En Semana Santa Pilar y yo aprovechamos los días de vacaciones para ir a Barcelona. Yo había ido ya dos veces pero no me acordaba de nada, solo breves imágenes del parque Güell y de la villa olímpica. Claro que hace 15 años no había cámaras digitales y las fotos se hacían en plan ahorrativo, no como ahora que hacemos fotos en cualquier situación y haciendo cualquier chorradilla, como veremos a continuación.
El viaje estuvo genial. Con el hotel en todo el centro de Ramblas, aprovechamos los días para patear la ciudad y ver lo máximo posible: las Ramblas, el barrio Gótico, el puerto, el paseo de Gracia, el parque Güell, la Sagrada Familia, la torre hue... Agbar, Montjuic, la villa olímpica, plaza España, plaza Cataluña, el Tibidabo y hasta nos dio tiempo de ir al los jardines del palacio real (no os lo recomiendo)
Vamos, lo que viene siendo un viaje destroyer. Nos lo pasamos muy bien y acabamos reventaos, como en todo buen viaje destroyer que se precie. Se puede decir sin riesgo a equivocarse que Barcelona mola. A todo el mundo le gusta. Por algo es la ciudad más turística de España. ¿Quién no conoce a algún guiri que haya estado en Barcelona? O mejor aun, ¿quién conoce a algún guiri que haya estado en España y no haya visitado Barcelona?
Claro, que de aquí viene uno de los dos puntos negativos del viaje. Estaba petadísimo de guiris. Pero petadísimo como nunca he visto antes. Alemanes, ingleses, rusos, argentinos... y sobre todo italianos. El otro punto negativo, que aunque ya lo supiese no dejaba por ello de resquemarme las tripas, es que en Barcelona hay que pagar por todo. Y un montón. Y a veces varias veces. En fin... por algo la gente dice eso de la pela es la pela con acento catalán.
Pero en general nos encantó. A mí desde luego no me importaría volver a pasar unos días por allí. Bueno, me dejo de rollos y os pongo unas fotos del viaje.
Este soy yo comiéndome una oreo en el Tibidabo. Subir al Tibidabo mola porque es la zona más alta de la ciudad y las vistas son insuperables. Pero no mola porque te hacen pagar peaje varias veces para subir.
Esto es lo que hay en lo más alto del Tibidabo. Un castillo/iglesia bastante chungo. Para coger el ascensor a la planta más alta te cobran 2€ (pasamos de este último peaje)
Esta es la Pedrera, también conocida como la casa de los Picapiedra. Es una de las varias de Gaudí que hay en el paseo de Gracia. Aquí sí entramos (peaje 10€) y vimos el desván, el ático, los patios y un piso tal cual estaba a principios del siglo XX. No es mala elección de sitio a visitar. Sobre todo teniendo en cuenta que en la casa de las chimeneas de enfrente te cobran 17,5 euros.
Esto es lo máximo que logré acercarme al famoso lagarto de Gaudí del parque Güell. Más gente que en la guerra. Claro, como es de las pocas cosas que no hay que pagar peaje para verlas, la gente se tira como loca.
Una de las actividades preferidas de la gente en el parque Güell es meterse en una especie de maceteros que hay y hacerse un foto. Nosotros no ibamos a ser menos.
Tomando el fresco en uno de los bancos individuales de la Plaza Real. Gran sitio para pasear, para tomar unas cervezas o incluso para ir a cenar. Para esto último apunta: Les 15 nits, bueno, bonito y barato.Podéis encontrar más fotos en el Facebook de Pilar.
Salud para todos.











