21 enero 2014

Crítica literaria: Dune

¡Buenas!

¡Feliz año! Han pasado tres semanas desde que empezamos 2014 y yo aún estoy paralogizado porque en mi trabajo me dijeron que me iban a cambiar de proyecto, luego me dijeron que no podía ser, luego que sí, luego que quizás... el caso es que ahora estoy en un limbo laboral que no sé en qué quedará.

Quería empezar el año escribiendo sobre mi nuevo proyecto, pero como aún está la cosa en el aire, hablaré sobre el primer libro que leí este año, Dune, de Frank Herbert. Dune hace años ya que pasó de moda, pero hace tiempo recogí de bookcrossing dos precuelas de Dune y pensé en leerme el original y según viera me leía las precuelas o las liberaría por ahí sin leer ni nada.

De todos es sabido que Dune es una obra maestra de la ciencia-ficción. Yo no la había leído aún porque de pequeño era muy fan de la película que hizo David Lynch. No es que sea una gran película, de hecho objetivamente podemos decir que es un tostón incomprensible, pero es que la teníamos grabada en VHS y de pequeño veíamos las mismas películas una y otra vez hasta sabernos los diálogos de memoria. Por eso no había leído el libro, porque tenía (y tengo) los fotogramas de la peli grabados a fuego en el cerebro, y sabía que iba a leer el libro demasiado condicionado. Aún así puedo decir que le libro me ha gustado mucho. Probablemente lea las continuaciones del propio Frank Herbert y quizás algún días las precuelas, que por cierto son La casa Corrino y La casa Harkonnen.

En fin, no puedo dejar de recomendar la lectura de Dune, y también la mítica película. He visto que mucho después hicieron una serie. La investigaré un poco y si quizás le dé una oportunidad. ¿Alguno sabe algo de ella?

Eso es todo por hoy. Informaré si me cambian finalmente de proyecto o me mantienen en mi situación actual.
Saludos.

28 diciembre 2013

50 libros en un año - 2013

Hola amigos, felices fiestas.

Como viene siendo costumbre, al final del año pongo mi lista de libros leído para ver si alcanzo el desafío de leer 50 libros en un año o si fracaso de forma miserable. Este año, una vez más, vuelvo a fracasar y esta vez con el peor registro desde que empecé con el desafío en 2007. Sólo superé el desafío en 2009 y 201, así que llevo 2 de 7 intentos.
Este año sólo he podido llegar a 35, que no está nada mal, pero aún está lejos de los 50 libros. Para el año que viene intentaré leer más libros finitos y así mejorar mis marcas, aunque esta vil práctica esté en contra del espíritu del desafío.


Bueno, aquí tenéis la lista, en negrita los que más me han gustado:


1 Vida de Pedro Saputo - Braulio Foz
2 Manuscrito encontrado en Zaragoza - Jan Potocki
3 León Bocanegra - Alberto Vázquez-Figueroa
4 Un abismo en el cielo - Vernor Vinge
5 Bienvenidos al mundo - Miguel Brieva
6 Objetos frágiles - Neil Gaiman
7 The Sandman Vol. 2 Deseo - Neil Gaiman
8 Suite francesa - Irène Némirovsky
9 El hombre en el castillo - Philip K. Dick
10 El asombroso viaje de Pomponio Flato - Eduardo Mendoza
11 Mort - Terry Pratchett
12 The tipping point - Malcom Gladwell
13 Bestiario - Julio Cortázar
14 Mitologías - Roland Barthes
15 Yo confieso - Jaume Cabré
16 Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle - Douglas Hofstadter
18 La aventura del tocador de señoras - Eduardo Mendoza
19 You are not a gadget - Jaron Lanier
20 Rata de acero inoxidable - Harry Harrison
21 El honor del samurai - Takashi Matsuoka
22 Qué difícil es ser Dios - Hnos. Strugatsky
23 American gods - Neil Gaiman
24 El monje - Matthew G. Lewis
25 Under the dome - Stephen King
26 Ivanhoe - Walter Scott
27 El sueño del celta - Mario Vargas Llosa
28 Cántico a San Leibowitz - Walter M. Miller Jr.
29 Sum - David Eagleman
30 Encantamiento - Orson Scott Card
31 El Aleph - Jorge Luis Borges
33 Regeneration - Pat Barker
34 Lágrimas de Luz - Rafael Marín
35 HUA Vol.3 La tierra de Canaán - Isaac Asimov


