13 julio 2012

Trogir y Split

Continuando con nuestra ruta por Dalmacia, el siguiente destino era Split, la segunda ciudad de Croacia después de la capital Zagreb. Alrededor de Split hay muchas cosas para ir a ver, como las ruinas de Salona, los pueblos de Trogir, Sibenik, etc. y también multitud de ferrys para ir a las numerosas islas de alrededor. Nos habían recomendado alojarnos en Trogir que está a media hora de Split y resulta bastante más tranquila, bonita y económica. Siguiendo este consejo buscamos una habitación en Trogir para ir a Split a pasar el día desde allí. Vamos con las fotillos.

Trogir. La Venecia croata, también conocida como la ciudad-museo.
La idea de quedarnos en Trogir fue muy buena, no lo visitamos exhaustivamente sino que aprovechábamos ratos libres, normalmente por la noche, para pasear tranquilamente y disfrutarlo como sitio de descanso. Sigue el patrón de todos los demás pueblos, murallas, puerto, iglesias, etc. Un ambiente muy turístico, pero agradable, sin masificaciones ni excesos. Callecitas de piedra, helados, muchas iglesias y casas estilo veneciano.




Split.
Junto con Dubrovnik es el principal destino turístico de Dalmacia. La ciudad se fundó a partir del palacio del emperador Diocleciano, un cuadrado de murallas al lado del mar con casas y templos en su interior. Este palacio fue luego reutilizado en la Edad Media como núcleo viejo alrededor del cual creció la ciudad. Por lo tanto las cosas más turísticas se encuentran dentro y cerca de las antiguas murallas del palacio. Especial mención para la catedral que reutilizó el mausoleo de Diocleciano, irónicamente un duro perseguidor del cristianismo, por lo que la catedral tiene una forma bastante extraña para ser una catedral. Si se dispone de más días en la ciudad, Split cuenta con numerosos museos, calles de tiendas y zonas de playas con discotecas. Nosotros nos tuvimos que conformar con el paquete turístico básico.

Tiendecillas antes de cruzar las murallas.

 Vista de la catedral nada más cruzar la puerta de las murallas. Observesé su octogonal y extraña forma.

Foto opuesta a la anterior. Desde lo alto de la torre se ve la puerta por donde acabamos de entrar.

 Mira, ahí está el puerto. Cuando bajemos nos acercamos para informarnos de los ferrys para mañana.

Otra foto opuesta a la anterior.
 
 
 Reutilizando catacumbas para poner tiendecillas.

 
 
 La famosa estatua del Obispo Gregorio de Nin. Dicen que tocarle el dedo gordo del pie trae buena suerte.


 
 
 
 
 
 
 No todo en Split son edificios antiguos restaurados. Una de las cosas que más me gustó fue la estupenda mezcla de cosas turísticas y ruinas cutres antiturísticas. No sé por qué pero también me gusta ver el lado cutre de los sitio que visito.

 
En esta foto hay una cosa inquietante, ¿logras descubrirla?


Bueno, lo dejo aquí por hoy. Ya hay demasiadas fotos para un post. El resto de la visita, la isla de Brac, Sibenik y Salona lo dejaré para otra ocasión.

Un saludo.

11 julio 2012

Coloretto

Hola.

Vuelvo con un juego ganado en un concurso. Últimamente estamos en racha y se me acumulan los premios. Así que vayamos poco a poco.

El juego es fruto de ganar un concurso vía Twitter promovido por la tienda online de juegos Zacatrus! El premio no era el juego en sí sino un vale de descuento de 10 €. Parece poca cosa, pero por esa cantidad hay varios juegos de cartas muy buenos. Entre ellos el Coloretto.


Consiste básicamente en una baraja de cartas de siete colores distintos. Nuestro objetivo es conseguir cuantas más cartas mejor, pero sólo de tres colores. Las cartas que pillemos sin querer a partir del cuarto color nos restarán puntos. Y la forma de jugar es sencilla. En tu turno eliges entre robar una carta y colocarla en una fila, o quedarte con las cartas de una fila. Hay una fila por cada jugador que puede contener como máximo tres cartas y una vez cojes una fila ya no juegas hasta que todos los jugadores hayan cogido una fila cada uno. Luego se repite hasta que se acaban las cartas.


Bueno, esto es más o menos como funciona, tiene algunos detalles más. Cuando llegue el momento de jugar ya lo explicaré con más detalle. Tiene una pequeña variante para jugar sólo dos jugadores y funciona bastante bien. Pilar y yo estamos ya un poco picaos.

