viena. Yo recomiendo huir de las calles principales para comer y descubrir los sitios baratos.
Como norma general, un buen consejo es no comer donde tengan el menú en inglés. Claro que esto puede ser contraproducente...
Pero lo he pensado mejor y voy a poner mi impresión menos positiva (por no decir negativa) para enriquecer un poco la información para quien busque por internet.
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Si alguien me pregunta: ¿qué hay en Praga?
La respuesta es: turistas y arañas.
¿Cómo que turistas y arañas?, ¿no hay nada más?
Si claro, hay muchos edificios bonitos, muchos puentes, iglesias y restaurantes baratos. Pero eso ya te lo esperas, eso es lo que vas a ver.
Pero cuando estás allí lo que ves son turistas y arañas.
A mí Praga me dejó una sensación agridulce, quizás porque me esperaba mucho ya que todo el mundo me había dicho que era una ciudad muy bonita. Y es verdad, es una ciudad muy bonita con mucho que ver, pero cuando fui en Agosto había tanta gente que no se podía estar a gusto. Las calles llenas como en la mascletá, el puente lleno como el paseo de la Feria, los restaurantes y terrazas, sin sitio.
Y lo peor es que de todos esos turistas, la cantidad de españoles era ingente. A cada paso estabas escuchando a la típica familia cebolleta: mira esto que bonito, uff que calor que hace en este país, ah! pues no es tan barato como decían, Puriiiii hazme una foto con esta estatua que está llena de arañas.
No creo que deba quejarme mucho: yo era uno más de ellos. Uno más en la masa de gente esperando que sonaran las 8 para ver a los muñequitos del reloj asomarse. Uno más buscando la jarra de cerveza a un euro y comprando postales.
Luego está el tema de las arañas.
Es verdad que en España todo el tema turístico está bastante cuidado, sólo hay que ir a Portugal para ver que allí las cosas están que se caen y bastante sucias. Pero en Praga acojona cuando subes a la torrecita del puente de Carlos IV y no te puedes asomar a ningún ventanuco sin riesgo de ser el próximo spiderman. Y no hay estatua en el puente (y hay unas 30) que no se libre de tener dos o tres arañas pululando. No sé, con tanto turista poco les costaría pasar una escoba cada día para quitar las telarañas, digo yo.
¿Entonces Praga mola o no mola? Psss, hombre, no voy a decir que no mole. Aunque hubo muchas cosas que no me gustaron, creo que debo decir que Praga mola. Eso sí, si algún día vuelvo, y sirva esto de consejo al viajero, intentaré que sea en invierno. Praga es muy bonita, y verla toda nevada sin gente tiene que estar muy chulo. Aunque haga frío seguro que merece la pena.
Otra cosa: cuando vas a Praga se te dice mil veces que la República Checa es muy barata. Es verdad.
Pero eso no quiere decir que los pragos sean tontos. En casi todas las calles del centro, donde está el mogollón de gente, los comercios literalmente te estafan con unos precios que podrías pagarlos perfectamente en Viena. Yo recomiendo huir de las calles principales para comer y descubrir los sitios baratos.
Como norma general, un buen consejo es no comer donde tengan el menú en inglés. Claro que esto puede ser contraproducente...
20 agosto 2007
De vuelta al tajo y aun es Agosto, noooooo
Ya estoy de vuelta chavalada. No hay como unas mini vacaciones viajeras para desconectar con todo. Lo malo es que con un día de trabajo ya está uno como si no se hubiese ido...
El viaje genial. Las ciudades que hemos visitado (Viena, Praga y Budapest) son la caña, tanto a nivel turístico-cultural como de ambiente. También pasamos dos días en el lago Balatón, en Hungría, cuyo nombre significa literalmente "lago lodoso". Otro gran aliciente del viaje han sido mis 7 compañeros, de los cuales sólo conocía a uno. Esto es un riesgo (siempre te puede tocar un viaje de frikis) pero normalmente es una gran oportunidad para conocer gente y hacer amigos. ¡Yo he hecho seis nuevos!