El mezcladillo de siempre, muchas recomendaciones (algunas muy buenas, otras no tanto, es lo que tienen las recomendaciones), bastante ciencia ficción aunque también hay muchos libros de divulgación que cada vez me gusta más esto que los libros de ficción. Cada vez se me atragantan más las novelas, no sé por qué será. Este año han caído tres libros de Neil Gaiman y aunque Objetos Frágiles me encantó, American Gods se me hizo largo, aburrido y tostonaco, la verdad sea dicha. También he seguido, aunque muy poco, las dos series que llevo, Mundodisco en inglés y Historia Universal Asimov, me gustan y seguiré con ellas.
Por lo demás, pocos libros en inglés y cero patatero de poesía, a esto habrá que ponerle remedio el año que viene.

Eso es todo por este año. Os recomiendo aceptar el desafío de los 50 libros al año, o por lo menos ir apuntando lo libros que leéis que luego da gustico repasar la lista e ir acordándote de los libros.




Y finalmente las reglas del auto desafío de los 50 libros, por si alguien se anima. Vamos, ¡que lo importante es participar!


  1. No vale leer aposta para llegar a 50.
  2. Sólo valen los libros que te apetezca leer, no vale leer para rellenar.
  3. Valen las relecturas.
  4. Vale cualquier tipo de libro.
  5. No vale planificar.
  6. Pasa de las reglas. 


¡Feliz Año Nuevo!

16 diciembre 2013

Crítica literaria: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Durante el vuelo a Japón y los muchos trayectos en tren que allí hicimos, me leí el libro El hombre que confundió a su mujer con un sombrero de Oliver Sacks. Yo me había llevado un par de libros que tenía pendiente de leer de los que había recogido de bookcrossing, sin embargo mientras estuvimos en Madrid en casa del Rus encontré en la variopinta biblioteca de su piso este libro, y como llevaba mucho tiempo queriendo leer algo de Oliver Sacks, aproveché la ocasión.

Oliver Sacks es un neurólogo que ha escrito varios libros sobre anécdotas de sus pacientes. Yo lo había apuntado en mi lista al leer recomendaciones del libro Despertares y El tío Tugsteno, libros que he ojeado en la FNAC varias veces y que aún no he conseguido en versión digital.

En este libro se cuentan varias anécdotas de pacientes que por un motivo u otro, sufren lesiones cerebrales con consecuencias cognitivas realmente desconcertantes, como el caso que pone título al libro, que nos hace pensar que lo poco que sabemos de cómo el cerebro construye la realidad.

A parte del señor que confunde a su mujer con un sombrero, en el libro se cuentan varios casos de amnesia, un caso como el de la peli Memento, gente que no reconoce partes de su cuerpo, autistas con capacidades asombrosas y un largo etcétera que hacen a este libro muy interesante y recomendable.


 
Saludos y Feliz Navidad.

12 diciembre 2013

Comer en Japón, otra vez

Hola de nuevo.
Por fin llegó el momento de subir todas las fotos de comida japonesa. Son muchas, ya lo sé, pero aún son más las que hicimos, así que he tenido que hacer una selección y ordenarlas según mi propio criterio. Intentaré no enrollarme mucho para que le post no se haga eterno. Os recomiendo leer también el post que escribí hace ya unos años sobre el mismo tema, que no ha perdido nada de valor.



Sushi
En este viaje probamos multitud de platos y tipos de cocina, mucho más allá del famoso sushi que al final viene a ser más o menos como el que comemos en España pero con más variedad. A parte de ir un día a un sitio de estos de platitos giratorios y variados bentos que comíamos en el tren, lo más destacable fue un día por la noche que compramos en un supermercado sushi rebajado. En Japón venden sushi del día en los supermercados y conforme se hace tarde lo van rebajando, hasta casi regalarlo a última hora, así que para cenar a hora española te sale muy bien de precio.

En la mesa del hostal de Hiroshima a punto de inflarnos a sushi.


