25 marzo 2008

Todo y nada sobre Granada

Hola amiguitos.

Como bien sabéis he estado en Granada durante la Semana Santa. Me acogió mi primo Cubi, el hipnotizador.


¿Qué significa esta gallina? Eso me pregunto yo.

El viaje incluyó visitas obligadas a los principales puntos turísticos de Granada, pero no voy a recrearme con ellos ya que he recibido muchas críticas a mi exposición de mi viaje a Berlín (indirectas o veladas, pero críticas al fin y al cabo) y muchas más a mi viaje a Bután.

Así que me dejaré de milongas y me centraré en lo verdaderamente interesante del viaje, mi búsqueda de las famosas tapas granadinas y algunas anécdotas curiosas que quizás a alguien le hagan gracia, sobre todo a mi primo y a mí.

Uno de mis objetivos fue hacerle fotos a todas las tapas para corroborar mi historia.
No hice ninguna...
Así que el que dude de mi reportaje, que vaya y lo vea, pero antes que me avise para que le recomiende un par de sitios.

Tapas

La leyenda dice que en Granada ponen unas tapas que te cagas. Después de mi viaje de bar en bar guiado por el mago blanco de las tapas, puedo decir que la leyenda es cierta, pero con unos matices muy importantes.

Las tapas de cualquier sitio son siempre mejores que las que te puedan poner en Albacete (y no digo Valencia porque aquí ni existen) pero su tamaño y calidad dependen mucho del sitio al que vayas. Si tienes la suerte de tener a un anfitrión experimentado en subsistir con el mínimo dinero posible, podrás ir a sitios donde efectivamente comes pidiendo solamente dos o tres cañas (3 - 4.5 euros) y además la comida está muy rica.

Pero no es oro todo lo que reluce, y las tapas tienen su lado oscuro como todo en esta vida. Al haber sitios donde por un euro y medio te ponen una caña y medio bocadillo de lomo que está para chuparse los dedos, muy tonto hay que ser para irse a un sitio donde, por el mismo precio o más, te ponen una tapica de na. A lo mejor no tienes mucha hambre y es eso precisamente lo que quieres, pero no puedes dejar de sentirte como un primo.

Corolario: en Granada la gente sale efectivamente a comer o cenar tapas, pero no sale a tomar unas cañas, ya que es imposible beberse más de 3 o 4 cañas y no morir por reviente o sentirse timado.
Han matado el salir a ponerse fino a base de cañas.

Y no sólo eso, sino que además, una vez vuelves a tu lugar de origen, te sientes doblemente timado. Especialmente si vuelves a Valencia donde te pueden cobrar el doble por una caña y no darte de ni las gracias. Y ay de ti como se te ocurra pedir un plato de olivas, entonces saldrá el del sable a ponerte un décima parte de las olivas que te ponían en Granada sólo por entrar al bar y decir "ponme... ".



Lo que marcó el viaje
  • Lo peor del viaje - La lluvia y el frío tan inusuales en esas tierras. Sin duda el poderoso Odín nos reclama de vuelta.
  • Frases del viaje - Me dan miedo los hombres que no dudan y la famosa No dudes de tu poder, o darás poder a tus dudas. Resumiendo, la Duda fue el elemento presente en todo momento.
  • Nunca te acostarás sin saber algo nuevo - Aprender el significado de marasmo, y ser capaz de emplearlo en una frase, es sin duda un paso más hacia el ciruelismo.
  • La filosofía del viaje - Como bien dijo el famoso mampostero y tallista árabe Asthalas Pilo'Thas: "Por mala que fuere tu labor, mil veces fue peor cuando me dieron un clavo y me dijeron, "ale, ponte a grabar arabescos hasta que termines todos los palacios de la Alhambra".
  • Momento surrealista del viaje: Pisanka - Última noche. Después de 20 horas en pié, vamos a la estación de autobuses a recoger a una de las dos chicas polacas que viven con mi primo (posteriormente conocido como Stan Lee). Una vez en casa, Daria, que así es como se llama, nos anima a pintar unos huevos de Pascua al estilo polaco. Aprendemos a tintar los huevos a partir de la piel seca de las cebollas (los marrones) o con un sobre secreto de polvos colorantes polacos (los verdes) y también a dibujar en ellos a base de rascar con un cuchillo. En la foto de la izquierda vemos mi primera y única creación en verde y la primera de la polaca. A la derecha un ejemplo de la wikipedia. El Spider-huevo de mi primo merece un post aparte.

18 marzo 2008

Hipnosis en Granada.


Estoy harto de las Fallas y de esa manía de hacer mascletás a la 1 de la noche. El año pasado tuve la suerte de saltármelas enteras cuando nos fuimos de viaje a Noruega. Por cierto, la gente aun lee el blog que hicimos del viaje.