Aquí tenéis al escuadrón de la muerte posando frente a la Basílica de San Esteban en Budapest:
De izquierda a derecha: Luca y Javi, Carlos, Jose, Pablo el alto, Pablo el no tan alto, Juan y yo con mi camiseta de yonkis.com.
Ya iré poniendo comentarios e historietas en distintos post, o puede que no, nunca se sabe. Los guardaré en la recámara de post-comodines para cuando no sepa que poner.
Hoy únicamente comentaré mis experiencias vividas más dignas de mención en cada ciudad:
Viena: Cruzando el Danubio, impresionante. Tardamos un buen rato en cruzarlo a pata, y eso que al llegar a Viena se divide en tres ramas y un canal.
Mmmm... esta experiencia es un poco cutre. Fue mejor el bar de lesbianas que estaba al lado de donde cenamos una noche y al que mis compis no quisieron entrar. (Bueno, realmente era de ambiente homosexual en sentido amplio, pero sólo entraban tías buenas, de ahí que Carlos lo bautizara como un sumidero de mujeres.) Yo sí que entré a hacer la inspección rutinaria y le di un sobresaliente. A pesar de ello no entramos : (
Praga: Increíble la pedazo de bronca que me echó un conductor de autobús cuando intenté pagar el billete. No sé a qué venía tanto cabreo, el billete valía 25 choco-coronas* (algo menos de un euro) y yo pagué con un billete de 100 choco-coronas* (algo más de 3 euros). He llegado a deducir que el billete se compra en otro sitio por anticipado y en el autobús sólo se paga con el dinero justo, aunque como mis conocimientos de checo están en torno al 0% no os lo puedo asegurar, en español podríamos decir que el autobús era gratis.
P.D. Al final no pagué el autobús.
Budapest: Duelo de bailes con un niñato en una discoteca de Budapest. La última noche Juan y yo por fin encontramos un sitio con ambiente para salir por la noche. El garito en cuestión tenía 3 plantas pero por alguna razón la de arriba estaba cerrada y todos los accesos custodiados por "seguratas" de unos 16 años, imagino que contratados en verano. Me acerqué a uno con intención de preguntarle si se podía subir, yo sabía que el no hablaba inglés y el sabía que yo no hablaba húngaro, así que nos dejamos de formalismos y empezamos una sesión de mímica que, debido al ritmo bakala de la música, desembocó en un duelo de bailes. Yo no fui plenamente consciente hasta que me di la vuelta y me encontré al Rus partiéndose el ojete preguntándome porqué no le había hecho el baile del gusano picante. El del hombre orgulloso dice Juan que sí lo hice.
*La moneda de la república checa es la Corona Checa o Czech Koruna. Poco a poco fuimos diciendo Checo-corona para acortar y, en una disfunción verbal intencionada de Carlos, quedó bautizada como choco-corona. Lo chungo es que en Hungría a los Florines Húngaros acabamos llamándoles choco-florines.
El viaje genial. Las ciudades que hemos visitado (Viena, Praga y Budapest) son la caña, tanto a nivel turístico-cultural como de ambiente. También pasamos dos días en el lago Balatón, en Hungría, cuyo nombre significa literalmente "lago lodoso". Otro gran aliciente del viaje han sido mis 7 compañeros, de los cuales sólo conocía a uno. Esto es un riesgo (siempre te puede tocar un viaje de frikis) pero normalmente es una gran oportunidad para conocer gente y hacer amigos. ¡Yo he hecho seis nuevos!
Aquí tenéis al escuadrón de la muerte posando frente a la Basílica de San Esteban en Budapest:
De izquierda a derecha: Luca y Javi, Carlos, Jose, Pablo el alto, Pablo el no tan alto, Juan y yo con mi camiseta de yonkis.com.Ya iré poniendo comentarios e historietas en distintos post, o puede que no, nunca se sabe. Los guardaré en la recámara de post-comodines para cuando no sepa que poner.