Fideos, ramen y sopas variadas.
Cuando viajas a Japón acabas acostumbrándote a comer sopas de fideos con cosas flotando, ¡y con palillos! Hay muchos tipos de fideos y te pueden gustar algunos más que otros, pero por lo general lo bueno de estos platos son la sopa, consistente y reconstituyente. Os dejo las fotos y a disfrutar:





Comiendo en Ryokan
Cuando estás alojado en un Ryokan te inflas a comer. No es que este tipo de comida sea exclusiva de estos sitios, pero siendo turista en Japón será probable que no tengas otra ocasión de encontrarte en la mesa unos 15 platitos sólo para ti, algunos con salsas, otros con cosas inidentificables, otros con maravillas culinarias y otros de "cocíneselo usted mismo". Toda una experiencia.
Las siguientes fotos son de varias cenas y desayunos:

Lo mejor es comer sin preguntar qué es.







¡A esto le llaman desayuno!




Comida callejera
Los paseos turísticos dan mucho juego a la hora de probar cosas raras. Numerosos puestecillos esperan al incauto turista. Una vez más, el consejo es tirar la casa por la ventana y probar todo lo que se ponga por delante. Normalmente se acierta.


A pesar de mi cara de circunstancias, era carne frita muy, muy rico. ¿De qué? Mmm... ¿pollo quizás?

Marina con un trozo de calamar a la plancha y Juan con una especie de crep con cosas.

Javier pensando qué cefalópodo a la plancha le apetece más.

Típicas bolitas de pasta de arroz con salsa. Prescindible.

A pesar de mis avisos Juan se compró el pinchito que me engañó a mí la última vez pensando que era carne y era otra cosa muy distinta. Este viaje, gracias a los avances lingüísticos que están haciendo los japones descubrimos que era algo hecho con harina de arroz.



Comidas especiales: Takoyaki
En este viaje ibamos algo más culturizados en cuanto a cocina japonesa y pudimos probar algunos platos típicos de este país. El Takoyaki lo podemos considerar comida callejera y con unas bolitas de masilla con un trozo de pulpo dentro y con salsa y mayonesa por encima. Están buenas, pero son muy cebonas.


Comidas especiales: Okonomiyaki
Esto viene a ser más o menos una tortilla con cosas que se hace a la plancha al momento. Comimos varias veces, la primera en Hiroshima donde lo hacen con fideos y luego en Tokio en un sitio que se supone que lo haces tú mismo, pero el camarero fue muy amable y nos lo preparó él mismo.




Comidas especiales: Asador coreano
A este sitio fuimos por recomendación de Álvaro aunque no nos gustó mucho por el tema de la barrera idiomática. Pedimos un poco a ciegas y esta vez el camarero dejaba bastante que desear y no se molestó en explicarnos cómo funcionaba aquello, así que tuvimos que deducirlo mirando disimuladamente a las otras mesas. Más o menos consiste en una plancha redonda en la mesa donde van asando carne y luego, opcionalmente, pides bolas de arroz con las que hacen una plasta en la plancha a la que añaden diversos condimentos. No está mal, pero tampoco es lo mejor que comimos.




Comidas especiales: Arroz con curry.
Por raro que parezca, no tenemos fotos del arroz con curry. Según leímos en internet, el curry gusta mucho en Japón y están proliferando las cadenas de comida rápida que consisten en platos de arroz con curry con distintos complementos. Si te gusta el curry es muy recomendable.

Comidas especiales: Sabu sabu.
Aquí menos mal que fuimos con Álvaro y Naoko porque parece que hace falta estudiar un máster para saber cómo se come aquello. Para empezar hay que pedir una cazuela partida por la mitad donde hay en cada parte una salsa distinta. Luego te van trayendo verduras y carne que vas echando en las salsa para que se cuezan y una vez lista te las vas comiendo junto con varios platitos con cosas para picar. La verdura se deja repochar bastante, pero la carne la haces al momento con los palillo mientras dices "sabu, sabu" y te la comes al momento.



Cenando en casa de Álvaro y Naoko.
La última noche nuestros contactos japoneses nos invitaron a cenar a su casa. Allí pudimos ver de primera mano cómo cocinan en Japón que, a mi parecer, fue ir echando cosas a la plancha circular que tenían en medio de la mesa e ir comiendo según gula de cada uno. 






Fotos variadas.
Estas fotos ya no son exactamente cosas que comimos, pero como están más o menos relacionadas con el tema comida, pues aprovecho y las pongo:

Ese platito sonriente es el arroz con curry del que os he hablado antes. Lo blanco arroz, lo marrón curry. ¡A disfrutar!