Muy buenas.

El último fin de semana estuve en Albacete, la mejor ciudad del mundo. Fui a comer a casa de mi tía y estuve hablando con mi tío que se ha encaprichado de un
ereader (pronto seremos legión) y no sé muy bien que pasó pero al final salí de allí con un ejemplar de
Brooklyn Follies, de Paul Auster.
Leí la mitad ese fin de semana, dejé el libro físicamente en Albacete y me vine a Valencia con una copia en el
ereader para terminar de leerlo esta semana.
Mi reencuentro con Auster fue muy bueno. Cuando leí hace dos mil años
La trilogía de Nueva York me gustó mucho, y al leer
Brooklyn Follies he comprobado que me sigue gustando. Esto dice mucho del libro y del autor, que un autor y su estilo me sigan gustando después de dos mil años tiene su mérito, teniendo en cuanta el cambio de la forma de pensar cuando nos vamos haciendo mayores. Sin duda un buen libro. A mí me gusta porque hace poco estuve en Nueva York, :p
Me acabo de acordar de una cosa que leí hace poco, con esto de vivir dos mil años. Todos sabemos que conforme nos hacemos mayores el tiempo pasa más y más deprisa, claramente de forma logarítmica (yo puedo hablar de los primeros 27 años, aunque según testimonio de mi madre esto sigue acelerando así toda la vida). Hace poco vi que
un tío en un blog que había usado una fórmula logarítmica para sacar equivalencias de percepción temporal a distintas edades.
¿Recordáis las vacaciones de tres meses en el colegio que parecían inacabables? y ahora tres meses no son nada. El equivalente de percepción temporal de esos tres meses a los cuarenta años serían
14 meses. ¡Eso sí que son vacaciones de verano!
Siguiendo este razonamiento, si fuésemos elfos inmortales llegaría un momento en que todo un año lo percibiríamos como ahora percibimos un día. Y con la inmortalidad llegaríamos a no percibir el paso del tiempo en absoluto, viviríamos en un continuo....
vale, ya lo dejo, que luego me decís friki.
Buen fin de semana.
Sed felizotes.