¡Saludos!


10 julio 2012

Series que hay que ver: The Wire



Hoy haré una pausa de tanta foto de viaje (aún me quedan para rato) para recomendar una serie de televisión, que sé que os gustan y a veces uno no sabe por cuál decidirse. No hace mucho recomendé Los Soprano, obra maestra de las series de televisión. La de hoy es otra de esas obras maestras de las series, por lo bien hecha que está, por las tramas entrecruzadas y los personajes tan cuidados. Se trata de The Wire.




Cinco temporadas donde iremos contemplando los entresijos del tráfico de drogas en la ciudad de Baltimore, el funcionamiento de sus departamentos de policía, concretamente homicidios y narcotráfico, y también todo el mundillo de la política que mueve los hilos de todo lo demás.

La serie transmite credibilidad sobre todo por el chapucerismo con que se lleva a cabo todo, por la corruptela desde el escalón más bajo hasta el más alto y por los personajes, que son de lo mejor.


El único detalle malo es que si la ves en español el doblaje no se ha respetado mucho, no es que sea malo, lo que sucede es que de una temporada a otra le cambian las voces a algunos personajes y también hay voces que se reutilizan a saco sin miramientos. Y si decides verla en inglés, ya te aviso de que es realmente difícil enterarse de algo cuando están hablando los trapichas de las esquinas con la jerga y el acento de Baltimore. La serie es aun mejor si eres capaz de verla en versión original y apreciar estos detalles. Nosotros la vimos doblada y aun así nos encantó.


Un saludo.

08 julio 2012

Dubrovnik



El segundo día de viaje llegamos a Dubrovnik, la perla del Adriático. Posiblemente la ciudad más turística de Croacia. Y se nota. El principal atractivo es la ciudad vieja, totalmente amurallada. El resto de la ciudad, los alrededores y las playas, es bastante regulero. Nos quedamos en la zona de Lapad y fuimos a la playa que aunque era pedregosa y llena de gente, nos sentó de maravilla. De haberlo sabido nos hubiésemos quedado en algún pueblo cercano, con una playa más tranquila y hubiésemos ido a Dubrovnik sólo a visitar el casco antiguo que es lo que realmente merece la pena.
Como ya comenté, todas las ciudades y pueblos de la costa dálmata son parecidos. Amuralladas, casas de piedra, iglesias y monasterios y alguna fortificación. Dubrovnik es exactamente eso a gran escala. Es bastante impresionante, aunque a mí me dejó un sabor agridulce. Todo el mundo en el casco antiguo era, o turista, o trabajaba en el turismo. No había ambiente de gente real, lo que le daba un aire artificial, como de parque de atracciones. Bueno, me dejo de rollos y vamos con las fotos. Disfrútenlas:

Puente a la entrada de Dubrovnik. Muy bonito pero tras cruzarlo hay que coger una carreterilla con varios giros de hasta 180º para bajar. 


La parte chula de Dubrovnik es el casco antiguo dentro de las murallas, así que me voy a limitar a poner fotos de eso.


 Avalancha de turistas al entrar. ¡Todos a las murallas, tonto el último!

¡Ostras! Que subir a las murallas no es gratis. Hay que pagar 70 kunas!!!
En la guía ponía que eran 12 kunas, claro que la guía es de 2007. Maldita prosperidad económica.

 
 
Se puede dar la vuelta entera al centro de Dubrovnik por encima de las murallas. Aquí podéis ver una foto aérea para una idea general. Recorrer las murallas es algo básico en la visita aunque es bastante cansado y con peligro de deshidratación por lo que es muy importante ir con una buena provisión de agua (o kunas en su defecto).

Venga, una serie rápida de fotos de la vuelta por las murallas. Atentos a los tejados de las casas, los naranjas están totalmente reconstruidos tras la guerra, los marrones son los afortunados supervivientes del terrible bombardeo.



















Una vez terminado el recorrido por encima de las murallas toca callejear, entrar en alguna que otra iglesia y gastar kunas y más kunas en helados, recuerdos viajeros, comida, agua, etc.





Una ciudad muy bonita, pero totalmente ocupada por turistas. Para mí eso le quita mucho encanto. Teniendo en cuenta que en Croacia hay muchas ciudades parecidas, preferiría muchas otras como destino principal. Por ejemplo la ciudad de Split que sí tiene de todo o el bonito pueblo de Trogir, que veremos en el siguiente post.

¡Saludos!