11 febrero 2014

Sherlock Holmes: Detective Asesor

Hola amigos y demás visitantes anónimos.

Desde mis últimas entradas donde dije que me iban a cambiar de proyecto en mi trabajo, ha habido movimiento aquí en mi empresa. Ya no sigo con los proyectos que hasta ahora llevaba, proyectos importantísimos de I+D; sin embargo, aún no se ha definido mi nuevo cometido, por lo que ahora mismo estoy en un limbo laboral, echando un mano aquí, encargándome de tareas sueltas y tal. Por lo menos he podido hacer una aplicación VBA para CATIA (el programa de diseño que usan por aquí) y así enseñar que sé hacer más cosas a parte de calentar la silla. Seguiré informando.

Y ahora a lo importante. Quería comentar una de mis últimas adquisiciones en cuanto a juegos se refiere: Sherlock Holmes: Detective Asesor. Lo primero, dar las gracias a los amigos que me lo regalaron para mi cumpleaños. Hace un mes organizamos una comida en casa con varios amigos y vecinos y, entre otras cosas, me regalaron este juego.


En cuanto al juego, no es un juego de mesa como los que conocemos con tablero y fichitas. Es más bien como un libro de enigmas, tipo "elige tu propia aventura".
Su funcionamiento es muy sencillo, nos ponemos en el papel de ayudante de Sherlock Holmes y en cada caso se nos cuenta un crimen con algunos datos. Una vez leída esta introducción, nosotros decidimos a dónde ir a investigar o a qué persona ir a interrogar. Para ello localizamos su dirección y leemos la pista que venga con esa dirección, en caso de que haya alguna. Por ejemplo, si queremos interrogar al hijo de la victima, llamémosle Perico, buscaríamos en la guía de direcciones que viene con el juego cuál es la de Perico, por ejemplo 35-SE. Entonces buscamos en el libro de casos, tras la introducción, la pista correspondiente con 35-SE a ver qué nos cuenta Perico. En cada caso hay multitud de posibles pistas a seguir, con varias historias entreligadas para despistar. 
Una vez que creemos saber los detalles del crimen, leemos la solución del caso respondiendo a una serie de preguntas que nos plantean y vemos qué tal lo hemos hecho comparándonos con la solución que nos da el propio Sherlock. Obviamente Sherlock lo resuelve sin dificultad mientras que nosotros daremos vueltas de aquí para allá si no nos fijamos bien en los detalles importantes. Pero es tan divertido hacerlo.

Si me habéis seguido hasta aquí, podréis ver que el juego consiste simplemente en leer y decidir según lo leído a dónde quieres ir a investigar, es decir, cuál es la siguiente pista que quieres leer. Por lo tanto es un juego que se puede jugar poco a poco, investigando un poco y dejándolo reposar un tiempo mientras se medita el siguiente paso. Lo puede jugar uno sólo o en grupo, discutiendo los detalles y decidiendo qué camino seguir.

Nosotros hemos resuelto, con mayor o menor éxito, los dos primeros casos de los diez que vienen y la verdad es que nos ha gustado muchísimo. Es una experiencia muy recomendable y engancha bastante. Lo malo es que cuando hagamos los diez casos se nos acabará el juego, aunque aún tardaremos bastante en acabarlo; lo bueno es que se lo puedo pasar alguien para que lo juegue más gente.

En fin, juego recomendado. Por último comentar que el juego es del 81, casi nada. El año pasado lo editaron por primera vez en español y está siendo un éxito.

Saludos.

30 enero 2014

Mi vida en imágenes IV



Un año más hago recopilación de las fotos del móvil a modo de balance anual. Sigo teniendo un Samsung Galaxy mini, así que la calidad de las fotos sigue siendo igual de mala que en las ediciones anteriores. A pesar de sus limitaciones a mí me gusta este móvil, es pequeño y sencillo. No necesito más. Aunque esto ya sabéis cómo es, no importa qué necesites, sino a lo que te acostumbres. Yo antes era mucho de "no necesito un smartphone", "no necesito tarifa de datos", etc., y todo eso a final  no vale para nada, al final como todos, enganchado al móvil. Es la época que nos ha tocado vivir, o lo aceptamos o nos hacemos ermitaños.

