El segundo día de viaje llegamos a Dubrovnik, la
perla del Adriático. Posiblemente la ciudad más turística de Croacia. Y
se nota. El principal atractivo es la ciudad vieja, totalmente
amurallada. El resto de la ciudad, los alrededores y las playas, es
bastante regulero. Nos quedamos en la zona de Lapad y fuimos a la playa
que aunque era pedregosa y llena de gente, nos sentó de maravilla. De
haberlo sabido nos hubiésemos quedado en algún pueblo cercano, con una
playa más tranquila y hubiésemos ido a Dubrovnik sólo a visitar el casco
antiguo que es lo que realmente merece la pena.
Como ya comenté,
todas las ciudades y pueblos de la costa dálmata son parecidos.
Amuralladas, casas de piedra, iglesias y monasterios y alguna
fortificación. Dubrovnik es exactamente eso a gran escala. Es bastante
impresionante, aunque a mí me dejó un sabor agridulce. Todo el mundo en
el casco antiguo era, o turista, o trabajaba en el turismo. No había
ambiente de gente real, lo que le daba un aire artificial, como de
parque de atracciones. Bueno, me dejo de rollos y vamos con las fotos.
Disfrútenlas:
Puente a la entrada de Dubrovnik. Muy bonito pero tras cruzarlo hay que coger una carreterilla con varios giros de hasta 180º para bajar.
La parte chula de Dubrovnik es el casco antiguo dentro de las murallas, así que me voy a limitar a poner fotos de eso.
Avalancha de turistas al entrar. ¡Todos a las murallas, tonto el último!
¡Ostras! Que subir a las murallas no es gratis. Hay que pagar 70 kunas!!!
En la guía ponía que eran 12 kunas, claro que la guía es de 2007. Maldita prosperidad económica.
Se puede dar la vuelta entera al centro de Dubrovnik por encima de las murallas. Aquí podéis ver una foto aérea para una idea general. Recorrer las murallas es algo básico en la visita aunque es bastante cansado y con peligro de deshidratación por lo que es muy importante ir con una buena provisión de agua (o kunas en su defecto).
Venga, una serie rápida de fotos de la vuelta por las murallas. Atentos a los tejados de las casas, los naranjas están totalmente reconstruidos tras la guerra, los marrones son los afortunados supervivientes del terrible bombardeo.
Una vez terminado el recorrido por encima de las murallas toca callejear, entrar en alguna que otra iglesia y gastar kunas y más kunas en helados, recuerdos viajeros, comida, agua, etc.
Una ciudad muy bonita, pero totalmente ocupada por turistas. Para mí eso le quita mucho encanto. Teniendo en cuenta que en Croacia hay muchas ciudades parecidas, preferiría muchas otras como destino principal. Por ejemplo la ciudad de Split que sí tiene de todo o el bonito pueblo de Trogir, que veremos en el siguiente post.
¡Saludos!
2 comentarios:
Ufff, que burrada de turistas, no?! Cuando nosotros estuvimos habia, pero no tantos, y a partir de las 4 o las 5 de la tarde no habia nadie por alli mas que viejecicas que bajaban al supermercado... Ya nos lo dijo la del hotel, que en abril la ciudad no tenia nada que ver con el verano!
Pues sí. Sobre todo en Dubrovnik fue especialmente agobiante. En el resto de Croacia también había pero se estaba mejor.
Sin duda Croacia es un destino para ir fuera de temporada como hiciste tú. Yo es que no aprendo, jeje.
Saludos.
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