17 abril 2008

Desafío: ¿dónde no está Wally?

En Vancouver unos señores han puesto un Wally gigante encima de su
tejado y retan al mundo a encontrarlo usando el Google Maps:
http://whereonearthiswaldo.wordpress.com/


El caso es que el Google Maps aun no ha actualizado la foto de Vancouver dónde está el Wally gigante.
¿Qué cómo lo sé?
Pues porque el otro día, en mi tiempo libre, intenté buscar al Wally y llegué a encontrar el tejado donde lo han puesto, pero sin Wally.


Y aquí viene el desafío:
Partiendo de las fotos del tejado que se pueden ver en el blog de arriba, buscar el tejado donde no está Wally (pero estará).

Aquí os dejo el enlace al mapa de Vancouver en el Google Maps:
http://maps.google.es/maps?f=q&hl=es&geocode=&q=Vancouver&jsv=107&ie=UTF8&t=k&z=12&iwloc=addr

Aviso: Vancouver es muy grande, aun así yo tardé menos de 5 minutos en encontrarlo, eso sí, con mucha suerte. Carlos puede dar fe de ello.

Adjunto la foto de prueba:



15 abril 2008

Crítica literaria: The Kite Runner

Haciéndo un esfuerzo por relanzar este blog miserable, voy a hablar de uno de los últimos libros que he leído. Es el primero que leo en inglés este año, muy a mi pesar.

El libro en cuestión es The Kite Runner, de Khaled Hosseini, todo un best-seller. Me lo dejó el Sr. Costa a cambio del libro que le dejé yo en su día, Nada, de Carmen Laforet.

El libro va de las memorias de un Afgano que huyó de su país cuando éste fue invadido por los rusos. Está ambientado entre 1970-2001, y la historia comienza con un par de niños en Kabul.

Me ha gustado mucho, y eso últimamente es difícil. No sé si porque sólo leo libros no muy buenos o porque me estoy haciendo más exigente.
Me ha gustado porque la historia es buena, porque engancha, porque se aprende mucho de historia y de historia humana.

Yo antes cuando pensaba en Afganistán sólo pensaba en talibanes y señoras completamente tapadas. Ahora sé que no siempre fue así. Que antes vivían de otra forma. Que mucha gente huyó de su país, y que muchos otros se quedaron. Que antes allí la gente tenía una vida y que esa vida desapareció, como muchas otras cosas, con las guerras.



Este libro se centra en la vida de un niño de familia acomodada. Aunque también queda muy bien reflejado la forma de pensar de la gente de aquella zona respecto a las mujerer y a otras etnias "inferiores".

Sé que este autor ha sacado otro libro donde se centra más en la vida de las mujeres en Afganistán: A Thousand Splendid Suns.

Me lo apunto en la lista.

10 abril 2008

Magic Eye

Como sospecháis, estamos otra vez de validación en desedós. Bueno, realmente es la segunda ronda de la misma validación, primero se saca una versión alfa, y después de la primera ronda pasa a ser beta. Cuando terminemos esta ronda sacaremos la versión nueva definitiva.

Todo este rollo para decir que no tengo mucho tiempo libre (entiéndase "tiempo libre mientras trabajo") para éste, mi pequeño y famélico blog.
Además, estoy pensando en embarcarme en un proyecto personal, que dudo me lleve a buen puerto, pero consumirá seguro gran parte de mi tiempo. Y no me estoy refiriendo a aprender japonés, eso lo dí por imposible hace semanas, sino a invertir mi tiempo en crear cosas. ¿Qué cosas? pues no sé, lo que sea, principalmente Buena Suerte.
Siento no ser más concreto, pero la vida es confusa e incierta.

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Como sé que lo de antes no os interesaba, os compenso con una imagen que he visto hoy.
Es buenísimo. ¡Qué recuerdos!


01 abril 2008

Para tí, trabajador explotado.

Hoy hemos empezado la segunda ronda de la validación de la nueva versión del firmware. Después de 6 semanas de primera ronda, esta nueva entrega sólo durará 3.

Podemos definir la ronda de validación como un marronaco. Y esto me ha hecho recordar la guía de cómo evitar marrones. Muy útil y divertida, por cierto.