Este año he tenido que estar en Valencia como buen pringadillo. Menos mal que esta semana laboral acaba hoy y ahora vienen 6 días de vacaciones.


Aprovecharé para viajar a Granada a ver a mi primo que está allí haciendo un Master y un curso de hipnosis. Mi primo, para el que no lo sepa, vive en un piso con dos polacas a las que usa de sujetos experimentales para sus pruebas hipnotizadoras. Me preguntó si quería probar a ser hipnotizado, pero el riesgo de despertarme desnudo en medio del Mercadona es demasiado alto.
Supongo que el plan en Granada será cañas - SemanaSanta - cañas - Alhambra - cañas o algo similar. El viaje son unas 9 horas en autobús, supongo (espero) que porque pararemos a comer un buen rato. De todas formas me llevaré un libro bien gordo y la NDS de Fernando. Con eso ya soy felizote.

Así que hasta el domingo noche no vuelvo. Pasadlo bien.

14 marzo 2008

Crítica literaria: Todo bajo el cielo

Con lo que llevamos de año y aun no había hablado de ningún libro, y no es porque no haya leído ninguno, al contrario, voy bastante bien para los 50.

El último libro que he leído (mentira, me quedan 50 páginas y espero un final apoteósico) es Todo bajo el cielo de Matilde Asensi.



Este libro se puede catalogar como un rollo con algunas curiosidades. Vaya, que mal he empezado...

Este libro seguro que os gusta. A mí no me ha gustado mucho, pero eso es porque ya he leído muchos libros similares. De hecho, este libro es un buen ejemplo de cómo se debería haber escrito el Código Da Vinci: es un libro de aventuras con "enigmas" e historias secretas, por supuesto con un montón de absurdos habituales e incluso tópicos, pero sin llegar al extremo de hacerle sentir ganas al que lo lee de empalar al autor por sus teorías copiadas y estupideces argumentales.

Lo que sí me ha gustado del libro es la cantidad de datos sobre la cultura china que recopila y nos ayuda a convertirnos en pequeños sabios ciruelos. Aunque me ha parecido que esta "cultura" se queda un poco en la superficie y las cosas interesantes (por lo menos para mí) se mencionan de pasada y con poca atención, supongo que para no aburrir al personal.

En fin: personajes odiosos, argumento inconsistente, fallos e imposibles por doquier y sin embargo, entretenido.

Recomendado: sobre todo a los que no leen nunca y les gustó el Código Da Vinci. Leyendo este libro descubrirás cosas indispensables para tus partidas de trivial como: dónde está Shangai, que la carpa es un pez de río o qué significa que una ficha esté en atari.

Si ya sabes este tipo de cosas, pffff, yo de ti me leería cualquier otra cosa.

11 marzo 2008

La parábola del reloj

Imagina que quisieras saber qué hora es y que no tienes reloj y/o no sabes leer la hora. Imagina también que estás en un lugar donde hay mucha gente en tu situación y donde muy pocos tienen reloj.

Una idea sensata es que te compres un reloj y aprendas, así podrás consultar la hora siempre que quieras. Pero esto requiere tiempo y dinero, y hay más alternativas como, por ejemplo, preguntarle la hora a alguien de los que tienen reloj.

Lógicamente piensas que lo malo de preguntarle la hora a alguien es que nunca puedes estar totalmente seguro de que la hora que te vaya a decir es la correcta.

Durante un momento observas la situación y a la gente a la que te puedes dirigir. Hay gente con todo tipo de relojes, hay algunos dispuestos a decirte la hora, algunos te la dicen aunque no se la pidas y hay otros que hasta te enseñan sus relojes para que los veas e incluso están dispuestos a enseñarte cómo leen ellos la hora en el reloj.
Lo más extraño de este lugar es que cada persona que lleva reloj dice (y casi siempre cree) que es una hora distinta. Es especialmente curioso un señor que siempre dice que son las 8:30.


Volvamos a nuestro problema. Queremos preguntarle a alguien para saber la hora. ¿Cómo podemos saber si alguien de este lugar sabe cuál es la hora de verdad?
Obviamente no podemos saberlo seguro.

Observamos que las personas que están con nuestro problema tienen cada una su propia técnica.
Está el que le pregunta a todos los que llevan reloj y, tras complicadas deducciones, proclama a los cuatro vientos la hora que ha calculado.
Muchos se limitan a preguntar al primero que pasa y se quedan tan contentos.
La mayoría le pregunta a las 2 ó 3 personas que le inspiran mayor confianza y luego deciden qué hora es según lo que les dicen. Nosostros probablemente elegiríamos esta última opción.


Pero lo que más nos llama la atención es que mucha gente sólo le pregunta la hora al señor que siempre dice que son las 8:30 y él siempre contesta que son las 8:30, incluso les enseña su reloj para que lo vean.