Hoy únicamente comentaré mis experiencias vividas más dignas de mención en cada ciudad:
Viena: Cruzando el Danubio, impresionante. Tardamos un buen rato en cruzarlo a pata, y eso que al llegar a Viena se divide en tres ramas y un canal.
Mmmm... esta experiencia es un poco cutre. Fue mejor el bar de lesbianas que estaba al lado de donde cenamos una noche y al que mis compis no quisieron entrar. (Bueno, realmente era de ambiente homosexual en sentido amplio, pero sólo entraban tías buenas, de ahí que Carlos lo bautizara como un sumidero de mujeres.) Yo sí que entré a hacer la inspección rutinaria y le di un sobresaliente. A pesar de ello no entramos : (
Praga: Increíble la pedazo de bronca que me echó un conductor de autobús cuando intenté pagar el billete. No sé a qué venía tanto cabreo, el billete valía 25 choco-coronas* (algo menos de un euro) y yo pagué con un billete de 100 choco-coronas* (algo más de 3 euros). He llegado a deducir que el billete se compra en otro sitio por anticipado y en el autobús sólo se paga con el dinero justo, aunque como mis conocimientos de checo están en torno al 0% no os lo puedo asegurar, en español podríamos decir que el autobús era gratis.
P.D. Al final no pagué el autobús.
Budapest: Duelo de bailes con un niñato en una discoteca de Budapest. La última noche Juan y yo por fin encontramos un sitio con ambiente para salir por la noche. El garito en cuestión tenía 3 plantas pero por alguna razón la de arriba estaba cerrada y todos los accesos custodiados por "seguratas" de unos 16 años, imagino que contratados en verano. Me acerqué a uno con intención de preguntarle si se podía subir, yo sabía que el no hablaba inglés y el sabía que yo no hablaba húngaro, así que nos dejamos de formalismos y empezamos una sesión de mímica que, debido al ritmo bakala de la música, desembocó en un duelo de bailes. Yo no fui plenamente consciente hasta que me di la vuelta y me encontré al Rus partiéndose el ojete preguntándome porqué no le había hecho el baile del gusano picante. El del hombre orgulloso dice Juan que sí lo hice.
*La moneda de la república checa es la Corona Checa o Czech Koruna. Poco a poco fuimos diciendo Checo-corona para acortar y, en una disfunción verbal intencionada de Carlos, quedó bautizada como choco-corona. Lo chungo es que en Hungría a los Florines Húngaros acabamos llamándoles choco-florines.
09 agosto 2007
10 días por Europa
Queridos amigos y odiados enemigos, me voy de viaje, otra vez.

Cuando volvía del viaje a Alemania les comenté a mis padres que quería buscarme un viaje internacional para Agosto para seguir la racha, aunque fuese con alguno de estos personajes. Pues justo esa misma semana me llamó Juan Rus para decirme que un par de amigos suyos estaban organizando un viaje a centro Europa. Aunque no conozco a ninguno de sus amigos me acoplé rápidamente.
Al día siguiente ya éramos 8 viajeros, quizás algo más de lo recomendable, pero bueno.
Planning
Esta tarde me voy a Madrid, cenaré con mis ex-compañeros de teleco emigrados a la capital y luego timba de mus hasta las 5 de la mañana que nos iremos hacia Barajas.
Vuelo a Viena, un par de días allí y vamos en coche de alquiler a Praga, un par de días allí y vamos al lago Balaton en Hungría, un par de días allí y vamos a Budapest, un par de días allí y volvemos a Viena.
En este punto nos dividimos, yo me vuelvo a Valencia y el resto de la compañía se van en Avión a Croacia a estarse una semana en la playa.