La podéis descargar de muchos sitios, buscad en googe "Marrones Handbook" y os aparece en el primer enlace. También podéis descargarla en este enlace:
http://fjroca.googlepages.com/marrones.pdf

Bueno, os pongo los primeros capítulos para que os piquéis. Luego mejora.

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MARRONES: QUÉ SON Y CÓMO EVITARLOS
Este documento se encuentra en una versión preliminar antes de su remisión al ITU-B1 (International Telecommunications Union - Brown Group) para la confección de las pertinentes recomendaciones.
Se ruega a todos los miembros del Brown MoU Group que colaboren en la medida de lo posible con todas las aportaciones y/o correcciones que consideren oportunas.

Este documento será actualizado periódicamente por los miembros del Brown MoU Group. Las aportaciones podrán enviarse a la siguiente dirección de correo electrónico: “brown@XXX.es”

1 DEFINICIÓN DE MARRÓN

Un marrón “brown” es todo aquel trabajo que nadie desea realizar.
Dependiendo de la situación desde la que se observe, el marrón puede tomar distintas connotaciones:

1.1 Desde el Punto de Vista del Jefe
Es aquella tarea de suma importancia para el desarrollo estratégico de la empresa que ha de ser realizada con el máximo esmero y en el menor plazo posible.

1.2 Desde el Punto de Vista del Empleado
Es el hartarse a currar, normalmente como consecuencia de la última idea genial del jefe, con un trabajo que no suele servir para nada, pero que debería estar listo ayer. Agravantes que pueden darse en un marrón:

• Urgencia
• Nocturnidad
• Alevosía
• Recochineo

2 CÓMO RECONOCER UN MARRÓN

En general, los marrones se reconocen inmediatamente, pero por si el lector es aún novato en estas lides y tiene dificultades en reconocerlos, se dan a continuación algunas pistas:

Introducción: Por regla general, la introducción del marrón suele llevarse a cabo por medio de frases del estilo de: “Oye, tú no tienes nada urgente que hacer, ¿verdad?” o “Mira, ha surgido una cosa que hay que resolver esta misma tarde”.

Síntomas: Una vez que el marrón ha caído encima, se le puede reconocer por los siguientes síntomas:

• Nerviosismo y desasosiego.
• Ojeras, dificultad para conciliar el sueño.
• Mala leche, en función del tipo y plazos del marrón.
• Incremento desusado en el número de visitas que tu jefe hace a tu puesto para ver “qué tal...”.
• Aumento alarmante en el consumo de café.
• Salida de la oficina a horas intempestivas con la inquietante sensación de que uno va a casa de visita.

La prueba del nueve: Si, pese a las indicaciones anteriores, el lector aun no tiene claro sí lo que le ha caído encima es un marrón, puede llevar a cabo la llamada prueba del nueve del marrón: solicítese ayuda a un compañero referente al marrón objeto de sospechas. Si el compañero responde con alguna de las siguientes
evasivas:

• “Es que yo no sé nada de eso”.
• “Es que estoy muy ocupado” (cuando ostensiblemente se ve que no está haciendo nada).
• “Mira, a mí no me líes”.

puede estarse plenamente seguro de que uno se está enfrentando a un auténtico y genuino marrón.

29 marzo 2008

La tele, ¡puaj!




"Yo no quiero decir nada, pero todos lo que salen en la tele tienen cara de gilipollas."


Los de Marras - Tómbola


No sé por qué, pero siempre que digo que yo no veo la tele la gente me mira raro.

Todos sabemos que con internet nos podemos bajar películas, series y cualquier contenido audiovisual (y no me refiero sólo al porno, ¡pervertido!).
Todos sabemos que la tele es una basura.

Algunos dicen que sólo ven las noticias, pero yo ni siquiera, bastantes veces consulto los periódicos online al día para luego ver en la tele que unos vecinos se han matado a tiros. Eso no son noticias.

Veo la tele cuando ceno solo en mi casa, pero como soy del Clan de los Tragaldabas, no suelo tardar más de 5 minutos en hacerlo, afortunadamente.
También veo la tele cuando estoy cenando con gente que están viendo algo.

Lo único que echo de menos de la tele son los anuncios. Con eso lo digo todo.