Decidimos investigar este hecho tan curioso y observamos que, al parecer, el señor está totalmente convencido de que son las 8:30, porque lo dice con un aplomo y una seguridad del todo convincente, sobre todo cuando enseña su reloj y nos explica cómo funciona.

A nosotros que sabemos cómo discurrire el tiempo, nos parece evidente que el señor del reloj que siempre marca las 8:30 se equivoca. Bueno, hay veces que acierta con gran exactitud. Pero aunque a veces acierte, lo descartamos rápidamente como fuente de información útil, como es lógico.


Entonces, ¿por qué hay tantísima gente que sólo le pregunta al señor que siempre dice que son las 8:30?, ¿cómo les podemos explicar que alguien que siempre dice que son las 8:30 no es muy fiable para saber la hora?

Observamos y vemos que la gente le pregunta a esta persona por varios motivos:

Están los que no tienen ni idea de cómo funcionan las horas y no tienen reloj. Como este señor habla con tanta seguridad, parece que sabe lo que dice. Así que, por no complicarse la vida, siempre le preguntan a él. Estos pobres son los ignorantes, que sólo necesitarían que alguien les explicase cómo funciona el transcurrir de las horas para que empiecen a preguntar a más gente con reloj.

También están los que en su día se compraron un reloj y eligieron a este señor para que lo pusiera en hora y les explicase cómo funciona. Estos son los engañados y son más difíciles de convencer que los ignorantes, ya que estos sí que saben leer la hora del reloj y llevan mucho tiempo haciéndolo con buenos resultados, o al menos eso piensan ellos. Aquí va a costar más convencerles de que su forma de usar el reloj está mal, pero a base de razonar podremos convencer a algunos. Habrá otros más cabezones que no darán su brazo a torcer.

Por último están los que le preguntan al señor que siempre dice que son las 8:30 porque les gusta que sean las 8:30. A veces preguntan a otro, pero como les dice que es otra hora que no les gusta tanto, creen que les están engañando. Sin embargo, cuando están con el señor que siempre les dice que son las 8:30, son felices porque este señor les dice lo que les gusta oír. Estos son los fanáticos y realmente no están interesados en saber qué hora es, sino en comprobar que, pase lo que pase, aun son las 8:30. Estos individuos pueden llegar a ser peligrosos si intentamos convencerles de que por ahí no van los tiros.


Como estarás pensando, si lo que queremos es saber la hora, será mejor evitar a todo este colectivo de las 8:30.




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Esta tonta reflexión me sirvió para explicar por qué para informarte no te debes conformar sólo con escuchar al señor Losantos o al señor Vidal. O a cualquier otro que se te ocurra.
Cada día me gusta más, sólo le falta una hormiga y una rana (o similares)

10 marzo 2008

La frase del día


El resultado es un grito de auxilio en forma de aberración democrática de un sistema que pide ser modificado cuanto antes.


07 marzo 2008

Gary Gygax

El mejor homenaje de los muchos que he visto esta semana:

Del siempre buenisimo xkcd.

06 marzo 2008

Como la vida misma

En 1999 se celebró una carrera de remo entre empleados de una empresa japonesa y de otra española. Se dio la salida y los japoneses empezaron a destacar desde el primer momento, llegando a la meta con una hora de ventaja sobre el equipo español.

La dirección de la empresa española analizó las causas de tan amarga derrota y advirtió que el equipo japonés estaba compuesto por 10 remeros y un jefe de equipo, mientras que la tripulación española la componían 10 jefes de equipo y un remero, por lo que se decidió adoptar las medidas adecuadas.

En 2000, la tripulación japonesa llegó dos horas y media antes que la española. La Dirección se volvió a reunir y, tras un sonoro rapapolvo a la Gerencia, concluyeron que los japoneses habían repetido estrategia (10 remeros y 1 jefe de equipo) mientras que la innovadora tripulación española, remozada tras las eficaces medidas tomadas el año anterior estaba compuesta por: 1 jefe de equipo, 2 asesores a gerencia, 7 jefes de sección y 1 remero. La conclusión de la Dirección fue unánime: el remero es un incompetente.

En 2001 tras encargar una innovadora trainera al departamento de nuevas tecnologías, la ventaja de los japoneses fue de cuatro horas. El equipo directivo reunido para analizar las causas del nuevo desastre comprobó que el equipo nipón había optado por la ya tradicional formación (1 jefe de equipo y 10 remeros), mientras que el español, tras una auditoría externa y el asesoramiento especial del departamento de organización, optó por una formación mucho más vanguardista: 1 jefe de equipo, 3 jefes de sección con plus de productividad, 2 auditores de Arthur Andersen y 4 vigilantes jurados que no quitaban ojo al único remero de la tripulación, al que habían amonestado y castigado quitándole los pluses e incentivos tras el fracaso del año anterior.