En fin, me dejo de rollos y vamos con las fotos. Obviamente he filtrado la mayoría de fotos de partidas de juegos y las de mi sobrino, que eran prácticamente el 80% de las fotos que hice el años pasado.

Unas siglas graciosas, por lo menos para mí. Visto en Zaragoza.

¡Calle de los Héroes del Silencio! Lástima que sea súper cutre...

En casa de Eva y David a principio de año. Cubatas y Saboteur, menudo combo.

Vista del Ayuntamiento de Sevilla desde un bar de copas. Parte de la izquierda decorada, parte de la derecha sin decorar. Nadie en Sevilla saber por qué, aunque todos suponen que se les debió acabar el dinero a mitad.

Minutos antes de que empezara la Mascletá alguien sacó un sobre gigante a modo de crítica delante del Ayuntamiento de Valencia y me hizo gracia.

Partida al High Frontier. Una experiencia lúdica, porque no vamos a llamar juego a "esto", digna de ser vivida. Os la recomiendo.

La madrugá.

En la Feria de Sevilla con Lizette.

Campeonato de Formula D. Tenía como 40 fotos del campeonato, creo que con una es suficiente.

También es mi Papa preferido. Visto en Madrid.

Abridor de botellas misterioso. ¿Qué será esa figura? Visto en el cajón de mi cocina. Regalo familiar.


Mmmm... esa estatua me suena.

La tuna en una boda. Seguimos con el estilo sevillano.

En las tascas de Albacete. Debe de ser ya veranito.

Creo que esta foto la hice para mandársela a algún amigo para decirle "pringao, nosotros estamos en las tascas y tú no".

Avión en la puerta de Tablada.

Comprando tés e infusiones varias. Barrio de Santa Cruz, Sevilla.

Amigos, sufrimos una invasión de médicos homeópatas. Está en nuestra mano acabar con esta plaga.

El cortijo del parque del Alamillo. Ahí dentro a veces nos dejan entrar para jugar a juegos de mesa.

El edificio de enfrente de nuestra casa. Esta foto es de Agosto 2013. El edificio sigue aparentemente igual.

Página de facebook de un grupo de niños sudamericanos que nos copiaron el logo y nombre de nuestra asociación sin pudor alguno.

Feria de Albacete. Debe ser sábado tarde.

Estadio del Sevilla.

Gazpachos manchegos. Otra foto hecha sólo para enviar y dar envidia.

El Rus postrando el invento de la tapa de plástico para las jarras de cerveza y que no salga toda la espuma al principio. Visto en Kyoto, Japón.

Colonos de Catán versión japonesa. Nótese el tablero con las fichitas pegadas como muestra y la pantalla donde se reproduce de forma constante un anuncio del juego. Este tipo de pantallas es algo muy típico japonés de los centros comerciales.

Columna de frikadas de StarWars en una tienda aleatoria.

Pastelillos canelosos en el aeropuesto de Munich.


Una tienda del aeropuerto de Munich tenía más juegos de mesa que muchas tiendas especializadas en España.
 
Embutidos variados. Visto en el mercadillo de belenes de Sevilla. Sí, sí, embutidos en un belén.

Ambiente de la Plaza del Salvador un fin de semana de diciembre.


La falta de espacio nos hace recurrir a artimañas de este tipo. ¡Feliz Navidad!


Y para terminar me gustaría comentar que yo siempre he sido muy de "yo no soy de cámaras réflex, me gustan las compactas" y nos acabamos de comprar una Nikon D5100, ea, las predicciones no son lo mío.
Esto quiere decir que el blog peligra en convertirse en un muestrario de mis futuras "obras maestras de la fotografía".


Nos vemos. Sed felices.


21 enero 2014

Crítica literaria: Dune

¡Buenas!

¡Feliz año! Han pasado tres semanas desde que empezamos 2014 y yo aún estoy paralogizado porque en mi trabajo me dijeron que me iban a cambiar de proyecto, luego me dijeron que no podía ser, luego que sí, luego que quizás... el caso es que ahora estoy en un limbo laboral que no sé en qué quedará.