Aunque el viaje parece non-stop, tengo la impresión que no va a ser ni la mitad de destroyer que el de Tromsø-Lofoten. Allí sí que lo dimos todo.
Notas
A diferencia del soldado ruso en Berlín, en este viaje no tengo nada como objetivo para ver.
En principio vamos a tres países, aunque la ruta de Praga al lago Balaton pasa por Eslovaquia, concretamente por Bratislava, así que espero que paremos a tomarnos un Grog caliente, o un café en su defecto.
Para el que lo esté pensando: sí, estoy muy viajero últimamente. De hecho no gano para viajes (literal). Algo curioso de tanto viaje internacional es que las últimas 3 veces que he conducido, ha sido por 4 países distintos, ninguno de ellos España ya que aquí no tengo coche.
La última vez que conduje fue por Italia, la anterior por Alemania-Dinamarca y la anterior se remonta a marzo, en Noruega. Y en este viaje de ahora también vamos con coche de alquiler...
Nos vemos!

Cuando volvía del viaje a Alemania les comenté a mis padres que quería buscarme un viaje internacional para Agosto para seguir la racha, aunque fuese con alguno de estos personajes. Pues justo esa misma semana me llamó Juan Rus para decirme que un par de amigos suyos estaban organizando un viaje a centro Europa. Aunque no conozco a ninguno de sus amigos me acoplé rápidamente.
Al día siguiente ya éramos 8 viajeros, quizás algo más de lo recomendable, pero bueno.
Planning

Esta tarde me voy a Madrid, cenaré con mis ex-compañeros de teleco emigrados a la capital y luego timba de mus hasta las 5 de la mañana que nos iremos hacia Barajas.
Vuelo a Viena, un par de días allí y vamos en coche de alquiler a Praga, un par de días allí y vamos al lago Balaton en Hungría, un par de días allí y vamos a Budapest, un par de días allí y volvemos a Viena.
En este punto nos dividimos, yo me vuelvo a Valencia y el resto de la compañía se van en Avión a Croacia a estarse una semana en la playa.
Aunque el viaje parece non-stop, tengo la impresión que no va a ser ni la mitad de destroyer que el de Tromsø-Lofoten. Allí sí que lo dimos todo.
NotasA diferencia del soldado ruso en Berlín, en este viaje no tengo nada como objetivo para ver.
En principio vamos a tres países, aunque la ruta de Praga al lago Balaton pasa por Eslovaquia, concretamente por Bratislava, así que espero que paremos a tomarnos un Grog caliente, o un café en su defecto.
Para el que lo esté pensando: sí, estoy muy viajero últimamente. De hecho no gano para viajes (literal). Algo curioso de tanto viaje internacional es que las últimas 3 veces que he conducido, ha sido por 4 países distintos, ninguno de ellos España ya que aquí no tengo coche.
La última vez que conduje fue por Italia, la anterior por Alemania-Dinamarca y la anterior se remonta a marzo, en Noruega. Y en este viaje de ahora también vamos con coche de alquiler...
Nos vemos!
01 agosto 2007
Génova, focaccia col formaggio.
1 de Agosto: después de un mes, por fin nos han puesto internet en el piso. Ya hablaré otro día de la rápida atención al cliente de Telefónica. Sí, nos hemos conectado con Telefónica a pesar de nuestros principios por una sola razón: nos salía más barato con la oferta para empleados de DS2. Voy a celebrar la nueva conexión poniendo un post que llevo pendiente desde hace tiempo: Mi primer congreso. Bueno, realmente era un workshop, pero vamos, que lo mismo viene a ser...
La historia del congreso y del artículo estoy harto de contarla: sobre el congreso aquí, y sobre el artículo aquí. En este post me voy a centrar en el viaje que hicimos a Génova y mi experiencia congresista.
Como diría el Tonaka: Génova mola.
Para ser mi primera experiencia en suelo italiano, no estuvo mal.
