El último libro que me leí antes del viaje fue Dublineses, de James Joyce. Gracias a bookcrossing, libros así llegan a mis manos, y como no le hago ascos a nada pues de vez en cuando descubro autores que de otra forma raramente acabaría leyendo, a pesar de ser universalmente reconocidos como maestros literarios.
Dublineses es una colección de cuentos sobre distintos personajes de Dublín de la época del autor. El libro se escribió en 1905 más o menos. Y no hace falta que diga que Joyce es un gran escritor. Yo esperaba leerlo algún día en el futuro lejano, pero mira, tocó la semana pasada. Como me ha gustado bastante me propongo leerme su obra maestra, Ulises. Aunque antes tendré que leer la Odisea de Homero. Esto es un no parar.
En cuanto a Dublineses, es un libro cortico y bastante recomendable. Casualmente el libro lo terminó de escribir Joyce mientras vivía en Trieste, Italia, por donde pasamos en nuestro viaje a Croacia. Y también vivió unos meses en Pula, Croacia. Como ya veréis en las fotos cuando llegue a esa parte del viaje. La edición que leí tenía numerosas notas a pie de página, algo que en principio no me gusta nada. Sin embargo, aunque muchas notas eran tonterías supremas, muchas eran imprescindibles para entender la cultura irlandesa de la época y las metáforas de Joyce, así que al final tuve que reconocer su utilidad. También había otras con pequeñas anécdotas historias, que aunque no venían mucho a cuento con el libro, no estaban mal como ambientación, por ejemplo esta:
Y eso es todo por hoy. Dentro de muy poco subo las fotos de Dubrovnik.
Por cierto, el libro ya lo he liberado, así que no os molestéis en pedírmelo. Se siente.
¡Salud y tomar buenos alimentos!
Dublineses es una colección de cuentos sobre distintos personajes de Dublín de la época del autor. El libro se escribió en 1905 más o menos. Y no hace falta que diga que Joyce es un gran escritor. Yo esperaba leerlo algún día en el futuro lejano, pero mira, tocó la semana pasada. Como me ha gustado bastante me propongo leerme su obra maestra, Ulises. Aunque antes tendré que leer la Odisea de Homero. Esto es un no parar.En cuanto a Dublineses, es un libro cortico y bastante recomendable. Casualmente el libro lo terminó de escribir Joyce mientras vivía en Trieste, Italia, por donde pasamos en nuestro viaje a Croacia. Y también vivió unos meses en Pula, Croacia. Como ya veréis en las fotos cuando llegue a esa parte del viaje. La edición que leí tenía numerosas notas a pie de página, algo que en principio no me gusta nada. Sin embargo, aunque muchas notas eran tonterías supremas, muchas eran imprescindibles para entender la cultura irlandesa de la época y las metáforas de Joyce, así que al final tuve que reconocer su utilidad. También había otras con pequeñas anécdotas historias, que aunque no venían mucho a cuento con el libro, no estaban mal como ambientación, por ejemplo esta:
El color verde era el tradicional de la bandera irlandesa, pues siempre fue el color predominante que portaba la mayoría católica en su lucha contra los ingleses. A partir de la batalla del Boyne en 1690, cuando Guillermo de Orange derrotó a los irlandeses, los protestantes de Irlanda hicieron suyo el color anaranjado del estandarte de Orange. Y fue a partir del siglo XIX cuando el movimiento revolucionario irlandés, que aspiraba a unir a todos los irlandeses en la lucha por la independencia, empezó a usar la bandera tricolor, donde al verde tradicional católico se sumaron una franja anaranjada, por los protestantes, y una franja blanca en el centro, como señal de paz. Esa es la bandera actual de Irlanda.
Y eso es todo por hoy. Dentro de muy poco subo las fotos de Dubrovnik.
Por cierto, el libro ya lo he liberado, así que no os molestéis en pedírmelo. Se siente.
¡Salud y tomar buenos alimentos!










