
Hace ya mucho que no hablo de libros. No es que haya dejado de leer, aun sigo con el reto de los 50 libros en un año, y aunque esperaba aprovechar el verano para leer algo más, la verdad es que con el cambio de piso y patatín patatán, ya estamos a medio verano. No sé porqué, pero parece algo intrínseco al verano que todo aquello que querías hacer en verano, simplemente no lo haces.
El libro que estoy leyendo ahora, bueno, uno de tantos, es The Google Story. Un magnífico libro de 300 páginas al que le sobran 150. Suena y es un poco contradictorio. El libro empieza muy bien, elogiando las maravillas de Google y la inteligencia y buen hacer de sus creadores, el señor Brin y el señor Page. Cuenta muchas anécdotas e historietas graciosas, pero la verdad es que al cabo de 100 páginas ya te cansas de que repitan una y otra vez las mismas cosas.
Yo voy por la página 220 y he llegado a la determinación de que si vuelvo a leer que Sergey Brin es un crack o que en Googleplex el trabajo es divertido, tiro el libro por la ventana y paso a otro.
A pesar de todo recomiendo el libro a la gran mayoría. Especialmente a todo aquel que se precie de ser un buen geek, a los que alaban a Google y comulgan con su filosofía. Dejando de lado la pesadez extrema del señor David A. Vise, en el libro se encuentran cosas muy curiosas sobre Google y cómo ha ido consiguiendo ser el mejor y más famoso buscador de la red.
Una cosa que me ha sorprendido al leer el libro: (no de Google, sino de mí mismo)
Estaba leyendo la historia de la polémica que hubo cuando Google creó su servicio de correo Gmail y le puso publicidad relacionada con el contenido del email. Yo intenté recordar la publicidad de Gmail (lo uso a diario) y era incapaz de recordarla. Tuve que encender el ordenador e ir a mi cuenta de Gmail para ver que efectivamente salen anuncios a la derecha.
Esto me hizo darme cuenta de que para mí los anuncios tipo Google son invisibles. De hecho, gracias a que el otro día añadí unos anuncios Google en mi propio blog, empecé a ser consciente de que muchas páginas los tienen y yo ni me había enterado.
Simplemente no los veía.
Me pregunto si seré el único o es cosa de mi generación. ¿Vosotros sois conscientes de los anuncios Google en las páginas, o sois inmunes como yo?




