Resumen del viaje: Fuimos (Pilar y yo) en avión hasta Milán, allí pillamos un coche de alquiler con el que fuimos a Génova para estar desde el sábado hasta el martes. El martes nos fuimos temprano a Milán y tras pasar el día nos volvimos a Valencia. Punto extra para Pilar que vino el viernes a Valencia desde Zaragoza y se volvió el miércoles.
Lo primero que hicimos al llegar a Génova fue ir hasta el hotel donde se celebró el congreso, que no estaba precisamente cerca. Quiero desvelaros un secreto ávidamente guardado del mundo investigador: los congresos veraniegos son una excusa para ir de viaje a la playa por lageta jeta . De ahí que muchos congresos por estas fechas caigan en Mallorca, Hawai, islas griegas o, como en mi caso, en pueblecitos genoveses.
Una de nuestras dudas pre-viaje era si reservar una habitación en este pedazo de hotelaco o buscar uno en el centro de Génova. Al final nos decantamos por esto último y tengo que decir que acertamos. El hotel del congreso era muy lujoso y tenía muy buenas vistas pero a cambio estaba en medio de un monte sin nada a 6 km a la redonda.
Congreso de aplicaciones de lógica difusa. <=> Mi experiencia más friki desde que aprendí frases en élfico y me disfracé de Kakashi.
Este congreso es de lo más friki que he hecho en mi vida. Menuda colección de especímenes había allí, lástima que no llevara la cámara de fotos. Expuse dos trabajos, quizás a un ritmo algo más rápido de lo aconsejable debido a que no los llevaba muy preparados y tuve que improvisar un par de veces, pero sin riesgo no hay emoción.
La nota de color la puso un matemático italiano cuando me dijo que no entendía el concepto de métrica difusa, y tampoco por qué la usábamos. ¡Pues porque queremos! Tras debatir los pros y contras de estas métricas y estudiar a fondo la presentación, el tipo descubrió un error en una de las fórmulas (gracias Samu) y entonces se puso como un toro embravecido y me dijo que no tenía rigor, que la presentación no estaba clara y blablabla. Yo lo toreé valerosamente y salí del paso con un par de chistes fáciles del agrado de la audiencia, ya que la sacó del sopor de 3 días de lógica difusa. Gran error. Debido a esto gané un +2 en carisma y al final de la exposición recibí una avalancha de frikis. Uno detrás de otro me preguntaban y comentaban todo tipo de chorradas. Desde uno que estaba convencido de que mi artículo tenía un gran valor comercial (pobre iluso) hasta uno que quería irse de intercambio a Valencia y me preguntó cuántos cursos de informática hay en la UPV. ¿Comor?
Bueno, dejando de lado (por fin!!!) las métricas difusas y el mundo académico, centrémonos en lo bueno del viaje.
Génova es un laberinto a distintas alturas, no muy recomendable si vas en coche. Lo mismo estás metido en callejuelas sin señalizar que apareces en una calle de kilómetro y medio sin cruces que te lleva serpenteando alegremente a la otra punta de la ciudad. Cuando pienso en Génova me viene a la mente esta imagen.
La zona del centro no es muy grande y después de varios paseos acabas conociendo las calles claves. En Génova se respira el ambiente de ciudad antigua con historia de importantes marineros. (No sé que quiero decir con esto, pero parece que queda bien.) En los nombres de las calles y sitios en general hay muchas referencias a Cristobal Colón, ya que los genoveses tienen muy claro de donde era.
Reportaje gráfico
Reco, la cuna del focaccia col formaggio.
Estudiando Génova desde las alturas mientras degusto un croasán de chocolate.
Via Garibaldi, donde se manejaba el cotarro hace siglos.
Última noche en Génova. Palacio Ducal.
El último día decidimos pasarlo entero en Milán, ver el castillo y sus museos y hacernos fotos en la catedral a la que no pudimos entrar por ir con falda, como el amigo del Guevara. La verdad es que para estar sólo un día en Milán, vimos bastantes cosas, así que nos fuimos contentos pasa casita.