Quería empezar el año escribiendo sobre mi nuevo proyecto, pero como aún está la cosa en el aire, hablaré sobre el primer libro que leí este año, Dune, de Frank Herbert. Dune hace años ya que pasó de moda, pero hace tiempo recogí de bookcrossing dos precuelas de Dune y pensé en leerme el original y según viera me leía las precuelas o las liberaría por ahí sin leer ni nada.

De todos es sabido que Dune es una obra maestra de la ciencia-ficción. Yo no la había leído aún porque de pequeño era muy fan de la película que hizo David Lynch. No es que sea una gran película, de hecho objetivamente podemos decir que es un tostón incomprensible, pero es que la teníamos grabada en VHS y de pequeño veíamos las mismas películas una y otra vez hasta sabernos los diálogos de memoria. Por eso no había leído el libro, porque tenía (y tengo) los fotogramas de la peli grabados a fuego en el cerebro, y sabía que iba a leer el libro demasiado condicionado. Aún así puedo decir que le libro me ha gustado mucho. Probablemente lea las continuaciones del propio Frank Herbert y quizás algún días las precuelas, que por cierto son La casa Corrino y La casa Harkonnen.

En fin, no puedo dejar de recomendar la lectura de Dune, y también la mítica película. He visto que mucho después hicieron una serie. La investigaré un poco y si quizás le dé una oportunidad. ¿Alguno sabe algo de ella?

Eso es todo por hoy. Informaré si me cambian finalmente de proyecto o me mantienen en mi situación actual.
Saludos.

28 diciembre 2013

50 libros en un año - 2013

Hola amigos, felices fiestas.

Como viene siendo costumbre, al final del año pongo mi lista de libros leído para ver si alcanzo el desafío de leer 50 libros en un año o si fracaso de forma miserable. Este año, una vez más, vuelvo a fracasar y esta vez con el peor registro desde que empecé con el desafío en 2007. Sólo superé el desafío en 2009 y 201, así que llevo 2 de 7 intentos.
Este año sólo he podido llegar a 35, que no está nada mal, pero aún está lejos de los 50 libros. Para el año que viene intentaré leer más libros finitos y así mejorar mis marcas, aunque esta vil práctica esté en contra del espíritu del desafío.


Bueno, aquí tenéis la lista, en negrita los que más me han gustado:


1 Vida de Pedro Saputo - Braulio Foz
2 Manuscrito encontrado en Zaragoza - Jan Potocki
3 León Bocanegra - Alberto Vázquez-Figueroa
4 Un abismo en el cielo - Vernor Vinge
5 Bienvenidos al mundo - Miguel Brieva
6 Objetos frágiles - Neil Gaiman
7 The Sandman Vol. 2 Deseo - Neil Gaiman
8 Suite francesa - Irène Némirovsky
9 El hombre en el castillo - Philip K. Dick
10 El asombroso viaje de Pomponio Flato - Eduardo Mendoza
11 Mort - Terry Pratchett
12 The tipping point - Malcom Gladwell
13 Bestiario - Julio Cortázar
14 Mitologías - Roland Barthes
15 Yo confieso - Jaume Cabré
16 Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle - Douglas Hofstadter
18 La aventura del tocador de señoras - Eduardo Mendoza
19 You are not a gadget - Jaron Lanier
20 Rata de acero inoxidable - Harry Harrison
21 El honor del samurai - Takashi Matsuoka
22 Qué difícil es ser Dios - Hnos. Strugatsky
23 American gods - Neil Gaiman
24 El monje - Matthew G. Lewis
25 Under the dome - Stephen King
26 Ivanhoe - Walter Scott
27 El sueño del celta - Mario Vargas Llosa
28 Cántico a San Leibowitz - Walter M. Miller Jr.
29 Sum - David Eagleman
30 Encantamiento - Orson Scott Card
31 El Aleph - Jorge Luis Borges
33 Regeneration - Pat Barker
34 Lágrimas de Luz - Rafael Marín
35 HUA Vol.3 La tierra de Canaán - Isaac Asimov


El mezcladillo de siempre, muchas recomendaciones (algunas muy buenas, otras no tanto, es lo que tienen las recomendaciones), bastante ciencia ficción aunque también hay muchos libros de divulgación que cada vez me gusta más esto que los libros de ficción. Cada vez se me atragantan más las novelas, no sé por qué será. Este año han caído tres libros de Neil Gaiman y aunque Objetos Frágiles me encantó, American Gods se me hizo largo, aburrido y tostonaco, la verdad sea dicha. También he seguido, aunque muy poco, las dos series que llevo, Mundodisco en inglés y Historia Universal Asimov, me gustan y seguiré con ellas.
Por lo demás, pocos libros en inglés y cero patatero de poesía, a esto habrá que ponerle remedio el año que viene.