Tras varias horas de reuniones, se acordó que, para la regata de 2002, el remero sea un becario o en su defecto, una contrata externa, ya que, a partir de la vigésimo quinta milla, se ha venido observando cierta dejadez en el remero de plantilla, actitud que roza el pasotismo y con comentarios del tipo: “El año que viene va a remar su puta madre” al llegar a la línea de meta.

05 marzo 2008

Desmond y su efecto mariposa

Ya aviso que voy a hablar de la trama de Perdidos de la cuarta temporada, así que si no quieres saber nada mejor no leas este post. Si lo que pasa es que estás aburrido, puedes leer la vida de Borís I de Andorra.


Ayer vi por fin el quinto capítulo de Lost de la cuarta temporada. Buenísimo.
Todos los capítulos deberían ser como este. De hecho, deberían hacer una serie basada en ese guión.
Imaginad, sería como los mejores capítulos de Heroes (Hiro y Peter viajando en el tiempo) sumándoles todas las preguntas y tramas inconclusas de Lost.

Lo que no entiendo es porqué me piden que lo explique. Si está clarísimo y además explica muchas cosas.

Todos sabemos que desde que implosionó el subterráneo Darma, Demonds tenía extraños poderes clarividentes (a parte del megapoder de sobrevivir a la implosión).
Ahora ya sabemos de dónde sacaba Desmond sus premoniciones: de él mismo.
Su consciencia viaja en el tiempo.

Su poder suele ser débil e incontrolable, pero cuando se acerca a la tormenta su poder se activa por la famosa relación electricidad - clarividencia - magnetismo enunciada en la quinta ley de Maxwell. Una vez con su poder activado puede "viajar" en el tiempo, intercambiando su consciencia consigo misma en otro punto de la línea temporal. Claro que esto es una movida para la consciencia del punto más joven, ya que salta sin aviso a una situación desconocida mientras que la consciencia vieja sí que conoce la situación pasada.
Cómo vemos en el capítulo, la habilidad no es sólo difícil de controlar, sino que es bastante peligrosa, ya que si saltas en el tiempo muchas veces sin control acabas muriendo por la hemorragia interna producida por el efecto "regrabado de nueva memoria" en el cerebro, famoso por la magnífica película el Efecto Mariposa (que si lo recordáis, tiene un hilo argumental similar),

Luego están las típicas paradojas de los viajes en el tiempo que no merece la pena sacar a relucir.

04 marzo 2008

Mi pequeño voto inútil

Estos días he estado pensando en la utilidad de mi voto, y no he sido el único, primero lo he visto en Max aunque me ha pasado algo parecido a lo que a Kiko.

Como a muchos, la opción de votar a UDyP es una oportunidad para dejar de votar de una vez por inercia. Una opción tan buena o mala como cualquier otra, pensaba yo al principio. Tienen ideas que me gustan y apoyo, ¿y qué pasa con las otras?, pues nada, miraré hacia otro lado, como hacemos todos.

El caso es que en el blog de Max encuentro el utilómetro, un medidor de la utilidad de nuestro voto para las próximas elecciones. Si por un momento no nos preocupamos de quién lo ha hecho y por qué, y suponemos que funciona con sondeos de fiar, podemos averiguar cómo de útil (o inútil en mi caso) es nuestro voto en función de nuestra provincia.

Total, que decido probarlo para UPyD y, como era de esperar, resulta en un voto inútil.
Pero lo triste es que si testeo mi voto para el PSOE o PP y el resultado es que el voto es inútil de todas formas ya que están empatados 2 escaños a 2 escaños y es muy difícil que mi voto decante nada.



¿Qué me asesoráis?
¿Hago un voto inútil por inercia o hago un voto aun más inútil pero al menos con la sensación de que intento cambiar algo, sea lo que sea?

03 marzo 2008

Un titán contra otro titáaaaaaaaaaaaaaaaaaan

Retomo el pulso al blog con una viñeta del genial "El Roto".



Menos mal que sólo nos queda una semana de campaña. Luego, gane quien gane, a seguir con nuestra rutina supina de ver reality shows.

Yo por mi parte sigo mi vida muy de cerca y la campaña política muy de lejos. La semana pasada me vi "obligado" a ver el duelo de patane... de titanes en la tele. Esta noche preferiría ver el último capítulo de Lost, de House o de Naruto, las tres series que estoy siguiendo.

En el trabajo todo bien, terminando ya con el infierno de validación de la última release del firmware de los módems. Y en cuanto a viajes, tengo ya organizado un viaje a Granada en Semana Santa y otro a medio organizar (no tengo avión) a Atenas en Junio. ¿Alguien ofrece algo más?

Saludos.