01 febrero 2012

Crítica literaria: El sanador de caballos

Buenas.

Acabo de terminar el libro El sanador de caballos de Gonzalo Giner, un libro ambientado en la Edad Media donde un joven aspira a convertirse en un gran veterinario.

Seguro que os suena de haberlo visto en muchas librerías ya que este tipo de novelas históricas suelen ser muy populares, vaya usted a saber por qué. A mí no me gusta mucho leer estos típicos best-sellers porque suelen ser bastante morralleros y porque suelen ser en tapa dura y luego me duelen los brazos de sujetarlos. Sin embargo de vez en cuando hay algunos buenos que se cuelan aquí, como el caso del primero de la saga millenium. Pues resulta que éste lo había visto muchas veces, que tiene ya varias ediciones y que como estaba en casa de mis padres, pues lo cogí a ver qué tal, que hacía mucho tiempo que no me la jugaba con un tocho de estos.

Por todo esto el efecto expectativa no estaba muy alto, la verdad, y lamento decir que el libro no lo ha superado ni de lejos. Me ha parecido una castaña pilonga. Un tochaco de libro sin chicha ni limoná. Me ha gustado bastante cuando habla de los caballos en general y de la medicina medieval en particular, pero la trama principal es bastante cutre, desde el trágico principio donde unos moros malvados asesinan a la familia del protagonista y secuestran a sus hermanas (visto ya en mil libros similares) hasta el desenlace final que no hay quien se lo trague, pasando por el enamoramiento platónico también muy típico de estas novelas y unas doscientas páginas de relleno que no aportan nada al libro más que peso y dolor a mis pobres brazos.

En estos libros lo peor es que, dejando a un lado las notas históricas que pueden ser más o menos interesantes, la ambientación deja mucho que desear, vamos, que no te crees ni por un segundo que gente del medievo se comportase de esa forma. Aunque tenemos que reconocer que esto no es nada fácil de conseguir. Si a eso le añades que la trama es regulera y que los malos son malísimos y los buenos son lo más de lo más, sobre todo el personaje principal que tiene todas las bondades y virtudes habidas y por haber, pues en fin, te quedas con una caca de la vaca de kilo y medio.

No obstante, estos libros también suelen ser ligericos de leer (metafóricamente hablando) y no exigen mucha concentración por lo que puede ser buena lectura de cama y encontraréis numerosos fans que cantarán alabanzas de él, ensalzando la maravillosa relación del personaje con su yegua o la conmovedora historia de amor. Esto... bueno, yo ahí no me meto, cada uno tiene sus gustos y por eso hay tantos libros.
Así que resumiendo, se lo voy a recomendar a... bah!, a nadie. Para novelas medievales mejor leeros Los pilares de la tierra del señor Follet, a pesar de sus anacronismos, o si preferís una que transcurra en España, os recomiendo El salón dorado de José Luis Corral.

Ale, eso es todo por hoy.
Sed felices y elegid libros que pesen poco, que con los tochos de tapa dura luego duelen los brazos.

1 comentario:

scrufy dijo...

mmm...un rollaco malo de lectura rápida? Me lo apunto para la próxima vez que vaya.

De momento aquí tengo acumulación para leer después de lso últimos envíos. A ver si este año hago la listica de los 50!