Mi consejo, bájate todo lo que quieras ver de internet, y no dejes que te llamen pirata.
Y si no tienes nada que ver y te aburres, léete un libro, ¡GAÑÁN!


25 marzo 2008

Todo y nada sobre Granada

Hola amiguitos.

Como bien sabéis he estado en Granada durante la Semana Santa. Me acogió mi primo Cubi, el hipnotizador.


¿Qué significa esta gallina? Eso me pregunto yo.

El viaje incluyó visitas obligadas a los principales puntos turísticos de Granada, pero no voy a recrearme con ellos ya que he recibido muchas críticas a mi exposición de mi viaje a Berlín (indirectas o veladas, pero críticas al fin y al cabo) y muchas más a mi viaje a Bután.

Así que me dejaré de milongas y me centraré en lo verdaderamente interesante del viaje, mi búsqueda de las famosas tapas granadinas y algunas anécdotas curiosas que quizás a alguien le hagan gracia, sobre todo a mi primo y a mí.

Uno de mis objetivos fue hacerle fotos a todas las tapas para corroborar mi historia.
No hice ninguna...
Así que el que dude de mi reportaje, que vaya y lo vea, pero antes que me avise para que le recomiende un par de sitios.

Tapas

La leyenda dice que en Granada ponen unas tapas que te cagas. Después de mi viaje de bar en bar guiado por el mago blanco de las tapas, puedo decir que la leyenda es cierta, pero con unos matices muy importantes.

Las tapas de cualquier sitio son siempre mejores que las que te puedan poner en Albacete (y no digo Valencia porque aquí ni existen) pero su tamaño y calidad dependen mucho del sitio al que vayas. Si tienes la suerte de tener a un anfitrión experimentado en subsistir con el mínimo dinero posible, podrás ir a sitios donde efectivamente comes pidiendo solamente dos o tres cañas (3 - 4.5 euros) y además la comida está muy rica.

Pero no es oro todo lo que reluce, y las tapas tienen su lado oscuro como todo en esta vida. Al haber sitios donde por un euro y medio te ponen una caña y medio bocadillo de lomo que está para chuparse los dedos, muy tonto hay que ser para irse a un sitio donde, por el mismo precio o más, te ponen una tapica de na. A lo mejor no tienes mucha hambre y es eso precisamente lo que quieres, pero no puedes dejar de sentirte como un primo.

Corolario: en Granada la gente sale efectivamente a comer o cenar tapas, pero no sale a tomar unas cañas, ya que es imposible beberse más de 3 o 4 cañas y no morir por reviente o sentirse timado.
Han matado el salir a ponerse fino a base de cañas.

Y no sólo eso, sino que además, una vez vuelves a tu lugar de origen, te sientes doblemente timado. Especialmente si vuelves a Valencia donde te pueden cobrar el doble por una caña y no darte de ni las gracias. Y ay de ti como se te ocurra pedir un plato de olivas, entonces saldrá el del sable a ponerte un décima parte de las olivas que te ponían en Granada sólo por entrar al bar y decir "ponme... ".



Lo que marcó el viaje
  • Lo peor del viaje - La lluvia y el frío tan inusuales en esas tierras. Sin duda el poderoso Odín nos reclama de vuelta.
  • Frases del viaje - Me dan miedo los hombres que no dudan y la famosa No dudes de tu poder, o darás poder a tus dudas. Resumiendo, la Duda fue el elemento presente en todo momento.
  • Nunca te acostarás sin saber algo nuevo - Aprender el significado de marasmo, y ser capaz de emplearlo en una frase, es sin duda un paso más hacia el ciruelismo.
  • La filosofía del viaje - Como bien dijo el famoso mampostero y tallista árabe Asthalas Pilo'Thas: "Por mala que fuere tu labor, mil veces fue peor cuando me dieron un clavo y me dijeron, "ale, ponte a grabar arabescos hasta que termines todos los palacios de la Alhambra".
  • Momento surrealista del viaje: Pisanka - Última noche. Después de 20 horas en pié, vamos a la estación de autobuses a recoger a una de las dos chicas polacas que viven con mi primo (posteriormente conocido como Stan Lee). Una vez en casa, Daria, que así es como se llama, nos anima a pintar unos huevos de Pascua al estilo polaco. Aprendemos a tintar los huevos a partir de la piel seca de las cebollas (los marrones) o con un sobre secreto de polvos colorantes polacos (los verdes) y también a dibujar en ellos a base de rascar con un cuchillo. En la foto de la izquierda vemos mi primera y única creación en verde y la primera de la polaca. A la derecha un ejemplo de la wikipedia. El Spider-huevo de mi primo merece un post aparte.