Eso es todo por este año. Os recomiendo aceptar el desafío de los 50 libros al año, o por lo menos ir apuntando lo libros que leéis que luego da gustico repasar la lista e ir acordándote de los libros.




Y finalmente las reglas del auto desafío de los 50 libros, por si alguien se anima. Vamos, ¡que lo importante es participar!


  1. No vale leer aposta para llegar a 50.
  2. Sólo valen los libros que te apetezca leer, no vale leer para rellenar.
  3. Valen las relecturas.
  4. Vale cualquier tipo de libro.
  5. No vale planificar.
  6. Pasa de las reglas. 


¡Feliz Año Nuevo!

16 diciembre 2013

Crítica literaria: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Durante el vuelo a Japón y los muchos trayectos en tren que allí hicimos, me leí el libro El hombre que confundió a su mujer con un sombrero de Oliver Sacks. Yo me había llevado un par de libros que tenía pendiente de leer de los que había recogido de bookcrossing, sin embargo mientras estuvimos en Madrid en casa del Rus encontré en la variopinta biblioteca de su piso este libro, y como llevaba mucho tiempo queriendo leer algo de Oliver Sacks, aproveché la ocasión.

Oliver Sacks es un neurólogo que ha escrito varios libros sobre anécdotas de sus pacientes. Yo lo había apuntado en mi lista al leer recomendaciones del libro Despertares y El tío Tugsteno, libros que he ojeado en la FNAC varias veces y que aún no he conseguido en versión digital.

En este libro se cuentan varias anécdotas de pacientes que por un motivo u otro, sufren lesiones cerebrales con consecuencias cognitivas realmente desconcertantes, como el caso que pone título al libro, que nos hace pensar que lo poco que sabemos de cómo el cerebro construye la realidad.

A parte del señor que confunde a su mujer con un sombrero, en el libro se cuentan varios casos de amnesia, un caso como el de la peli Memento, gente que no reconoce partes de su cuerpo, autistas con capacidades asombrosas y un largo etcétera que hacen a este libro muy interesante y recomendable.


 
Saludos y Feliz Navidad.

12 diciembre 2013

Comer en Japón, otra vez

Hola de nuevo.
Por fin llegó el momento de subir todas las fotos de comida japonesa. Son muchas, ya lo sé, pero aún son más las que hicimos, así que he tenido que hacer una selección y ordenarlas según mi propio criterio. Intentaré no enrollarme mucho para que le post no se haga eterno. Os recomiendo leer también el post que escribí hace ya unos años sobre el mismo tema, que no ha perdido nada de valor.



Sushi
En este viaje probamos multitud de platos y tipos de cocina, mucho más allá del famoso sushi que al final viene a ser más o menos como el que comemos en España pero con más variedad. A parte de ir un día a un sitio de estos de platitos giratorios y variados bentos que comíamos en el tren, lo más destacable fue un día por la noche que compramos en un supermercado sushi rebajado. En Japón venden sushi del día en los supermercados y conforme se hace tarde lo van rebajando, hasta casi regalarlo a última hora, así que para cenar a hora española te sale muy bien de precio.

En la mesa del hostal de Hiroshima a punto de inflarnos a sushi.


