He tenido varias quejas y lloros de que mi blog abre pop-ups de tonos de móvil o no se qué. A mí nunca me han salido porque el Mozilla Firefox los bloquea. Para los pringadillos que aun usáis el Internet Explorer, también tenéis opciones para bloquear pop-ups, siempre que tengáis actualizado el Explorer, aunque yo directamente me bajaría el Mozilla de aquí y lo tendría como navegador predeterminado. Ahora no es momento de contar las innumerables ventajas del Mozilla frente al Explorer, simplemente es mejor y chimpún.
Max me contó que los pop-ups los mete la página de estadísticas que tengo puesta, cada vez que alguien entra en el blog, este llama a la página de estadísticas que registra la visita y de paso le manda un anuncio de politonos. Puede que cambie de estadísticas si encuentro otras que me gusten, aunque no creo que pierda mucho el tiempo buscando. Lo mejor es que os actualicéis los navegadores, panda de gañanes!!!
Después de estos consejos, os contaré mi regreso a Valencia.
Ayer cuando llegué a casa, sufrí una desagradable visita al estilo
Psicosis. Después de deshacer la maleta y cenar, me di una ducha antes de acostarme. Pues me estaba duchando, cuando al girarme para lavarme la espalda vi a través de la cortinilla y a la altura de mi cabeza la silueta enorme de una cucaracha subiendo por el plástico. Por un instante me quedé paralizado por el asco, rápidamente cerré el grifo, le di un golpe a la cortina y la descorrí a tiempo de ver la cucaracha, a partir de ahora le llamaremos Timothy, huir corriendo por debajo de la puerta.Terminé de ducharme rápidamente y me dispuse a darle caza y muerte a Timothy. Rastree el pasillo y la cocina sin éxito. Algo me dijo que estaba esperándome en mi cuarto, al acecho cual vil insecto carroñero. Efectivamente, cuando moví la maleta que tengo debajo de la cama, Timothy huyo de nuevo bajo la puerta y se coló en la habitación de Nacho escondiéndose debajo de una camiseta que estaba en el suelo, cuando le descubrí, volvió a huir hacia el pasillo y mientras se tomaba un segundo de descanso para decidir donde esconderse, un pesado zapato gigante cayó sobre Timothy acabando con su miserable existencia.
Nunca hemos tenido cucarachas en el piso, y después de rastrear en busca de más, no encontré ninguna. Mi teoría es que esta semana pasada, uno de los días de lluvia, Timothy se metió por la ventana buscando refugio y tras pasar unos días sobreviviendo en la cocina, el domingo se sintió atraído por el agua y fue a la ducha donde tuvimos nuestro encuentro. Otra posibilidad es que se sintiera atraído por mí, que no sería de extrañar.
El caso es que esta noche he dormido un poco intranquilo, no se si comprar cucarachicida o esperar a ver si aparece alguna más. ¿Alguna opinión o experiencia similar?