18 marzo 2008

Hipnosis en Granada.


Estoy harto de las Fallas y de esa manía de hacer mascletás a la 1 de la noche. El año pasado tuve la suerte de saltármelas enteras cuando nos fuimos de viaje a Noruega. Por cierto, la gente aun lee el blog que hicimos del viaje.

Este año he tenido que estar en Valencia como buen pringadillo. Menos mal que esta semana laboral acaba hoy y ahora vienen 6 días de vacaciones.


Aprovecharé para viajar a Granada a ver a mi primo que está allí haciendo un Master y un curso de hipnosis. Mi primo, para el que no lo sepa, vive en un piso con dos polacas a las que usa de sujetos experimentales para sus pruebas hipnotizadoras. Me preguntó si quería probar a ser hipnotizado, pero el riesgo de despertarme desnudo en medio del Mercadona es demasiado alto.
Supongo que el plan en Granada será cañas - SemanaSanta - cañas - Alhambra - cañas o algo similar. El viaje son unas 9 horas en autobús, supongo (espero) que porque pararemos a comer un buen rato. De todas formas me llevaré un libro bien gordo y la NDS de Fernando. Con eso ya soy felizote.

Así que hasta el domingo noche no vuelvo. Pasadlo bien.

14 marzo 2008

Crítica literaria: Todo bajo el cielo

Con lo que llevamos de año y aun no había hablado de ningún libro, y no es porque no haya leído ninguno, al contrario, voy bastante bien para los 50.

El último libro que he leído (mentira, me quedan 50 páginas y espero un final apoteósico) es Todo bajo el cielo de Matilde Asensi.



Este libro se puede catalogar como un rollo con algunas curiosidades. Vaya, que mal he empezado...

Este libro seguro que os gusta. A mí no me ha gustado mucho, pero eso es porque ya he leído muchos libros similares. De hecho, este libro es un buen ejemplo de cómo se debería haber escrito el Código Da Vinci: es un libro de aventuras con "enigmas" e historias secretas, por supuesto con un montón de absurdos habituales e incluso tópicos, pero sin llegar al extremo de hacerle sentir ganas al que lo lee de empalar al autor por sus teorías copiadas y estupideces argumentales.

Lo que sí me ha gustado del libro es la cantidad de datos sobre la cultura china que recopila y nos ayuda a convertirnos en pequeños sabios ciruelos. Aunque me ha parecido que esta "cultura" se queda un poco en la superficie y las cosas interesantes (por lo menos para mí) se mencionan de pasada y con poca atención, supongo que para no aburrir al personal.

En fin: personajes odiosos, argumento inconsistente, fallos e imposibles por doquier y sin embargo, entretenido.

Recomendado: sobre todo a los que no leen nunca y les gustó el Código Da Vinci. Leyendo este libro descubrirás cosas indispensables para tus partidas de trivial como: dónde está Shangai, que la carpa es un pez de río o qué significa que una ficha esté en atari.

Si ya sabes este tipo de cosas, pffff, yo de ti me leería cualquier otra cosa.

11 marzo 2008

La parábola del reloj

Imagina que quisieras saber qué hora es y que no tienes reloj y/o no sabes leer la hora. Imagina también que estás en un lugar donde hay mucha gente en tu situación y donde muy pocos tienen reloj.

Una idea sensata es que te compres un reloj y aprendas, así podrás consultar la hora siempre que quieras. Pero esto requiere tiempo y dinero, y hay más alternativas como, por ejemplo, preguntarle la hora a alguien de los que tienen reloj.

Lógicamente piensas que lo malo de preguntarle la hora a alguien es que nunca puedes estar totalmente seguro de que la hora que te vaya a decir es la correcta.

