Tras el día en Ceuta y vuelta a Algeciras, el viernes lo dedicamos a pasar el día en
Gibraltar, que está al lado de Algeciras. Fuimos en coche a pesar de que nos habían advertido de que había colas infinitas para entrar. La verdad es que no fue para tanto.
A pesar de haber varios aparcamientos de pago, encontramos un sitio para aparcar gratis sin mucha dificultad, así que primer consejo, si vas a Gibraltar en coche, intenta aparcar en la calle
Queensway Street que hay bastantes sitios.

Gibraltar es turístico principalmente por el
Peñón de Gibraltar, la otra Columna de Hércules. Y la verdad es que el parque del peñón está bastante bien como visita porque a parte de las impresionantes vistas, tiene muchos atractivos turísticos, como los famosos
monos de Gibraltar,
la cueva de San Miguel o los numerosos
túneles del peñón. Es cierto que subir al peñón y entrar al parque te cuesta la friolera de 25 euros, pero teniendo en cuenta que vas a echar prácticamente todo el día ahí arriba dando vueltas no está tan mal. Además si aprovechas el viaje a Gibraltar para comprar tabaco, alcohol y llenar el depósito del coche, te digo yo que compensa económicamente la visita. Si no eres de andar mucho, también hay visitas en microbuses al parque del peñón, que son igual o más caros que ir por tu cuenta pero te llevan directamente a los sitios claves, claro que entonces en un par de horas te has liquidado la visita...

Vista del peñón. La ciudad que se ve detrás no es Gibraltar, sino Línea de la Concepción.

Para entrar a Gibraltar hay que cruzar la pista del aeropuerto, que hace las veces de frontera. Construido con piedra extraída del peñón.

La cueva San Miguel. Es bastante impresionante, las fotos no le hacen justicia. Es tan grande que la usan como sala para conciertos.

El peñón está lleno de túneles. Creo que dijeron que había más kilómetros de túneles que de calles en la ciudad. Fijaos en la foto en los agujeros excavados para sacar cañones.

La mayoría de los túneles tenían propósito defensivo y son visitables. Aquí una representación de soldados manejando un cañón.
La otra parte interesante de Gibraltar es que es inglés. Tiene todas las chorradillas típicas de una ciudad inglesa, incluyendo comida mala y cara, pero con buen tiempo. Nosotros casualmente fuimos uno de los pocos días de lluvia, con lo que la estampa de ciudad inglesa era total. La ciudad no nos gustó mucho la verdad. Una calle llena de tiendas para comprar cosas baratas, otra calle con casas y muelles náuticos y el resto cutre, cutre.

Oh, una cabina de teléfono. Ya no hace falta que vaya a Londres.

La calle principal,
Main Street se llamaba para más señas.
Y para terminar os pongo unas cuantas fotos de los monos:





