Acabo de leerme la última página de The Innocent Man. Creo que en español lo han titulado "El Caso Williamson".
Este libro lo compré en Viena el último día de mi viaje por centro-Europa ante la perspectiva de tener que pasarme la noche despierto por haber perdido el móvil. Al final me dejaron un despertador y pude dormir, así que me he leído el libro en lo que quedaba de verano.
Este libro lo compré en Viena el último día de mi viaje por centro-Europa ante la perspectiva de tener que pasarme la noche despierto por haber perdido el móvil. Al final me dejaron un despertador y pude dormir, así que me he leído el libro en lo que quedaba de verano.

Breve lapso consejil
Consejo al viajero: Si tienes que coger un avión por la mañana, tienes que dormir en un hostal y has perdido el móvil, pregunta primero en el hostal si te pueden dejar un despertador y no hagas como yo, que estuve 2 horas buscando una tienda (de chinos) abierta a las 8 de la tarde en Viena.
El libro cuenta la historia real de Ron Williamson. Un tipo de un pueblecito de Oklahoma que fue condenado a muerte en 1988. Tras 11 años en el corredor de la muerte, la prueba de ADN le exoneró. Que conste que no estoy desvelando nada, esto se sabe antes de leer el libro.
Este libro me ha gustado mucho. Es un libro de no ficción que no se hace rollero como la mayoría en plan documental. Verdad es que la propia historia de Williamson podría ser la de cualquier película, con lo que no hace falta inventarse nada. A pesar de ser un poco tochete (430 páginas en formato bolsillo) se lee muy rápido y la verdad es que pone los pelos de punta.
Ojo, que el libro no critica la pena de muerte como he visto que dicen alegremente por ahí, sino los fallos del sistema que llevan a una persona inocente a ser condenada, y que estos fallos son muchos. Podríamos resumir la idea como: el sistema judicial es demasiado imperfecto para arriesgarse con la pena de muerte. O con las propias palabras del autor:
Y para terminar, recomiendo el libro a todo el mundo. Ale, y me quedo más ancho que largo.
Este libro me ha gustado mucho. Es un libro de no ficción que no se hace rollero como la mayoría en plan documental. Verdad es que la propia historia de Williamson podría ser la de cualquier película, con lo que no hace falta inventarse nada. A pesar de ser un poco tochete (430 páginas en formato bolsillo) se lee muy rápido y la verdad es que pone los pelos de punta.
Ojo, que el libro no critica la pena de muerte como he visto que dicen alegremente por ahí, sino los fallos del sistema que llevan a una persona inocente a ser condenada, y que estos fallos son muchos. Podríamos resumir la idea como: el sistema judicial es demasiado imperfecto para arriesgarse con la pena de muerte. O con las propias palabras del autor:
“Even if you support the death penalty, you cannot support the death penalty system as it stands in the U.S.. My one hope is that people realize this system we have is simply too unfair to continue.”Yo no suelo entrar a discutir pena de muerte sí, pena de muerte no, pero está claro que una vez que te liquidas al condenado, ya no hay exoneración posible.
Y para terminar, recomiendo el libro a todo el mundo. Ale, y me quedo más ancho que largo.






