Fideos, ramen y sopas variadas.
Cuando viajas a Japón acabas acostumbrándote a comer sopas de fideos con cosas flotando, ¡y con palillos! Hay muchos tipos de fideos y te pueden gustar algunos más que otros, pero por lo general lo bueno de estos platos son la sopa, consistente y reconstituyente. Os dejo las fotos y a disfrutar:





Comiendo en Ryokan
Cuando estás alojado en un Ryokan te inflas a comer. No es que este tipo de comida sea exclusiva de estos sitios, pero siendo turista en Japón será probable que no tengas otra ocasión de encontrarte en la mesa unos 15 platitos sólo para ti, algunos con salsas, otros con cosas inidentificables, otros con maravillas culinarias y otros de "cocíneselo usted mismo". Toda una experiencia.
Las siguientes fotos son de varias cenas y desayunos:

Lo mejor es comer sin preguntar qué es.







¡A esto le llaman desayuno!




Comida callejera
Los paseos turísticos dan mucho juego a la hora de probar cosas raras. Numerosos puestecillos esperan al incauto turista. Una vez más, el consejo es tirar la casa por la ventana y probar todo lo que se ponga por delante. Normalmente se acierta.


A pesar de mi cara de circunstancias, era carne frita muy, muy rico. ¿De qué? Mmm... ¿pollo quizás?

Marina con un trozo de calamar a la plancha y Juan con una especie de crep con cosas.

Javier pensando qué cefalópodo a la plancha le apetece más.

Típicas bolitas de pasta de arroz con salsa. Prescindible.

A pesar de mis avisos Juan se compró el pinchito que me engañó a mí la última vez pensando que era carne y era otra cosa muy distinta. Este viaje, gracias a los avances lingüísticos que están haciendo los japones descubrimos que era algo hecho con harina de arroz.



Comidas especiales: Takoyaki
En este viaje ibamos algo más culturizados en cuanto a cocina japonesa y pudimos probar algunos platos típicos de este país. El Takoyaki lo podemos considerar comida callejera y con unas bolitas de masilla con un trozo de pulpo dentro y con salsa y mayonesa por encima. Están buenas, pero son muy cebonas.


Comidas especiales: Okonomiyaki
Esto viene a ser más o menos una tortilla con cosas que se hace a la plancha al momento. Comimos varias veces, la primera en Hiroshima donde lo hacen con fideos y luego en Tokio en un sitio que se supone que lo haces tú mismo, pero el camarero fue muy amable y nos lo preparó él mismo.




Comidas especiales: Asador coreano
A este sitio fuimos por recomendación de Álvaro aunque no nos gustó mucho por el tema de la barrera idiomática. Pedimos un poco a ciegas y esta vez el camarero dejaba bastante que desear y no se molestó en explicarnos cómo funcionaba aquello, así que tuvimos que deducirlo mirando disimuladamente a las otras mesas. Más o menos consiste en una plancha redonda en la mesa donde van asando carne y luego, opcionalmente, pides bolas de arroz con las que hacen una plasta en la plancha a la que añaden diversos condimentos. No está mal, pero tampoco es lo mejor que comimos.




Comidas especiales: Arroz con curry.
Por raro que parezca, no tenemos fotos del arroz con curry. Según leímos en internet, el curry gusta mucho en Japón y están proliferando las cadenas de comida rápida que consisten en platos de arroz con curry con distintos complementos. Si te gusta el curry es muy recomendable.

Comidas especiales: Sabu sabu.
Aquí menos mal que fuimos con Álvaro y Naoko porque parece que hace falta estudiar un máster para saber cómo se come aquello. Para empezar hay que pedir una cazuela partida por la mitad donde hay en cada parte una salsa distinta. Luego te van trayendo verduras y carne que vas echando en las salsa para que se cuezan y una vez lista te las vas comiendo junto con varios platitos con cosas para picar. La verdura se deja repochar bastante, pero la carne la haces al momento con los palillo mientras dices "sabu, sabu" y te la comes al momento.



Cenando en casa de Álvaro y Naoko.
La última noche nuestros contactos japoneses nos invitaron a cenar a su casa. Allí pudimos ver de primera mano cómo cocinan en Japón que, a mi parecer, fue ir echando cosas a la plancha circular que tenían en medio de la mesa e ir comiendo según gula de cada uno. 






Fotos variadas.
Estas fotos ya no son exactamente cosas que comimos, pero como están más o menos relacionadas con el tema comida, pues aprovecho y las pongo:

Ese platito sonriente es el arroz con curry del que os he hablado antes. Lo blanco arroz, lo marrón curry. ¡A disfrutar!