Durante un momento observas la situación y a la gente a la que te puedes dirigir. Hay gente con todo tipo de relojes, hay algunos dispuestos a decirte la hora, algunos te la dicen aunque no se la pidas y hay otros que hasta te enseñan sus relojes para que los veas e incluso están dispuestos a enseñarte cómo leen ellos la hora en el reloj.
Lo más extraño de este lugar es que cada persona que lleva reloj dice (y casi siempre cree) que es una hora distinta. Es especialmente curioso un señor que siempre dice que son las 8:30.


Volvamos a nuestro problema. Queremos preguntarle a alguien para saber la hora. ¿Cómo podemos saber si alguien de este lugar sabe cuál es la hora de verdad?
Obviamente no podemos saberlo seguro.

Observamos que las personas que están con nuestro problema tienen cada una su propia técnica.
Está el que le pregunta a todos los que llevan reloj y, tras complicadas deducciones, proclama a los cuatro vientos la hora que ha calculado.
Muchos se limitan a preguntar al primero que pasa y se quedan tan contentos.
La mayoría le pregunta a las 2 ó 3 personas que le inspiran mayor confianza y luego deciden qué hora es según lo que les dicen. Nosostros probablemente elegiríamos esta última opción.


Pero lo que más nos llama la atención es que mucha gente sólo le pregunta la hora al señor que siempre dice que son las 8:30 y él siempre contesta que son las 8:30, incluso les enseña su reloj para que lo vean.

Decidimos investigar este hecho tan curioso y observamos que, al parecer, el señor está totalmente convencido de que son las 8:30, porque lo dice con un aplomo y una seguridad del todo convincente, sobre todo cuando enseña su reloj y nos explica cómo funciona.

A nosotros que sabemos cómo discurrire el tiempo, nos parece evidente que el señor del reloj que siempre marca las 8:30 se equivoca. Bueno, hay veces que acierta con gran exactitud. Pero aunque a veces acierte, lo descartamos rápidamente como fuente de información útil, como es lógico.


Entonces, ¿por qué hay tantísima gente que sólo le pregunta al señor que siempre dice que son las 8:30?, ¿cómo les podemos explicar que alguien que siempre dice que son las 8:30 no es muy fiable para saber la hora?

Observamos y vemos que la gente le pregunta a esta persona por varios motivos:

Están los que no tienen ni idea de cómo funcionan las horas y no tienen reloj. Como este señor habla con tanta seguridad, parece que sabe lo que dice. Así que, por no complicarse la vida, siempre le preguntan a él. Estos pobres son los ignorantes, que sólo necesitarían que alguien les explicase cómo funciona el transcurrir de las horas para que empiecen a preguntar a más gente con reloj.

También están los que en su día se compraron un reloj y eligieron a este señor para que lo pusiera en hora y les explicase cómo funciona. Estos son los engañados y son más difíciles de convencer que los ignorantes, ya que estos sí que saben leer la hora del reloj y llevan mucho tiempo haciéndolo con buenos resultados, o al menos eso piensan ellos. Aquí va a costar más convencerles de que su forma de usar el reloj está mal, pero a base de razonar podremos convencer a algunos. Habrá otros más cabezones que no darán su brazo a torcer.

Por último están los que le preguntan al señor que siempre dice que son las 8:30 porque les gusta que sean las 8:30. A veces preguntan a otro, pero como les dice que es otra hora que no les gusta tanto, creen que les están engañando. Sin embargo, cuando están con el señor que siempre les dice que son las 8:30, son felices porque este señor les dice lo que les gusta oír. Estos son los fanáticos y realmente no están interesados en saber qué hora es, sino en comprobar que, pase lo que pase, aun son las 8:30. Estos individuos pueden llegar a ser peligrosos si intentamos convencerles de que por ahí no van los tiros.


Como estarás pensando, si lo que queremos es saber la hora, será mejor evitar a todo este colectivo de las 8:30.




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Esta tonta reflexión me sirvió para explicar por qué para informarte no te debes conformar sólo con escuchar al señor Losantos o al señor Vidal. O a cualquier otro que se te ocurra.
Cada día me gusta más, sólo le falta una hormiga y una rana (o similares)

10 marzo 2008

La frase del día


El resultado es un grito de auxilio en forma de aberración democrática de un sistema que pide ser modificado cuanto antes.