Y para terminar, un consejo viajero:
La historia del congreso y del artículo estoy harto de contarla: sobre el congreso aquí, y sobre el artículo aquí. En este post me voy a centrar en el viaje que hicimos a Génova y mi experiencia congresista.
Como diría el Tonaka: Génova mola.
Para ser mi primera experiencia en suelo italiano, no estuvo mal.
Resumen del viaje: Fuimos (Pilar y yo) en avión hasta Milán, allí pillamos un coche de alquiler con el que fuimos a Génova para estar desde el sábado hasta el martes. El martes nos fuimos temprano a Milán y tras pasar el día nos volvimos a Valencia. Punto extra para Pilar que vino el viernes a Valencia desde Zaragoza y se volvió el miércoles.
Lo primero que hicimos al llegar a Génova fue ir hasta el hotel donde se celebró el congreso, que no estaba precisamente cerca. Quiero desvelaros un secreto ávidamente guardado del mundo investigador: los congresos veraniegos son una excusa para ir de viaje a la playa por la
Una de nuestras dudas pre-viaje era si reservar una habitación en este pedazo de hotelaco o buscar uno en el centro de Génova. Al final nos decantamos por esto último y tengo que decir que acertamos. El hotel del congreso era muy lujoso y tenía muy buenas vistas pero a cambio estaba en medio de un monte sin nada a 6 km a la redonda.
Congreso de aplicaciones de lógica difusa. <=> Mi experiencia más friki desde que aprendí frases en élfico y me disfracé de Kakashi.
Este congreso es de lo más friki que he hecho en mi vida. Menuda colección de especímenes había allí, lástima que no llevara la cámara de fotos. Expuse dos trabajos, quizás a un ritmo algo más rápido de lo aconsejable debido a que no los llevaba muy preparados y tuve que improvisar un par de veces, pero sin riesgo no hay emoción.
La nota de color la puso un matemático italiano cuando me dijo que no entendía el concepto de métrica difusa, y tampoco por qué la usábamos. ¡Pues porque queremos! Tras debatir los pros y contras de estas métricas y estudiar a fondo la presentación, el tipo descubrió un error en una de las fórmulas (gracias Samu) y entonces se puso como un toro embravecido y me dijo que no tenía rigor, que la presentación no estaba clara y blablabla. Yo lo toreé valerosamente y salí del paso con un par de chistes fáciles del agrado de la audiencia, ya que la sacó del sopor de 3 días de lógica difusa. Gran error. Debido a esto gané un +2 en carisma y al final de la exposición recibí una avalancha de frikis. Uno detrás de otro me preguntaban y comentaban todo tipo de chorradas. Desde uno que estaba convencido de que mi artículo tenía un gran valor comercial (pobre iluso) hasta uno que quería irse de intercambio a Valencia y me preguntó cuántos cursos de informática hay en la UPV. ¿Comor?
Bueno, dejando de lado (por fin!!!) las métricas difusas y el mundo académico, centrémonos en lo bueno del viaje.
Génova es un laberinto a distintas alturas, no muy recomendable si vas en coche. Lo mismo estás metido en callejuelas sin señalizar que apareces en una calle de kilómetro y medio sin cruces que te lleva serpenteando alegremente a la otra punta de la ciudad. Cuando pienso en Génova me viene a la mente esta imagen.
La zona del centro no es muy grande y después de varios paseos acabas conociendo las calles claves. En Génova se respira el ambiente de ciudad antigua con historia de importantes marineros. (No sé que quiero decir con esto, pero parece que queda bien.) En los nombres de las calles y sitios en general hay muchas referencias a Cristobal Colón, ya que los genoveses tienen muy claro de donde era.
Reportaje gráfico
Reco, la cuna del focaccia col formaggio.
Estudiando Génova desde las alturas mientras degusto un croasán de chocolate.
