23 febrero 2010

Crítica literaria: El niño robado

No me llames hada...
... Si quieres ponerme un nombre, llámame trasgo. O, mejor aún, soy un suplantador: una expresión que describe lo que hacemos. Raptamos a un niño humano y lo reemplazamos por uno de los nuestros. El trasgo se convierte en niño y el niño se convierte en trasgo... Cambié de vida con Henry Day...


Así empieza El niño robado, de Keith Donohue. A partir de esta introducción en las primeras páginas, el libro nos cuenta la historia de las vidas paralelas del trasgo que suplantó a Henry Day y del propio Henry, una vez convertido en trasgo. Ambos intentan adaptarse a su nueva vida, atormentados por los recuerdos de sus anteriores vidas perdidas.

Todo esto viene del mito de los niños cambiados por duendes, que yo personalmente desconocía hasta hoy.

Es un libro interesante y de rápida lectura. Un poco tristón, pero no tanto como para conmover a un tipo duro como yo. Lo malo es que la trama no se complica mucho y da la sensación de que lo interesante sólo ocurre al principio. A pesar de esto es un libro bastante entretenido y recomendable como lectura para antes de dormir. Además me lo compré en papel (principalmente porque no lo encontré para bajar) así que se lo puedo prestar a quién le interese.

Un saludo y sed felices.

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