El termino en cuestión es troll. Se emplea para nombrar a una persona, o simplemente su actitud, que busca intencionadamente interrumpir las conversaciones y/o enfadar a los participantes de éstas. Los trolls suelen insultar a los demás sin venir a cuento, ser groseros y cambiar de tema sólo con la intención de fastidiar a los demás.
Los trolls actúan en foros, blogs, chats, juegos, etc. aprovechando el anonimato que se suele permitir en estos medios. No obstante, es cierto que los trolls muchas veces dan vidilla a foros creando discusiones más complejas de las que el foro pretendía.
Mi blog, por supuesto, tiene sus propios trolls, que me dejan comentarios poco agraciados. Claro que eso me pasa por permitir mensajes anónimos, aunque ya me encargo yo de borrar estos mensajes en un intento de mantener el blog “libre de trolls”.
Obviamente la actitud del troll no es exclusiva de Internet, hay algunos trolls lo suficientemente osados como para mantener una actividad troll en conversaciones reales, cara a cara, a pesar de que todos los miren con odio y desprecio. Estos sujetos merecen un estudio aparte...
Y antes de acabar mando un saludo a mi amigo Iván al que he censurado varios de sus “anónimos” comentarios.
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He visto que en la Wikipedia hay una entrada bastante completa sobre los trolls.
Alguna de las cosas que dice:
…La cultura troll se observa mejor en los trolls que no conocen a los otros con los que trabajan…
…Un troll actuando sobre otro troll crea a menudo tal cantidad de aparente drama entre ellos que se toma en serio por observadores que no sean trolls…
Trolls disruptivos
- Mensajes fuera de tema…
- Enviar mensajes con grandes imágenes o llenos de caracteres para hacer ilegibles los mensajes anteriores…
- Material ofensivo…
- Mensajes incendiarios…
- Escribir spoilers…
- Volver a iniciar una antigua discusión…
- Escribir deliberada y repetidamente mal los nombres de los demás…
- Prometer pornografía inexistente…
…Los «trolls» autoproclamados pueden designarse a sí mismos como abogados del diablo, tábanos sociales o «alborotadores culturales», desafiando el discurso dominante…
…la sabiduría popular aconseja a los usuarios evitar alimentar a los trolls, e ignorar las tentaciones de responder. Contestar a un troll lleva la discusión inevitablemente fuera del tema…