Via Garibaldi, donde se manejaba el cotarro hace siglos.
Última noche en Génova. Palacio Ducal.El último día decidimos pasarlo entero en Milán, ver el castillo y sus museos y hacernos fotos en la catedral a la que no pudimos entrar por ir con falda, como el amigo del Guevara. La verdad es que para estar sólo un día en Milán, vimos bastantes cosas, así que nos fuimos contentos pasa casita.
Y para terminar, un consejo viajero:
12 junio 2007
Alemania, Berlín, Soldado Ruso, 2300 km...
Hola de nuevo amiguitos. Tras una semana de viaje por tierras alemanas retomo mi blog.
Foto más que típica con los trotamúsicos en Bremen. Yo recuerdo que el gallo era Cocky y el burro Tonto, pero del perro y del gato no me acuerdo.
Frente al guerrero Roland, también en Bremen.
En Slubice, pueblecito polaco fronterizo con Alemania. Situación googlemapera. Fuimos expresamente a recolectar złotys.
Bajo la estatua del soldado ruso en Berlín. Principal objetivo del viaje y motivo de un gran pateo, y eso que fuimos en metro. Advertir al viajero que siga mis pasos que hay una falsa estatua del soldado ruso en Berlín. La buena está aquí, y la falsa es esta y está aquí.
En la isla de los museos, frente a la Berliner Dom, vamos, la catedral. Un encuadre pésimo.
Entre las catedrales gemelas. Concretamente la que se ve es la calvinista, enfrente hay otra igual pero luterana.
En el checkpoint charlie. Punto turístico obligatorio también conocido como el DisneyWorld del muro.
En el memorial del holocausto en Berlín. En la foto no se aprecia lo impresionante que es en realidad. Más fotillos de este monumento.
Bueno, esto es todo por hoy, para otro día consejos varios para visitar Alemania en general y Berlín en particular.
P.D. Antes de escribir el post, he tenido que borrar tres comentarios del troll que se empeña en colgarme una pseudo personalidad gay. Ante tal obsesión me veo oblidago a recomendarle que visite Berlín, ya que al igual que Oslo, es una Gay Friendly City reconocida mundialmente.
El viaje ha estado muy bien, con muy buen tiempo toda la semana y casi todos los objetivos cumplidos. Os pongo unas fotos de mi persona en algunos de los sitios por los que hemos pasado para que sirvan de mini-guía de sitios a ver si uno viaja al norte de Alemania:
Foto más que típica con los trotamúsicos en Bremen. Yo recuerdo que el gallo era Cocky y el burro Tonto, pero del perro y del gato no me acuerdo. Foto tomada en Aabenraa, pueblecito danés situado exactamente aquí. Bonita visión del mundo la de los daneses. ¿Tan mal se llevan con los británicos que ni los dibujan en el mapa?
En Slubice, pueblecito polaco fronterizo con Alemania. Situación googlemapera. Fuimos expresamente a recolectar złotys.Berlín:
En la isla de los museos, frente a la Berliner Dom, vamos, la catedral. Un encuadre pésimo.
Yo tumbado en el suelo sobre la mítica frase de Heinrich Heine: Allí donde se queman libros, se acabará por quemar personas.
(ignoro de quién es el pie ensortijado que aparece a la derecha)
Entre las catedrales gemelas. Concretamente la que se ve es la calvinista, enfrente hay otra igual pero luterana.
En el checkpoint charlie. Punto turístico obligatorio también conocido como el DisneyWorld del muro.
En el memorial del holocausto en Berlín. En la foto no se aprecia lo impresionante que es en realidad. Más fotillos de este monumento.P.D. Antes de escribir el post, he tenido que borrar tres comentarios del troll que se empeña en colgarme una pseudo personalidad gay. Ante tal obsesión me veo oblidago a recomendarle que visite Berlín, ya que al igual que Oslo, es una Gay Friendly City reconocida mundialmente.
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